Queremos el pan y las rosas. Emancipación de las mujeres y cristianismo.

 Autora: Lucía Ramón Carbonell

Editorial: HOAC

Este libro aborda la situación de las mujeres y sus proyectos de emancipación ante la feminización de la pobreza, la explotación laboral, la discriminación, la violencia y la dominación que experimentan. En él se explora la contribución del cristianismo y las iglesias a la liberación de las mujeres.

Los movimientos feministas constituyen una innovación social, política y espiritual que está contribuyendo a cambiar la realidad en muchos lugares del mundo. La autora realiza una reflexión sobre la importancia de la emergencia de las mujeres como sujeto de transformación social y da a conocer los planteamientos de las teologías feministas centrándose especialmente en la propuesta del ecofeminismo.

Lucía Ramón Carbonell es filósofa y teóloga laica. Profesora en la Facultad de Teología de Valencia, en la Cátedra de las Tres Religiones de la Universidad pública de esta ciudad y en EFETA (Escuela Feminista de Teología de Andalucía) vinculada a la Universidad de Sevilla.

Vengo del ayer

Día 8 de marzo: Día internacional de la Mujer Trabajadora

MANIFIESTO

Hoy, ante la situación de crisis que vivimos, y las despiadadas medidas económicas con las que los gobiernos someten a los hombres y mujeres trabajadoras, el Grupo de Mujeres y Teología de Ciudad Real, quiere DENUNCIAR:

    1. Que la dignidad de las personas está siendo pisoteada, con la excusa de que hay que recortar gastos y sanear la economía, mientras unos cuantos, relacionados además con los que nos gobiernan, “meten la mano” en lo que no es suyo, se enriquecen, se aprovechan descaradamente, sin que apenas pase nada.

    1. Que no es justo que siempre paguen “los platos rotos” los y las de “abajo”, los mayores, los jóvenes, y los trabajadores y trabajadoras, que tienen solo su fuerza laboral para hacer frente a los mil avatares que trae la vida.

    1. Que hay cada vez más parados y paradas, más personas que engrosan esa oscura lista, y que las únicas soluciones “gloriosas” que se articulan tienen como base negocios como el “Eurovegas”, donde el juego, y el ocio mal entendido, prometen una especie de “mundo feliz”, un espejismo de miles de puestos de trabajo, en el que parece ser que el fin justifica los medios.

    1. Que las leyes no pueden cambiarse a golpe de capricho, que no estamos de acuerdo con la Reforma Laboral, que no apoyamos a quienes están desmantelando la Sanidad y Educación Pública, por las que tanto hemos luchado, esos logros que nos hacían sentirnos orgullosas de los servicios públicos de nuestro país.

    1. Que hay gente que está aún más “abajo”, y para los que se ha cerrado toda posibilidad. Las “migajas” con las que se apoyaba a las Organizaciones que apuestan por ellos, también han quedado fuera. Aquí la “tijera” corta sin piedad. Ya no importa demasiado dónde dormirán los sin hogar, que aumentan día a día, ni quién dará cobijo a las personas con problemas de drogodependencia, ni quién apoyará a las mujeres y familias gitanas o payas que no tienen medio de subsistir ni de encontrar trabajo, y que ya no tienen ayudas para los comedores escolares, ni para los materiales infantiles; personas todas ellas desprotegidas y silenciadas.

    1. Que hay muchas mujeres, que trabajan en la casa, que cuidan hijos, que cuidan a personas mayores, para las que, si antes no había un reconocimiento, o quizá solo un pequeño reconocimiento interesado, ahora ya no hay nada. Si nos descuidamos ¡hasta puede caerles alguna “culpa”, por haber intentado obtener una remuneración del trabajo doméstico o querer desarrollarse también fuera del hogar!

    1. Que más allá de nuestras fronteras, las “cosas están peor”, porque el mundo especulativo e ilusorio que hemos creado genera desigualdad e injusticia por doquier, y el espectáculo es de terror para las personas y países con menos recursos, arrasados por la guerra y los intereses comerciales.

    1. Que con nuestro silencio, nuestra pasividad y nuestra tendencia al “sálvese quien pueda”, nos hacemos cómplices, también muchos de los que nos consideramos cristianos y cristianas, y específicamente católicos y católicas, y permitimos que todo este “tinglado” siga adelante. Eso nos hace a todos y todas corresponsables de la situación.

    Y frente a la inequidad y la injusticia, y a pesar de este panorama desolador, queremos PROCLAMAR:

     

    1. Que los cambios para transformar el mundo pasan por construir cada día el Reino de Dios, esa maravillosa Utopía, en la que las diferencias no serán desigualdades, y donde los que han nacido “con menos suerte”, tienen las mismas oportunidades. 

    2. Que mantener y alentar la educación en valores, es el “pan nuestro de cada día”, para que nunca el fin justifique los medios, y las personas que nos miren puedan ver a través de nosotros y nosotras, que otro mundo es posible, que la vida merece la pena ser vivida y que cada ser humano tiene derecho y deber de aspirar a su plenitud.

     3. Que hemos sido creados como seres de encuentro y no de enfrentamiento. Varones y mujeres, cooperadores y constructores de humanidad, llamados a trabajar codo con codo, solidariamente, tejiendo redes en las que las personas más vulnerables puedan ver reconocida su dignidad. Que para “salir de ésta”, la actitud del encuentro es esencial. 

    4. Que creemos en el ser humano, en cada ser humano, en todo ser humano, y en la comunidad como valor que nos hace responsables del otro, de la otra. 

    5. Que Jesús de Nazaret es nuestra fuente, nuestra pasión. Orar y trabajar con la mirada puesta en Él significa estar comprometidos y comprometidas hoy con todas las causas que luchan en contra de que los seres humanos sean utilizados, vapuleados, despojados de su condición de tal, de mil maneras. 

    6. Que el feminismo es una de estas causas, y por ello queremos evocar a todas las mujeres que sufren cualquier tipo de maltrato, desprecio o falta de consideración, especialmente en el mundo laboral, y particularmente en el espacio doméstico, que ha de ser reconceptualizado. 

    7. Que queremos felicitarnos, vivir la vida con gozo, alabar y bendecir, porque deseamos “las rosas”, es decir la belleza, mientras trabajamos por “el pan”: un nuevo sistema social y económico, una nueva propuesta de relaciones humanas. 

    8. Que anhelamos una Iglesia de espiritualidad encarnada y profética, y una Sociedad en la que el sueño de la paz, la justicia, la armonía y la verdad sean “realidad real”, tangible y concreta para todo ser humano. 

    Todas y todos nos invitamos a empezar hoy a construir el mañana, con coraje y convencimiento, con diálogo y apertura, sin sospechas ni prejuicios, en la esperanza de que si queremos, podemos.

Actividad en Totonicapán

Por: Maite Menor. Vita et Pax. Guatemala

En la escuela

Todos los años por el 14 de febrero, día del cariño, organizamos con un grupo de alumnos de la universidad que son becados Loyola, la recolección de útiles escolares. Queremos dar otra dimensión del cariño y la amistad un poco más solidaria, comprometida y aterrizada. Desde hace cuatro años, los llevamos a la escuela de Fe y Alegría, donde Cata está este año de directora. Esta escuela está muy necesitada y los niños no tienen donde escribir. Ayer domingo, 24 de febrero, un grupo de 30 estudiantes, junto con los compañeros de Pastoral, fuimos a llevarlos a Sta. Lucía la Reforma en Totonicapán.

 

En esta ocasión nos acompañó Chus Laveda y Jose Oller que se animó. Salimos a las 5:30 de la madrugada de la Universidad con un autobús y llegamos a la Escuela a las 10:30. Llevamos refacciones para los niños y las mamás y papás que les acompañaban. También hubo piñatas para los niños con los dulces consabidos que les hicieron felices, y una piñata la rompieron los adultos presentes, que dejaron aflorar su niño interior y se abalanzaron a por los dulces como sus hijos. Terminamos con juegos variados para los pequeños y menos pequeños. Se trata de compartir y convivir con esos niños de áreas marginales para que los alumnos de la universidad, conozcan la realidad de Guate y se impliquen en ella. La experiencia siempre es motivadora y enriquecedora para todos, tanto los que están allá, como para los que nos desplazamos a esas tierras casi olvidadas. Regresamos a la capital hacia las 20:00 cansados pero contentos por haber compartido y arrancado sonrisas, además de haberles llevado los útiles escolares que les pueda ayudar en su tarea educativa.

Compartiendo

Se buscan disidentes con ilusión

Domingo 3º de Cuaresma, Ciclo C

Por: M. Carmen Martín. Vita et Pax. Ciudad Real.

Podemos considerar a Moisés como uno de los grandes místicos de la historia. Sus experiencias espirituales son extraordinarias. Los sacerdotes egipcios y los especialistas de la época quedaban anonadados, no estaban a la altura de aquel disidente que regresaba transformado del desierto. Lo que sorprende es el contenido de su revelación particular, Dios le explica a Moisés algo que él ya sabe: los israelitas viven oprimidos por los egipcios. No era necesario cruzar el desierto y subir al Horeb para descubrir esto. La situación de los hebreos era conocida por todos. Pero quizá no todos  eran conscientes de que Dios también lo sabía y no estaba, precisamente, de acuerdo.

La gran revelación del Horeb no es un conocimiento nuevo, no es la transmisión de una verdad escondida y reservada. La novedad es dar a conocer que Dios no tolera la opresión, más aún, toma partido en favor de las víctimas de la injusticia. El Todopoderoso no está en el bando de los dominadores sino en el de los oprimidos. Y va a poner todos los medios para que esa situación cambie, por eso, llama a Moisés para que libere al pueblo.

Lo que más llama la atención es el medio del que se vale Moisés para ejercer su liderazgo. El liberador de Israel moviliza a todo el pueblo a partir de una ilusión, de una esperanza: llegar a la Tierra Prometida. ¡Qué importante y necesario es esto! Porque estar ilusionadas implica estar motivadas, que hay algo que nos empuja a vivir. Implica que estamos interesadas por la vida y por el mundo, y por esta razón nos comprometemos con la realidad. La ilusión marca una meta hacia donde dirigirnos. De este modo, abandonamos el lamento, la queja, el desencanto, el inmovilismo estéril para comprometernos plenamente en la construcción de nuestro porvenir como individuos y como pueblo. Estar ilusionadas o ilusionados es vivir intensamente la vida y, por tanto, ser plenamente humanos.

Nadie duda del peligro de las ilusiones, pueden ser un elemento que mantiene a las personas e incluso a los pueblos en un estado infantil. Cuando la ilusión se antepone a la racionalidad, entonces el ser humano se vuelve iluso, cándido, crédulo. También pueden servir para evadir de una realidad que no resulta agradable y sumergir en un delirio más o menos querido; o peor, al rechazar el presente la persona se instala en un futuro que nunca será, con lo cual acaba generando la peor de las frustraciones al no ver nunca logrados sus propósitos…

Por tanto, una ilusión puede ser un espejismo muy peligroso que nos desorienta y nos hace perder por el desierto. O, por el contrario, nos indica el sentido de nuestro viaje; la brújula que nos guía en la exploración de las veredas de la vida; una imagen anticipada de la meta hacia la que nos dirigimos. Hace falta una ilusión para tener un referente que oriente y motive la construcción de un mundo mejor. Y qué duda cabe, nuestra sociedad actual está carente de líderes y, sobre todo, de líderes disidentes del sistema que aporten ilusión.

La ilusión no nace en el vacío sino que es engendrada por un deseo que, a su vez, nace de una necesidad capaz de hacer salir al ser humano de sus letargos y lo espolea para vivir intensamente. La ilusión nos hace confiar que existe respuesta a nuestra precariedad. Por eso es un estímulo que nos empuja a avanzar. El pueblo de Israel desencantado, sin la esperanza en una Tierra Prometida, es más fácil de someter, más fácil que caiga en las trampas de la magia (becerro de oro) o más fácil  que se conforme con las migajas de la vida (los ajos y cebollas de Egipto).

El deseo de liberar a los israelitas y de conducirlos hasta la Tierra Prometida es la ilusión que mueve a Moisés. Tiene el coraje suficiente para cruzar el desierto y dirigir a un pueblo numeroso, porque en su corazón hay una esperanza que lo fortalece. Puede afrontar las dificultades y los peligros porque su vida tiene un sentido.

Sin miedo a exagerar cabe decir que sin ilusión o, mejor aún, sin capacidad para ilusionarnos no podremos llegar a ninguna parte, de ahí la invitación en esta cuaresma a la conversión y, tal vez, la conversión hoy tiene nombre de ilusión, que no es lo mismo que hacerse ilusiones sino tener la ilusión de que un mundo mejor es posible y luchar por ello.

La Transfiguración

Domingo 2º de Cuaresma, Ciclo C

Por: M. Jesús Iriarte. HOAC. Iruña.

Al acercarnos al texto de Lc, no podemos dejar de hacerlo sin tener en cuenta las coordenadas en las que se enmarca su propia catequesis: la presentación de Jesús como el Mesías  prometido y anunciado desde antiguo.

La narración  de Lc  se inscribe en el contexto de unos relatos donde  poco a poco se nos va desvelando la verdadera identidad de Jesús de Nazaret.

Desde la sospecha de Herodes, que piensa que es un aparecido (Lc 9,8), pasando por el hecho de dar de comer a una multitud de personas  (Lc 9, 10-15 ),  seguido del primer anuncio de la pasión, hasta  la confesión de Pedro, cuando Jesús le pregunta:  Y vosotros quien decís que soy yo? (Lc 9,20) ….Jesús se va a revelar  como el Mesías de Dios.

Este es el meollo de la cuestión: quién es Jesús de Nazaret.

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Jóvenes de Taizé en Roma

Por: Centro Vita et Pax de Roma.

Quizá hayáis leído en alguna revista el encuentro del grupo de jóvenes de Taizé que tuvo lugar en Roma. Todos los años el grupo de Taizé organiza un encuentro internacional en el que se reúnen gente de todas las partes del mundo y van visitando diversas partes del planeta.

Encuentro jóvenes de Taizé en Roma

El año pasado fue en Rwanda,  y este año,  coincidiendo con el año de la Fe, ha tenido lugar en Roma.  Fue del 28 de diciembre al 2 de enero del nuevo año. A través de las diversas parroquias de Roma fueron organizando grupos de acogida y pidiendo a las familias que frecuentaban las parroquias que brindaran esta acogida en sus casas durante esos días .

Nosotras nos brindamos para acoger a tres personas, pues esos días coincidía que Leonor los pasaba en España con su familia. Solamente pedían el alojamiento y el desayuno de cada día y la comida del día 1º del año, si podía ser. Todos los días las actividades y las comidas estaban organizadas desde otro lugar.

Compartiendo

Dicen que había en total 45.000 jóvenes. Daba gozo ver a tantos jóvenes circular por Roma. En nuestra parroquia de San Gregorio se dio acogida a 168 personas. En ella había tocado el grupo eslavo, polaco, alemán, y  de esa parte de Europa. Así que había que ingeniárselas para la comunicación.

Fue una experiencia muy agradable a pesar de las dificultades del idioma. Nos encontramos con que ni ellas hablaban nuestro idioma ni nosotras el suyo, apenas podía haber intercambio fluido. Con gestos, señas, sonrisas y buena voluntad llegamos al intercambio. Había que ingeniárselas para la comunicación. Las tres que vinieron a nuestra casa eran polacas. Tenían 20, 21 y 26 años, y nos han  escrito que quedaron contentas. Han mandado infinidad de fotos.

Como sabéis este grupo de Taizé está formado por personas de confesiones diversas. Reunirse y rezar juntos les abre la mente y el corazón.  Sobre todo ha sido emocionante el encuentro entre el Papa y el Hermano Aloïs. Los jóvenes le entregaron al Papa  un cesto de semillas de sorgo Rwandés para que sean plantadas en el Vaticano como símbolo de esperanza de parte de los jóvenes africanos.

Este año, además, se han unido los líderes de las principales confesiones cristianas. El Patriarca Bartolomé de Costantinopla manifestó que “el ecumenismo no está detenido, porque es impulsado por la fuerza  vital de la juventud”.

“Señor…, te quiero abandonar…”

Domingo 1º de Cuaresma, Ciclo C

Por: M.  Carmen Nieto. Grupo Mujeres y Teología. Ciudad Real

Moisés consuela a su pueblo, les recuerda cómo el Señor les liberó de la esclavitud de los egipcios. Moisés dice que el Señor, escuchó su voz, vio la opresión, su trabajo y su angustia, y con fuerza les sacó de esa situación de sufrimiento y de indignidad. Este razonamiento de Moisés nos ayuda a vivir y situarnos en los tiempos actuales, en estos momentos de tanto frío, de tanto desencanto, de tanta pobreza de miras, de tanta desesperanza…, en estos momentos en los que las personas, y su bien vivir, no somos el objetivo principal de los gobiernos, ni de las instituciones,… Y, en este momento, ¿qué pinta Dios?

Hay casi seis millones de personas a las que les debe costar tener confianza en Dios, claro, les debe costar confiar en Él a los que no tienen trabajo, le debe costar a la familia que desahucian, a las personas que no tienen dónde vivir. El trabajo, además de ser fuente de ingresos para todas las personas, es fuente de autoestima, le da contenido a tu proyecto de vida, te hace sentir útil. 5.965.400 millones de personas, el 55% jóvenes, eso no lo tienen. No pueden tener confianza en Dios. Es normal que ante esta situación la tentación sea alejarse de Él, de su mensaje, es normal, ¿o no?

Yo, que no dependo de nadie para vivir, al menos de momento, ni para pagar mis gastos, muchas veces también he tenido esa tentación de alejarme… de abandonar el barco, de dedicar mi tiempo a otros dioses, a otras cosas menos complicadas, menos difíciles. Porque me cuesta entender y palpar el dolor y el sufrimiento de  tantas personas por carencia de los bienes necesarios para vivir, incluido el afecto. Me duele ver tanto individualismo, tanta corrupción, tantos privilegios para unos pocos que, por ser unos sinvergüenzas, se apropian de lo ajeno con el objetivo de acumular sin freno lo que para otros es esencial para vivir. Por lo tanto, entiendo que haya muchas personas que tengan la tentación de alejarse de Dios…

Pero cuando me paro a estar con el Señor, cuando le dedico tiempo a la oración, cuando mi corazón, y mi cabeza, toman conciencia de su proyecto de Amor, entonces ya me doy cuenta de que no puedo abandonar, de que hoy la fe cobra más sentido que nunca. Al igual que Moisés recurro a Él, a la seguridad de que Él no es ajeno a lo que nos está pasando. Él está a nuestro lado y nos va a ayudar a atravesar estos tiempos a pesar del dolor del Mundo, o justo por ese dolor, lo único que me queda claro es que tengo que permanecer en su amor, porque ese amor es el que se multiplica, el que hace que la vida de todas las personas tengan el mismo valor, de que nos ayude a entender que la tarea es poner a las personas por encima de todo y eso significa que lo importante no es el dinero, ni el déficit, ni la deuda, ni la prima de riesgo…

Lo importante son las personas, todas las personas, las que estamos en crisis en los países del primer mundo, las que siempre han estado en crisis en los márgenes de nuestra sociedad, las que viven en los países empobrecidos. Todas las personas. Y entonces la tentación de huir desaparece…, al menos de momento… porque Dios me quiere a su lado, me quiere un montón y cuenta conmigo para estar al lado de las personas que tanto están sufriendo, para que le ayude a gritar que Él está a nuestro lado, “está conmigo en la tribulación”, y que los seres humanos estamos llamados a ser felices, todos, sin excepciones. Y en ningún sitio encuentro el consuelo que encuentro con Él.., y entonces…, me quedo…

Grupo Vida y Paz Alboraya

Un saludo para los grupos de Vita et Pax. Somos un grupo de mujeres iniciado en el año 2012 en Alboraya (Valencia)

Empezamos con ilusión y una vez al mes nos reunimos conscientes de la importancia que tenemos los laicos en esta sociedad; queremos aportar nuestro sentir cristiano, simplemente un testimonio de servir y amar a través de Cristo a nuestro prójimo. El primer reto prepararnos y rezar para estar disponibles en la caridad. Creemos que entre los grupos podemos aportar un enriquecimiento mutuo aportando ideas e iniciativas.

Un abrazo desde Alboraya, hasta pronto.

Cuaresma de Jesucristo, Cuaresma de la Iglesia

Por: D. Cornelio Urtasun

La Cuaresma, nombre casi mítico. Descarto toda explicación, que puede estar de más, sobre su significado y orígenes y nos basta tener en cuenta que hoy, como ayer y anteayer, en la Iglesia, la Cuaresma es continuación de aquel período de 40 días y 40 noches vivido, celebrado por vez  primera, por Jesucristo en el Desierto, a donde fue conducido por el Espíritu y donde estuvo plenamente dedicado a la oración y a la penitencia, en la total separación del mundo.

Cuando Jesucristo inició su Cuaresma o cuarentena, no “inventó” esa costumbre de los 40. Se la encontró ya hecha, entre otros, en Moisés (Ex 24,18, 34, 28;  Deut  9,9) y Elías 1 Reyes  19,8). ¿Por qué  40 días?.  Es una razón, que yo sepa, no ha revelado a  nadie. 

LA CUARESMA DE LA IGLESIA

Apenas vuelve Jesucristo al Padre, los Apóstoles,  recibido el Espíritu Santo, celebran el “Día del Señor” cada semana. Pero una vez al año, lo celebran con solemnidad y gozo incontenibles: es la celebración de la PASCUA:  del PASO de cada año del Señor.

Suave, inconteniblemente, a esa celebración de la PASCUA, se le pone un tiempo de preparación y cuaja la CUARESMA que, poco a poco, se llena de celebraciones, de sentido, de trascendencia.

No es solamente la Pascua de Jesucristo Cabeza, sino que es celebrada la Pascua de todo el Cuerpo Místico: la de Jesucristo Cabeza, la de sus miembros, los cristianos. Y reviviendo todo el itinerario de Jesucristo, la Iglesia aprende que a la Pascua de Jesucristo se llega por el camino real de la cruz.

La cruz recuerda que Jesucristo no solamente anduvo por el camino  real de la cruz, sino que también nos dejó enseñanzas preciosas sobre ella. Y así nos invita a leer, en la cabecera de cada Cuaresma, la perícopa de Mt  6,1-6. 16-18.  que trata de los grandes quehaceres de la Cuaresma:      ORACION, PENITENCIA, LIMOSNA.

LA SANTA CUARESMA, PRIMAVERA DEL ESPÍRITU

¿Cómo ve la Iglesia la Cuaresma? Hacemos un pequeño recorrido por algunos de los textos reveladores de este tiempo cuaresmal. En la oración colecta del Dom. I de Cuaresma, oramos según el texto de la traducción castellana, con estas palabras: “Al celebrar, una vez más, la santa Cuaresma…”. Es una bella y clásica manera de designar este tiempo privilegiado. Pero hay algo más hermoso, expresado en el texto latino que llama a la Cuaresma: Sacramento de la Cuaresma o Sacramento Cuaresmal.

Es evidente que la Iglesia no emplea, aquí, la palabra “Sacramento”, en sentido estricto. Pero teniendo en cuenta lo que la Iglesia entiende por Sacramento: señal visible de una realidad invisible, llama a la Cuaresma  SACRAMENTO, de la misma manera que llama a la Iglesia: “SACRAMENTO universal de Salvación”. Esto es: que la Iglesia no solamente es signo o señal de Salvación sino que, en cierto modo,  la causa,  por  virtud de su Esposo y Fundador Jesucristo.

De la misma manera, la Cuaresma, no solamente es signo de tentación  superada, de santidad viviente, de Conversión verdadera, de oración entrañable, de amor sincero,  sino que al mismo tiempo, causa, en sus celebraciones cuaresmales, esos efectos.

Lo que dice la Constitución S.C. (n 7 /9, 12 y 10)  acerca de la máxima, eficacia de santificación que tiene la Liturgia, repitiendo la enseñanza de Pío XII en la M.D .se debe  aplicar a la Cuaresma y sus celebraciones. Tienen ellas, la eficacia singularísima de causar en nosotros lo que celebran: la santidad, la conversión, el amor, la superación de la tentación, la Transfiguración. De ahí que  la Iglesia llame a la Cuaresma  el SACRAMENTO DE LA CUARESNA. Y  es que en realidad lo es.

                                    ARCO TRIUNFAL DE LA PASCUA

Si sorprende la Iglesia llamando a la Cuaresma SACRAMENTO CUARESMAL, también es emotivo ver a la Iglesia, entretenida en mostrarnos este tiempo,  como el ARCO TRIUNFAL de la PASCUA. Y así aparece la  Cuaresma, como se puede comprobar,  en los diversos textos de la Liturgia, comenzando por el miércoles de Ceniza…

No he hecho referencia a las Preces de la Liturgia Laudativa, llenas de esta misma fe de la Iglesia;  son de factura de hoy… y quizá un poco menos expresivas de  la fe de la Iglesia de todos los tiempos. Leyéndolas, con amor y en profundidad, aparece la fe de la Iglesia de todos los tiempos. Según la cual: Cuaresma. Pascua, tiempo Pascual, Pentecostés, forman una unidad admirable, que hoy llamamos: Misterio Pascual, en  el que se entra por la Pasión, se muere en la Cruz, se resucita con y en Jesucristo y se vive la “novedad” de los que han recibido la Vida Nueva. Y que recibirán la unción  del Espíritu Santo, en el Santo Pentecostés.

LA CUARESMA ¿RECUERDO O PRESENCIA DE JESUCRISTO?

¿Contamos con un Jesucristo que estuvo o con un Jesucristo que está? ¿El Jesucristo que nos preside, es uno que nos amó hasta el extremo, murió, resucitó y se fue al cielo, o un Jesucristo  que nos ama, padece, muere, resucita y nos resucita y nos llena de su Espíritu?.

Es un tema central. Vital. Decisivo. Poco a poco se va, se va abriendo camino … Pero, queda mucho que andar. Jesucristo, como explicaba Pío XII (M.D.) continuaba, en estos misterios celebrados, el camino de infinita misericordia, iniciado en los días de su vida mortal…

En cada Cuaresma, revivimos los Misterios de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo, celebrándolos y, al mismo tiempo, los celebramos reviviéndolos, no olvidamos que no podemos, ni podremos hacerlo, lo que Jesucristo hizo pero, simultáneamente, estamos más que pendientes de lo que Jesucristo hace y quiere hacer.

El texto de San Pablo, Col 1,24: “Cumplo en mi cuerpo, lo  que falta  a la Pasión de Jesucristo, por su Cuerpo que es la Iglesia”. Tantos piensan que la Pasión de Jesucristo, comenzó en la tarde del Jueves Santo y acabó en la del Viernes Santo. Y estando  a lo que dice Heb 10,7,9 y el salmo 39, la Pasión de Jesucristo comenzó en el momento de bajar al seno de María.

La Iglesia, consciente de ello, nos brinda, cada año, una oportunidad  de revivir los sufrimientos redentores de Jesucristo, en la celebración  de cada cuaresma. Todo ello en una perspectiva pascual.  Como explica San Pablo a los Romanos, sobre todo, si compartimos su Pasión y Muerte, es para compartir, igualmente, su Resurrección.                                  

LO QUE QUEDA DE LA CUARESMA

La Cuaresma es el tiempo de la PENITENCIA, con sus ayunos, con sus abstinencias…   ¿Tiempo perdido? ¿No supimos celebrar la Cuaresma?…

Hoy tenemos un cristianismo mas  “ilustrado” ¿Sabemos más, acerca del Misterio de Cristo y de su sacrificio pascual? ¿Lo vivimos más a fondo?.  Por sus frutos se conoce la calidad del árbol.

                                    EL QUEHACER DE LA CUARESMA

. “Orar  como Dios manda”
. “Ayunar y  perfumaos…”
. “Hacer limosna con humildad y amor”
. “Hacer la justicia para no ser vistos” (Mt 6, 1-6.16-18)

Programa eternamente válido, como dijo Pablo VI: para todos los que queremos ser “alpinistas del espíritu” y “desarrollar la consagración bautismal por la participación en la Cruz y Victoria de Jesucristo”.  Es el camino de la civilización del AMOR.

 

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