Una decisión comprometida

13º Domingo del T.O. Ciclo C

Por: Lorenzo Tous

“Otro le dijo:
-Te seguiré, Señor. Pero déjame primero despedirme de mi fa­milia. Jesús le contestó:
-El que echa mano al arado y sigue mirando atrás no vale para el Reino de Dios”.

Jesús obedeció a sus padres siendo niño o adolescente, Lucas 2, 50. A sus treinta años aparece como misionero itinerante del Reino de Dios, independizado de su familia, Lucas 3, 23. “Ni sus pa­­rien­tes creían en él”. Juan 7, 5, y sus paisanos le rechazan, Lucas 4, 29. Je­sús no mantiene una idílica relación con su familia; según Mar­­­­cos 3, 34 no parece añorarles mucho. Su madre María le siguió siem­­pre hasta la muerte con la fidelidad que sólo una madre tiene.

Los ángeles encargados del exterminio de la ciudad de Sodoma le dijeron: “Ponte a salvo; no mires atrás…la mujer de Lot mi­ró atrás y se convirtió en estatua de sal”. Génesis 19, 17.26.

Este hecho es un buen comentario a la radicalidad que Jesús exige al que recibe su llamada. Si no seguimos su llamada, co­rre­mos el peligro de quedarnos estancados y dejar de crecer, como la mujer de Lot.”La vida trastoca su rumbo en cada esquina”.

Mirando hacia atrás

En distintos momentos de su vida miró Jesús hacia atrás y dijo:-¡Te doy gracias, Padre…porque ocultaste estas cosas a los entendidos y se las revelaste a los ignorantes! Mateo 11, 25… he manifestado tu nombre a los hombres sacados del mun­do que me confiaste… Juan 17, 6. El salmista expresa para no­sotros el mismo sentimiento: “El Señor ha estado grande con noso­tros y celebramos fiesta”. Salmo 126,3.

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Liga Internacional de Mujeres por la Paz y la Libertad

Desde principios del siglo XX una rama del feminismo se organizó contra la guerra y para conseguir una paz desarmada y con justicia social. Su exponente más destacado fue la Liga Internacional de Mujeres por la Paz y la Libertad, más conocida por sus siglas en inglés, WILPF: Women’s International League for Peace and Freedom, organización que en 2015 cumplirá 100 años.

Dos de sus miembros fundadores: Jane Addams y Emily Greene recibieron el Premio Nobel de la Paz en 1931 y 1946 respectivamente.

Actualmente la presidenta de la rama de WILPF España es Carmen Magallón Portolés.

¿Quién es para nosotros?

Domingo 12º del T.O., Ciclo C

Por: Jose Antonio Pagola

La escena es conocida. Sucedió en las cercanías de Cesarea de Filipo. Los discípulos llevan ya un tiempo acompañando a Jesús. ¿Por qué le siguen? Jesús quiere saber qué idea se hacen de él: “Vosotros, ¿quién decís que soy yo?”. Esta es también la pregunta que nos hemos de hacer los cristianos de hoy. ¿Quién es Jesús para nosotros? ¿Qué idea nos hacemos de él? ¿Le seguimos?

¿Quién es para nosotros ese Profeta de Galilea, que no ha dejado tras de sí escritos sino testigos? No basta que lo llamemos “Mesías de Dios”. Hemos de seguir dando pasos por el camino abierto por él, encender también hoy el fuego que quería prender en el mundo. ¿Cómo podemos hablar tanto de él sin sentir su sed de justicia, su deseo de solidaridad, su voluntad de paz?

¿Hemos aprendido de Jesús a llamar a Dios “Padre”, confiando en su amor incondicional y su misericordia infinita? No basta recitar el “Padrenuestro”. Hemos de sepultar para siempre fantasmas y miedos sagrados que se despiertan a veces en nosotros alejándonos de él. Y hemos de liberarnos de tantos ídolos y dioses falsos que nos hacen vivir como esclavos.

¿Adoramos en Jesús el Misterio del Dios vivo, encarnado en medio de nosotros? No basta confesar su condición divina con fórmulas abstractas, alejadas de la vida e incapaces de tocar el corazón de los hombres y mujeres de hoy. Hemos de descubrir en sus gestos y palabras al Dios Amigo de la vida y del ser humano. ¿No es la mejor noticia que podemos comunicar hoy a quienes buscan caminos para encontrarse con él?

¿Creemos en el amor predicado por Jesús? No basta repetir una y otra vez su mandato. Hemos de mantener siempre viva su inquietud por caminar hacia un mundo más fraterno, promoviendo un amor solidario y creativo hacia los más necesitados. ¿Qué sucedería si un día la energía del amor moviera el corazón de las religiones y las iniciativas de los pueblos?

¿Hemos escuchado el mandato de Jesús de salir al mundo a curar? No basta predicar sus milagros. También hoy hemos de curar la vida como lo hacía él, aliviando el sufrimiento, devolviendo la dignidad a los perdidos, sanando heridas, acogiendo a los pecadores, tocando a los excluidos. ¿Dónde están sus gestos y palabras de aliento a los derrotados?

Si Jesús tenía palabras de fuego para condenar la injusticia de los poderosos de su tiempo y la mentira de la religión del Templo, ¿por qué no nos sublevamos sus seguidores ante la destrucción diaria de tantos miles de seres humanos abatidos por el hambre, la desnutrición y nuestro olvido?

Me faltaba un paso

Testimonio de Paky Lillo (Vita et Pax. Alicante) a la revista Diocesana Paraules de Valencia.

BUSCABA

Siempre he sido una persona inquieta, buscaba sin saber qué, andaba sin saber a dónde… siempre me he mantenido en camino pero siempre me faltaba un paso para llegar a… ¿dónde?

Insatisfacción. Creo que el sentimiento de insatisfacción era el que me empujaba a caminar, por lo menos así pensaba. Un día di un salto en mi vida y me marché primero a América del Sur, luego a África, ¿a qué? no estaba muy segura y encontré la explicación perfecta: en mi ser de antropóloga mi excusa era la necesidad de realizar mi doctorado.

El vivir en plena selva junto a creyentes que viven su fe en público y trabajan por sus semejantes sin disimulo, sin esconderse, compartiendo lo suyo, pobres entre los pobres, y ver su felicidad, su satisfacción, me cuestionaba. En muchas ocasiones me preguntaban ¿en qué crees? pero ¿en qué Dios crees?

Dios estaba ahí en medio, entre ellos, en sus vidas y era difícil escaparse de la vida, era casi imposible no encontrártelo en cualquier momento, en el sitio más insospechado.

YA ESTABA FICHADA

Y se produjo el encuentro así con la naturalidad de un día cualquiera, en un quehacer rutinario. En ese encuentro viví el despojamiento de todo aquello que anulaba, escondía la creación de Dios, esa mujer que Dios había creado a su imagen. Todo el caos de mi vida empezó a tener sentido, cada pieza del puzzle se colocó en su lugar y apareció el dibujo del puzzle, la imagen de aquel que me amaba y me invitaba a seguir el camino juntos, me invitaba a conocer la intimidad de su ser. Y dio una nueva traducción o interpretación a mis ansias de justicia, de igualdad, de acercamiento a los pobres, … de lucha.

POR ESAS CALLES DE DIOS

Por dónde caminar en ese cruce de caminos que aparece ante tu vida. En la toma de decisiones sólo había una seguridad, quería vivir entre los otros, como Jesús, andar por la vida entre todos, ser una más entre los suyos, entre los míos. Jesús no me pedía abandonar mi vida, cambiarla de rumbo. No. Solo quería formar parte de ella de forma activa, se incorporaba a ella y con su presencia, su estar, la transformaba. Seguía siendo mi vida pero con su sello de Vida abundante.

Desconocía la existencia de los Institutos seculares pero un día empujada por la necesidad de informarme me encontré con el Instituto secular Vita et Pax y le encontré sentido a todo y me cautivó. Sentí que por ahí me llamaba ese Dios de la Vida, ese Dios a quien acababa de descubrir y supe de ese camino diseñado que conducía a la felicidad, siempre de la mano de su amistad, la amistad con Jesucristo.

En ese su “ser” del Instituto Vita et Pax, de quererse identificar con Jesucristo, de que su vida sea vivir de la vida de Jesucristo, encontré ese paso que me faltaba en mi caminar. Allí me sentí en casa. Ahora sigo caminando por esas calles de Dios junto a los suyos, de la mano de todos y ofreciendo las mías.

También el sol se hizo solidario

Vita et Pax.  Pamplona.

TAMBIÉN EL SOL SE HIZO  SOLIDARIO…                           

… Y esto ocurrió en el Valle de Aranguren, en Navarra.  Después de un invierno prolongado, con lluvias superabundantes, llegó el domingo, 5 de mayo… ¡y lució el sol de manera generosa!  No podía faltar a la cita de cada primavera para colaborar en la gran fiesta que se celebraba en el Valle:  la VII carrerasolidariaruanda.org. Este año con tres puntos de salida, según el ánimo y fuerzas de los participantes: Aranguren (13 Kms.), Labiano (10 Kms.) y Zolina (6 Kms.). La Meta, para todos, estaba en la Plaza de Mutilva Baja.

Hacia la meta

Al llegar a la Meta les esperaban los premios: bocata de txorizo o tortilla, naranja y bebida para reponer fuerzas y, a los primeros, además del Podio, unos premios donados por empresas y comercios de la zona.

Pero en esta Carrera el Premio que reciben todos -el mayor y mejor- es el que reciben al inscribirse y pagar por ello: saben que la Meta final y real no está en Mutilva sino en Rwanda, porque los resultados “contantes y sonantes” –íntegros, totales- van a parar a familias necesitadas de aquel país hermano, donde trabajan las de “Vita et Pax”: asegurando una comida diaria durante el año a varias de esas familias y construyendo unas sencillas casitas para otras que, al volver del exilio, se encontraron con que, sus antiguas casas, estaban ocupadas.

La Carrera Solidaria  -con categorías de adultos e infantiles- está acompañada y animada por otras actividades: Mercadillo Solidario, venta de bocadillos y bebidas, sorteo de la Tómbola, atracciones para los peques, música por la Banda del Valle… Verdaderamente: es una Jornada de Fiesta para todo el Valle de Aranguren.

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Y desde hace tres años, otro acontecimiento se ha unido a la misma causa:  El Concurso Solidario de Puzzles por parejas, para mayores y pequeños. Se celebró el sábado, 11 de mayo, en los locales de la Parroquia de San Pedro de Mutilva Baja.  También aquí, los premios son obsequios que aportan empresas y comercios.  Los concursantes se llevan a casa el puzzle con el que han concursado.  Y al final… ¡merendola…! Hay que celebrar el encuentro, los esfuerzos… y la finalidad de todo: “¡¡LA META está en RWANDA!!”

La participación en los dos acontecimientos aumenta cada año y los resultados económicos también:  este año se han recaudado 22.000 euros, de los que 4.000 han sido compartidos con otro país: República Dominicana.  Allí trabaja un misionero del pueblo de Tajonar, integrante del Valle de Aranguren.  El Sol, que se hace solidario en este Valle, es el mismo que ilumina, calienta y da vida en Rwanda y en La Dominicana.  Es que el Sol es de todos y para todos y el mundo también.  Con el trabajo y esfuerzo de cada uno/a hagamos una Casa común, donde tengamos cabida la gran familia de hermanos… ¡Este sí será un mundo hermoso…! ¡Vale la pena el empeño por construirlo!

Cada una y cada uno de los que hacéis posibles estas Jornadas Solidarias recibid nuestro abrazo fraterno y el agradecimiento de todas las personas que se benefician de vuestro interés y trabajo. Desde el corazón os decimos:

 ¡¡GRACIAS AL VALLE DE ARANGUREN Y AL SOL SOLIDARIO…!!

Mujeres en pie de paz

     Mujeres en pie de paz                                                                                                                                                 

Autora: Carmen Magallón
Edit. Siglo XXI

Las mujeres no son mejores ni más pacíficas que los hombres pero han tenido y tienen un importante protagonismo en la causa de la paz. La autora recoge en este libro diversas prácticas y propuestas impulsadas por las mujeres para una cultura de la paz.

Desde el lugar de la extrañeza del que hablara Virginia Woolf, en este caso extrañas a la racionalidad bélica, pensadoras y activistas trataron de convencer al mundo de la locura de la guerra. Su bagaje no está solo en los grupos organizados, impregna el quehacer cotidiano de tantas mujeres cuyo trabajo es crucial para el sostenimiento de la vida.

Carmen Magallón es Doctora en Físicas por el programa de Historia y Filosofía de la ciencia. Es profesora de Instituto y actualmente Directora de la Fundación Seminario de Investigación para la Paz (Fundación SIP), del Centro Pignatelli de Zaragoza.

Enredadera de amor

Domingo 11º del T.O. Ciclo C

Por: Milagros Azparren. Vita et Pax. Pamplona.

Ahí nos movemos, en esa enredadera. Junto a Natán, David, Pablo, Simón, una mujer, los convidados, y Jesús dando sentido, color, calor, sabor, hondura, plenitud.

El relato del libro segundo de Samuel 12, 7-10.13 nos recuerda una de las facetas importantes del gran rey David: su condición de pecador. David tiene que retornar constantemente al perdón de Dios y es el instrumento de Dios para el bien de su pueblo.

Es una gracia, desde la propia experiencia, tener un Natán –persona o acontecimiento- que te haga de espejo y contraste las propias actitudes. Te ayuda a reconocer el pecado y recobrar la vida para seguir siendo instrumento de Dios.

Según Pablo en Gálatas 2,16.19-21 la ley sin Jesús mata. Jesús da vida. “…vivo yo, pero no soy yo, es Cristo quien vive en mí”. También con Pablo siento profundamente que soy obra de Dios y que es el mismo Cristo el que trabaja en mí y a través de mí. Soy vasija, de barro, pero vasija.

El texto de Lc 7, 36 – 8,3 es un bello y provocativo relato donde se describen dos actitudes opuestas y nos ayuda a contrastar con las propias actitudes. Simón y la mujer. Uno y otra se sienten atraídos por la persona de Jesús. Simón, como fariseo, continúa creyendo en la ley. La seguridad personal que le da el cumplimiento le impide experimentar la gratuidad de la salvación. Su vida no ha cambiado en lo profundo. La mujer, que ha tocado fondo, es capaz de sentir la novedad del mensaje de Jesús. Y llora, riega, seca, cubre de besos, le unge con perfume. Así expresa su profunda gratitud, por la liberación que experimenta. Ante esto queda en evidencia la actitud fría y desagradecida de Simón.

Junto a los personajes, Jesús, que acoge, ama, enseña, interpela, perdona, libera; que se deja amar, besar, ungir. Jesús, sospechoso para unos, escandaloso para otros. Jesús, bondadoso y feliz.

Hace bien escuchar en el fondo más íntimo de la conciencia las palabras de Jesús: “Tu fe te ha salvado. Vete en paz”. Una mujer, una pecadora. Una pecadora enamorada.

El amor supera a la ley

Domingo 11º del T.O. Ciclo C

Por: Mª Carmen Nieto León. Mujeres y Teología de Ciudad Real

Cuando el pecado es reconocido, Dios perdona. Dios es misericordioso y nos sabe pecadores, Él nos ha creado, ¿cómo no va a conocer nuestras limitaciones? Descubrir el Amor de Dios que me perdona me hace crecer como persona, me invita a mejorar mis limitaciones, a repensarlas, a ser consciente de ellas y así es como voy creciendo y madurando en su Amor. Él no nos castiga, no quiere que suframos gratuitamente, quiere que avancemos, que nos refugiemos en Él, que acudamos a Él…, ¡Qué tranquilidad saber que Él está cuidando de nosotros!

Parece ser que vivimos tiempos de muchos peligros para la fe, y por eso una parte de los cristianos se agarra a la Ley para que se cumpla y seamos mejores cristianos, pero esta idea se contradice con el mensaje de Pablo a los Gálatas: “Sabemos que el hombre no se justifica por cumplir la Ley, sino por creer en Cristo Jesús. Por eso, hemos creído en Cristo Jesús, para ser justificados por la fe de Cristo y no por cumplir la ley.” Lo que nos identifica a los cristianos, y lo que nos tiene que ayudar a crecer en nuestra fe, es el Amor. Dios nos amó tanto que nos envió a Jesús para que muriera por nosotros y nuestro empeño ha de ser amar tanto como Él, o al menos, intentarlo. Hemos de amar tanto que gastemos nuestra vida en el propósito de que ninguna persona sufra gratuitamente, que ninguna persona se vea privada de sus derechos de ciudadanos, de ser humano. Hemos de empujar la Historia en el intento de llegar a instaurar el Reino de Dios en la tierra. Eso es cumplir con la Ley de Dios. Eso es lo que yo he ido descubriendo a lo largo de mi proceso de fe…

En el evangelio de hoy, Jesús sigue rompiendo con la Ley y la norma. El fariseo le recrimina el que acepte el gesto de la mujer que vierte su perfume en sus pies, porque es una pecadora. El amor perdona, da igual lo que hayas hecho o lo que hayas dejado de hacer, el amor hacia las personas es el que nos salva, el que nos ayuda a que aumente nuestra fe, el que nos libera. Jesús esto lo tenía claro, muy claro y yo también.

Hoy estamos inmersos en un catolicismo que nos oprime con sus leyes, que pone más el acento en que se cumplan estas leyes en vez de en que seamos coherentes en nuestras vidas, en vez de ayudarnos a derramar nuestros perfumes preciados en los hermanos y hermanas que más sufren… y por eso hoy, más que nunca, necesitamos volver a la Fuente, a su mensaje, al evangelio, y comprender cómo Jesús gastó su vida, cómo se rodeó de todo tipo de personas, ¡incluidas las mujeres!, porque para Él todos y todas somos iguales; personas, hijos e hijas de Dios y, por lo tanto, iguales en dignidad y en derechos. Él no tuvo reparos en dejarse acompañar, en su tarea, de sus discípulos y discípulas en igualdad. ¿Por qué hoy existe tanto miedo y recelo a que las mujeres sean tratadas en igualdad con los varones dentro de la Iglesia?

Volvamos a la Fuente, volvamos al evangelio y comprobemos cómo el Amor perdona, la Fe libera y el ser personas nos iguala independientemente del sexo o género.

Comunicado Guatemala

Descargar (Comunicado-GUATEMALA4.pdf, PDF, Desconocido)

Donde no hay justicia no está Dios

Domingo 10º T.O. Ciclo C

Por: Faustino Vilabrille. Asturias

Hay un hecho muy importante en el mensaje de Jesús que los Evangelios destacan sobremanera: la sensibilidad extraordinaria de Jesús ante los sufrimientos y necesidades de los demás, y muy especialmente si estos son pobres e indefensos. Tal es el caso de las viudas, que además de ser mujeres encima eran viudas, y por eso mismo doblemente vilipendiadas, abusadas, y despreciadas. Es por lo que aparecen con frecuencia a lo largo de la Biblia, a las que Dios protege de forma especial, porque lo necesitaban más, equiparándolas a los extranjeros y a los huérfanos, porque en aquellos tiempos eran personas, y en muchos países también hoy, especialmente necesitadas, marginadas y explotadas. En muchos países del Tercer Mundo, si una mujer tiene un hijo discapacitado, el marido la abandona porque élla hizo algo “malo”que no le confesó a él. Ahí la deja sola. ¿Qué pasa ahora mismo en España con los inmigrantes? Son los más pobres y a los que se les recortan más servicios. Leemos en la Biblia:

Deuteronomio 10:17-18: “Dios es grande, poderoso… que no hace acepción de personas, ni toma cohecho; que hace justicia al huérfano y a la viuda; que ama también al extranjero dándole pan y vestido.” ¿La justicia es igual para todos? ¿Van igual a la cárcel los ricos que los pobres? ¿Qué diferencia hay entre el que puede pagar abogados o el que tiene que llevarlos de oficio? ¿Reciben el mismo trato los grandes ladrones que los pequeños hurtadores que no tienen para comer?

Deuteronomio 24:17-21: “Dice Dios: No torcerás el derecho del extranjero ni del huérfano, ni tomarás en prenda la ropa de la viuda”. ¿Cómo estamos tratando a los inmigrantes? ¿Por qué los devolvemos a la misma miseria de donde han salido? ¿No son acaso miserables allí porque con nuestras multinacionales les quitamos sus tierras, sus materias primas, explotamos por unos céntimos su mano de obra? ¿Qué hacen en la India, en Brasil o Argentina  los zaras, los mangos, los del corte ingles, los pumas, los toppers, los benetton, los primark, etc. (Información de la ONG Alameda y la CGT, etc.)

Deuteronomio 26:12-13:  “Dice Dios: De tus frutos darás también…al extranjero, al huérfano y a la viuda”. Los bienes de la tierra son para todos los hombres, y no para que unos pocos lo acaparen todo y dejen a los demás sin nada. Cada vez hay más desigualdad entre países y personas. Esta desigualdad aún es más grande entre los ricos de los países pobres y los pobres de los países pobres.

Deuteronomio 27:19: “Maldito el que pervirtiere el derecho del extranjero, del huérfano y de la viuda. Y dirá todo el pueblo: Amén.” Solo el pueblo unido será capaz de no ser vencido por los poderosos de este mundo.

Isaías 1:17 “Oíd una palabra de parte de Dios: Aprended a hacer el bien; buscad lo justo, dad sus derechos al oprimido, haced justicia al huérfano, amparad a la viuda.”

Los de arriba, políticos, eclesiásticos, etc., hablan mucho de paz, pero no de justicia, porque hablar de paz les suena bien a los de arriba y a los ingenuos de abajo, pero hablar de justicia suena mal a los de arriba porque abre los ojos a los de abajo.

Sin conciencia crítica ante la realidad concreta de cada situación histórica, es imposible una fe adulta y madura coherente con el Evangelio

Jeremías 7:6-7: “Palabra de parte de Dios:… y no oprimiréis al extranjero, al huérfano y a la viuda, ni en este lugar derramaréis sangre inocente”.¡Cuánta sangre inocente, es decir, cuánta muerte violenta, cuánto asesinato, cuantas víctimas inocentes en las guerras que ni las causaron ni las quisieron, pero mueren injustamente por ellas, cuántos miles personas, sobre todo niños, mueren a diario de hambre: es el asesinato más grande que nunca ha habido la historia de la humanidad porque hoy hay de sobra para todos! Son el cuerpo de Cristo ensangrentado y muerto en los asesinados de hoy por el hambre injusta de la crisis, la emigración, los desplazamientos, las injusticias, causados por empresarios especuladores, multinacionales voraces, bandidos financieros, organismos al servicio de los grandes como el BM, el FMI, o la OMC, que están convirtiendo este mundo en salvaje, cruel y horroroso para muchos millones de seres humanos.

 Jesús sigue esa misma trayectoria en su mensaje.  En este pasaje de hoy le vemos sentir compasión de este viuda, no quiere que llore, y le devuelve vivo a su hijo: el sufrimiento, el dolor y el llanto, son a veces condición de la vida humana de este mundo, pero si son injustos e innecesarios, son contrarios al hombre y por tanto al mismo Dios, y no solo los del hombre, sino también los de los demás seres vivos de la creación. Donde hay justicia, está Dios, donde no la hay falta Dios.

En otro pasaje del Evangelio (Lucas 18, 1-5) cuenta Jesús que en una ciudad  había un juez que no respetaba ni a Dios ni a los hombres, y una viuda que le clamaba: “Hazme justicia contra mi adversario”, pero el juez no le hacía caso, hasta que un día, cansado de oírla, decidió hacerle justicia. Millones de gritos, cada día más fuertes y doloridos, nos llegan de los países pobres a los países ricos, pidiendo que les hagamos justicia,  que nos los explotemos más, que no vayamos como los chinos o lo emiratos árabes derribando sus chabolas, quitándoles sus tierras, obligándolos a marchar sin rumbo en busca de otro asentamiento hasta que lleguen otra vez los buldozers y los echen de nuevo, como está pasando en Runda para producir alimentos para sus países, no para los ruandeses; o en el Congo, para explotar su coltán para nuestros móviles, ordenadores, aparatos electrónicos, armas de guerra, que luego les vendemos, etc., lo cual hasta provoca guerras sin parar  entre ellos mismos, además de explotarlos como mano de obra barata y esclava. Otro tanto hacen las multinacionales de EE.UU.  y Canadá en Centro y Suramérica. Lo pudimos ver con nuestros propios ojos y hablar con los indígenas que dormían de noche debajo de unos simples plásticos, turnándose en la vigilancia para que esas multinacionales no les invadiesen furtivamente sus tierras. Estos mismos días nos escribió una joven indígena muy comprometida en la lucha por la defensa de la tierra, contando como uno de esos vigilantes fue mal herido. Dice textualmente: … pero hemos tenido agresiones por parte de los supuestos dueños-finqueros por el trabajo que hacemos en defensa de derechos especialmente por la recuperación de tierra que por derecho ancestral nos corresponde (el lugar donde nací, donde nacieron mis padres y ahí trabajaron por mucho tiempo ), precisamente hoy fue agredido un compañero y esta grave pero estas intimidaciones no nos paralizan, seguimos luchando”.

Finalmente Jesús destaca la generosidad de aquella viuda que echó en el templo todo lo poco que tenía para vivir, mientras que otros ricos echaban cantidad, pero de lo que les sobraba. Por eso Jesús concluye: Esta viuda pobre ha echado más que todos. Una vez más tenemos que decir: hoy hay de sobra para todos, tenemos que gritar como aquella viuda, pidiendo justicia, exigiendo leyes justas y que con justicia las apliquen los jueces, en el orden nacional e internacional.

 Seguir a Jesús exige una opción preferencial por los más pobres y necesitados. Sin hacerlo así es imposible ser discípulo de Jesús.

Donde no hay justicia no está Dios.

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