Semana Ignaciana en Guatemala

Por: Maite Menor. Vita et Pax. Guatemala

 

Del 11 al 14 de agosto, se celebró en la Universidad Rafael Landívar la Semana Ignaciana. En ella se realizaron diferentes actividades relacionadas con la espiritualidad ignaciana. Este año, en que se celebran los 200 años de la Restauración de la Compañía, en todo el mundo, hemos tenido jornadas muy interesantes e iluminadoras con respecto a la línea a seguir en las Universidades Jesuitas, desde el compromiso con la justicia en el servicio a la sociedad, para formar expertos en “solidaridad”.

El 14 de agosto, celebramos la misa de clausura, que presidió Dennis Ledder sj, desde la geometría sagrada. Fue una misa muy participativa, sentida y que rompió con lo habitual, con lo de siempre.

Hicimos, en el suelo, unos círculos de colores donde nos ubicamos y sentamos los que participamos en la eucaristía. El altar estaba en medio de los círculos. También dibujamos los cuatro puntos cardinales. Quisimos incluir el movimiento del cuerpo por lo que hicimos pasos hacia adelante y hacia atrás en el señor ten piedad, movimientos meditativos en el gloria en diferentes direcciones, danza en la presentación de ofrendas que entraron por cada uno de los puntos cardinales, y terminamos saliendo todos juntos de la celebración.

Ahora, algunas ideas sobre la geometría sagrada. La geometría sagrada no trata únicamente sobre las figuras geométricas obtenidas a la manera clásica con compás y escuadra, sino también de las relaciones armónicas del cuerpo humano, de la estructura de los animales y las plantas, de las formas de los cristales y de todas las manifestaciones de las formas en el universo.

A través de la geometría sagrada entendemos de una manera sencilla para nuestro cerebro izquierdo, cómo existe una conexión profunda en toda la creación. La geometría sagrada es el lenguaje simbólico de las fuerzas de la creación del universo y nos ayuda a entender mentalmente lo que ya intuitivamente conocemos.

El círculo representa la totalidad. Ha sido empleado como símbolo de la Eternidad y de la Unidad. Como eternidad porque no tiene principio ni fin y siempre retorna al mismo punto. También por esta razón simboliza el Universo, no hay punto donde comience ni punto donde tenga fin, entonces todo lo contiene y no hay nada fuera de él, por ello también es símbolo de la Unidad, especialmente cuando en él se hace presente el centro como símbolo de la primera manifestación.

Algunas fotos de la celebración de esta inolvidable experiencia:

Eucaristía clausura de la Semana Ignaciana 

Inicio de la eucaristía

Inicio de la Eucaristía

 

Escucha de la Palabra

Escucha de la Pañabra

Ofertorio

Ofertorio

Padrenuestro

Padrenuestro

No nos vamos solos, salimos de la celebración todos juntos  y juntas.

No nos vamos solos

 

 

 

 

 

 

No cualquier dios

22º Domingo del T.O.  Ciclo A

Por: Ma.Carmen Martín Gavillero. Vita et Pax. Ciudad Real

San Pablo nos invita, hoy, al discernimiento para descubrir la voluntad de Dios, lo bueno, lo que le agrada, lo perfecto. Discernimos para elegir, para tomar decisiones, si no, no hay discernimiento; aunque la no acción es ya una elección. Y no es empresa fácil ni sencilla ésta de descubrir la voluntad de Dios y no camuflarla con la nuestra. No se trata sólo de metodologías, diagnóstico, teologías… se trata en primer lugar de que todo discernimiento parte de nuestra experiencia de Dios.

Experiencia que alcanzamos si, al igual que el profeta Jeremías, nos dejamos seducir por Dios y no por cualquier dios, sino por ese Dios que te toca y te trastoca. Dios desconcertante y fiel; que nos sorprende, nos coloca y, nos descoloca; que tiene una lógica tan “ilógica” que le da al discernimiento un matiz llamativo porque puede suceder no sólo lo impensable, sino lo imposible, como don de Dios.

Discernimos si nos ha seducido el Dios que tiene una manera extraña de actuar en la historia. Si observamos descubrimos que actúa a través de dos movimientos: uno hacia abajo, hacia lo pequeño, frágil, lo humano… y hacia el otro, a la fraternidad, a la solidaridad, a la reconciliación… Nuestra manera habitual de actuar, por el contrario, es ir de abajo, arriba, buscamos subir, ascender y, a la vez, con cierta tendencia a la separación, a la división, a establecer fronteras.

Discernimos si nos ha seducido el Dios que se deja impactar, se deja afectar, tocar, por la humanidad. Se ex-pone. Jesús es la ex-posición de Dios, su gran riesgo. En los Evangelios lo podemos observar cómo no para de ex-ponerse. Se acerca a todas las personas menesterosas, conflictivas. Le llueven los problemas, se rodea de situaciones complicadas… Y nos invita en el discernimiento a ser nosotras, también, una palabra expuesta de Dios, débil y limitada, pero llena de fortaleza. Nos invita a no aislarnos, no blindar el corazón, a dejarnos tocar por el mundo.

Discernimos si nos ha seducido el Dios que nos mira con amor y miramos la realidad desde Él/Ella. Nos colocamos ante lo que está sucediendo con Dios. Contemplamos la realidad para poder distinguir los signos de la acción de Dios que abren un futuro más humano. No hay ninguna situación ni persona “dejada de la mano de Dios”. Llevamos a la oración el mundo y lo metemos en su interior. En la oración vamos contemplando la realidad y a Jesús, e intentamos sintonizar con su universo afectivo. Si la lógica de Dios es original, no lo son menos sus sentimientos. “Tened entre vosotros los mismos sentimientos de Cristo Jesús” (Flp 2,5). Discernimos sintiendo como Jesús al mirar la realidad.

Discernimos si nos ha seducido el Dios que no juzga. Jesús hace algo que nadie había hecho, separa el acto de  la pena, el delito de la condena. Lo vemos en su actuación con la mujer atrapada en adulterio. No se discute la culpa de la mujer, es clara, pero Jesús rompe con el automatismo del juicio y desactiva la violencia. Y a la mujer le propone una posibilidad de vida porque siempre hay posibilidad de vida. De ahí que para discernir debamos hacer un ejercicio continuo de escucha, que no salte el juicio inmediatamente. Antes de condenar entrever la posibilidad de vida de esa persona o situación. Contemplamos la realidad, la dejamos hablar… escuchamos..

Discernimos si nos ha seducido el Dios que nos mira el corazón y nos invita a trabajarnos nuestra afectividad. Porque la afectividad tiene un peso decisivo en la vida. Lo que amo es el peso que inclina mi corazón. “Lo afectivo es lo efectivo”; lo que sentimos hondamente acaba por escorar nuestra persona en esa dirección. El discernimiento es un proceso en el que vamos descubriendo la voluntad de Dios y nos unimos a ella, por eso, es necesario saber qué afecto no sano, nos quita la libertad, a dónde tiende mi corazón, ser muy consciente de ello.

Y, por último, necesitamos ser personas humildes. A pesar de haber hecho todo el proceso de discernimiento nos podemos equivocar. Es importante aceptar la equivocación y rectificar… como Pedro.

Mi petición al Pueblo de Israel: liberaos a vosotros mismos liberando a Palestina.

 

El Arzobispo Emérito Desmond Tutu, en una entrevista exclusiva para Haaretz, llama a un boicot global a Israel y urge a Israelíes y Palestinos a mirar más allá de sus líderes para encontrar una solución sostenible a la crisis en Tierra Santa.

By Desmond Tutu


Originalmente publicado por http://www.haaretz.com/opinion/1.610687. Traducción hecha por la comunidad de Avaaz.

En las últimas semanas hemos visto en todo el mundo una movilización sin precedentes por parte de la sociedad civil contra la injusticia que supone la brutal y desproporcionada respuesta Israelí al lanzamiento de misiles desde Palestina.

Si sumamos todas las personas que se manifestaron pidiendo justicia entre Israel y Palestina el pasado fin de semana en Ciudad del Cabo, Washington, Nueva York, Nueva Delhi, Londres, Dublín, Sidney y todas las demás ciudades, ésta ha sido, probablemente, la mayor protesta ciudadana por una misma causa en toda la historia de la humanidad.

Hace un cuarto de siglo participé en concurridas manifestaciones contra el apartheid. Nunca imaginé que volveríamos a ver de nuevo manifestaciones de ese calibre, pero la afluencia de gente el sábado pasado en Ciudad del Cabo fue igual si no mayor. Entre los participantes se encontraban jóvenes y ancianos, musulmanes, cristianos, judíos, hinduístas, budistas, agnósticos, ateos, negros, blancos, rojos y verdes… tal como cabría esperar de una nación dinámica, tolerante y multicultural.

Pedí a la multitud que corease conmigo: “Nos oponemos a la injusticia que supone la ocupación ilegal de Palestina. Nos oponemos a las matanzas indiscriminadas en Gaza. Nos oponemos a la humillación a la que someten a los Palestinos en los retenes y controles de carreteras. Nos oponemos a la violencia perpetrada por todas las partes. Pero no nos oponemos al pueblo judío”.

Al inicio de la semana, solicité a la Unión Internacional de Arquitectos, reunida en Sudáfrica, la suspensión temporal de Israel de su organismo.

Supliqué a los hermanos y hermanas israelíes presentes en la conferencia que se desvincularan personal y profesionalmente de los proyectos y construcciones de infraestructuras relacionadas con la perpetuación de la injusticia, tales como el muro de separación, las terminales de seguridad, los puestos de control y los asentamientos en los territorios palestinos ocupados.

Dije: “Les ruego que lleven este mensaje a casa: cambiemos el rumbo de la violencia y el odio sumándonos al movimiento pacífico para que la justicia llegue a toda la gente de la región”.

En las últimas semanas, más de 1,6 millones de personas en todo el mundo se han unido a este movimiento sumándose a una campaña de Avaaz que pide a las multinacionales que se lucran de la ocupación israelí, y/o están implicadas en el abuso y la represión al pueblo Palestino que se retiren. La campaña se dirige específicamente al fondo de pensiones holandés, ABP; al banco Barclays, al proveedor de sistemas de seguridad, G4S; a la compañía francesa de transportes, Veolia; a la empresa de ordenadores, Hewlett-Packard; y la proveedora de excavadoras Caterpillar.

El mes pasado, 17 gobiernos de la UE instaron a sus ciudadanos a evitar hacer negocios o invertir en los asentamientos ilegales israelíes. Además hemos sido testigos de la retirada de decenas de millones de euros de bancos Israelíes por parte del fondo de pensiones holandés, PGGM; de la desinversión de G4S a través de la fundación Bill y Melinda Gates; y de cómo la Iglesia Presbiteriana de los EE.UU. ha sacado unos 21 millones de dólares de HP, Motorola Solutions y Caterpillar.

Este movimiento está cobrando fuerza.

La violencia engendra violencia y odio, que sólo engendra más violencia y más odio.

Nosotros, los sudafricanos, conocemos bien la violencia y el odio. Comprendemos el dolor que supone ser los apestados del mundo, cuando parece que nadie te entiende ni tiene el deseo de escuchar siquiera cuál es tu punto de vista. Nosotros venimos de ahí. También conocemos los beneficios que, con el tiempo, trajo el diálogo entre nuestros líderes; cuando fueron levantadas las prohibiciones sobre las organizaciones etiquetadas como “terroristas” y sus líderes, incluyendo a Nelson Mandela, fueron liberados del encarcelamiento, del destierro y del exilio.

Sabemos que cuando nuestros líderes comenzaron a dialogar, la justificación de la violencia que había arruinado nuestra sociedad se disipó y desapareció. Los actos de terrorismo perpetrados tras el inicio del diálogo, como los ataques a una iglesia o a un bar, fueron condenados casi universalmente, y el partido responsable se resintió en las urnas.

La euforia que siguió a nuestra primera votación conjunta no fue del dominio exclusivo de los negros Sudafricanos. El verdadero triunfo de nuestra solución pacífica fue que todos nos sentimos incluidos. Y más tarde, cuando presentamos una constitución tan tolerante, compasiva e inclusiva que habría hecho que Dios se sintiera orgulloso, todos nos sentimos liberados.

Por supuesto, ayudó que contáramos con un conjunto de líderes extraordinarios.

Pero lo que forzó definitivamente que estos líderes se sentaran en torno a la mesa de negociaciones fue el cóctel de persuasivas herramientas no violentas desarrolladas para aislar a Sudáfrica económica, académica, cultural y psicológicamente.

Llegados a cierto punto el gobierno se dio cuenta de que el coste de intentar mantener el apartheid sobrepasaba sus beneficios. En los 80, la suspensión del comercio con Sudáfrica por parte de empresas multinacionales sensibilizadas fue una de las claves que permitió doblegar el apartheid sin derramar sangre. Esas empresas entendieron que contribuyendo a la economía sudafricana eran partícipes del mantenimiento de un statu quo injusto.

Aquellos que continúan haciendo negocios con Israel, contribuyendo a mantener un sentido de “normalidad” entre la sociedad Israelí le están haciendo un flaco favor a los pueblos de Israel y Palestina. Están formando parte de la perpetuación de un statu quo absolutamente injusto.

Aquellos que contribuyen al aislamiento temporal de Israel están diciendo que tanto Isralíes como Palestinos tienen el mismo derecho a la dignidad y la paz.

Por último, los sucesos en Gaza del pasado mes servirán para demostrar quién cree en la valía de los seres humanos. Se está volviendo cada vez más evidente que políticos y diplomáticos no están siendo capaces de encontrar respuestas, y que la responsabilidad para mediar una solución sostenible a la crisis en Tierra Santa recae en manos de la sociedad civil y de los ciudadanos de Israel y Palestina Además de la reciente devastación de Gaza, seres humanos decentes de todas partes -incluyendo muchos en Israel- están profundamente molestos por las diarias violaciones a la dignidad humana y a la libertad de movimiento impuesta a los Palestinos en los retenes y controles de carretera. Las políticas de ocupación ilegal de Israel, junto con la construcción de asentamientos en tierras ocupadas complican aún más el ya difícil objetivo de lograr un acuerdo futuro aceptable para todas las partes.

El Estado de Israel se está comportando como si el mañana no existiera. Sus gentes no tendrán las vidas pacíficas y seguras que anhelan –y merecen– mientras que sus líderes perpetúen las condiciones que sostienen el conflicto.

He condenado a los palestinos responsables del lanzamiento de misiles y cohetes a Israel. Están dando fuelle a las llamas del odio. Me opongo a todas las manifestaciones de violencia.

Pero debemos tener muy en claro que el pueblo de Palestina tiene todo el derecho de luchar por su dignidad y libertad. Ésta es una lucha que tiene el apoyo de muchos alrededor del mundo.

No existe problema humano irresoluble cuando los seres humanos aúnan sus esfuerzos con el sincero deseo de superarlo. No hay paz imposible cuando la gente tiene la determinación de lograrla.

La paz requiere que las personas de Israel y Palestina reconozcan al ser humano que habita en ellos y en el otro y entiendan su interdependencia.

Los misiles, las bombas y la crudeza del insulto no son parte de la solución. No hay solución militar.

Es más probable que la solución proceda de esa caja de herramientas no violentas que desarrollamos en Sudáfrica en los años 80 para persuadir al gobierno de la necesidad de modificar sus políticas.

La razón de que estas herramientas – el boicot, las sanciones y la retirada de fondos – resultaran finalmente eficaces fue la existencia de una masa crítica que las apoyaba, tanto dentro como fuera del país. La clase de apoyo del que hemos sido testigos a lo largo del mundo en las últimas semanas en relación con Palestina.

Mi ruego al pueblo de Israel es que vea más allá del momento, que vea más allá de la rabia de sentirse perennemente asediado, para ver un mundo en el que Israel y Palestina puedan coexistir – un mundo en el que reinen la dignidad y el respeto mutuos.

Requiere un cambio de mentalidad. Un cambio de pensamiento que reconozca que el intento de perpetuar el statu quo actual condena a las futuras generaciones a la violencia y a la inseguridad. Un cambio de mentalidad que cese de interpretar la crítica legítima a las políticas de Estado como un ataque al Judaísmo. Un cambio de mentalidad que empiece en casa y se extienda por todas las comunidades y naciones y regiones, llegando a la diáspora diseminada por todo el mundo. El único mundo que compartimos.

Las personas unidas en pos de una causa justa son imparables. Dios no interfiere en los asuntos de la gente, esperando que crezcamos y aprendamos resolviendo nuestras dificultades y diferencias por nosotros mismos. Pero Dios no está dormido. Las escrituras Judías nos dicen que Dios tiene preferencia por los débiles, los desposeídos, las viudas, los huérfanos, por el extranjero que libera a los esclavos en el éxodo hacia la Tierra Prometida. Fue el profeta Amós quien dijo que debemos dejar a la justicia fluir como un río.

La bondad prevalece al final. La búsqueda de la libertad por parte del pueblo Palestino frente a las políticas de Israel es una causa justa. Es una causa que el pueblo de Israel debe apoyar.

Nelson Mandela pronunció aquella célebre frase donde dijo que los sudafricanos no se sentirán libres mientras los palestinos no lo sean.

Hubiera podido agregar que la liberación de Palestina liberará además a Israel.

 

XVII Jornadas Mujeres y Teología de Guatemala

invitacion XVII jor

Cursos a distancia 2015

Educación para la paz, la cooperación y la prevención de conflictos

 

PRESENTACIÓN

El Instituto de Estudios para la Paz y la Cooperación | IEPC organiza la 15ª convocatoria de los cursos a distancia de educación para la paz, la cooperación y la prevención de conflictos.
Los cursos están dirigidos al personal vinculado a todo tipo de entidades públicas y privadas sin ánimo de lucro, tanto de países emisores como receptores de ayuda al desarrollo, y al público en general interesados en las temáticas abordadas en éstos.
Los cursos se imparten a distancia estableciéndose las correspondientes tutorías y sistemas de evaluación continua. Toda la plantilla docente está constituida por especialistas en las materias objeto de estudio procedentes de diferentes universidades e instituciones internacionales. El alumno tendrá acceso a un campus virtual donde podrá descargar el material del curso y comunicarse con el equipo docente y el resto de sus compañeros.
El formato de curso a distancia sirve para facilitar el acceso a todos aquellos interesados, sin barreras geográficas y temporales vigentes en la formación presencial convencional.

DESARROLLO

El alumno tendrá acceso a un campus virtual donde podrá descargar el material del curso: guía del curso, manual de ayuda al estudio, unidades didácticas (contenidos temáticos del curso, trabajos de evaluación, trabajos de autoevaluación, resúmenes, esquemas conceptuales, etc.), calendario de estudio, direcciones de interés y otros recursos didácticos. Todo lo necesario para llevar a cabo satisfactoriamente el curso en cuestión.
El alumno deberá realizar un trabajo práctico mensual que enviará a su tutor, trabajos que serán evaluados por el tutor y remitidos al educando en un periodo corto de tiempo. A lo largo del curso contará con la ayuda del tutor que le orientará en su proceso de aprendizaje de manera continua.
El campus virtual virtual cuenta con herramientas de comunicación tales como el correo electrónico, el foro de debate, el chat, la videoconferencia, etc que contribuirán a optimizar su proceso de enseñanza-aprendizaje.

DESTINATARIOS

Público en general interesado en las temáticas desarrolladas, personal ligado al trabajo con ONG y todo tipo de entidades públicas y privadas sin ánimo de lucro. En el caso del curso de cooperación internacional al desarrollo nivel I, si el alumno desea optar al título de experto en cooperación internacional al desarrollo para entidades sin ánimo de lucro expedido por la Universidad de Oviedo, se exigirá para su matriculación poseer el título de licenciado y / o diplomado, de acuerdo a las normas de titulaciones propias de la Universidad de Oviedo.

ADMISIÓN

La admisión en los cursos se realizará por rigurosa orden de inscripción, notificándose a cada uno de los participantes si ha sido aceptada su solicitud. La matricula no quedará formalizada hasta que sea confirmado el pago y notificado al alumno. El educando podrá realizar el pago hasta el 31 de diciembre de 2014.

CERTIFICACIÓN

Curso de cooperación internacional al desarrollo nivel I-2 modalidades:
A.-Certificación expedida por el Instituto de Estudios para la Paz y la Cooperación (450 €).
B- Certificación de Experto expedida por la Universidad de Oviedo (1.150€).
Para el resto de los cursos la certificación correrá a cargo del IEPC.

Irradiadoras de Vida y artífices de Paz en el hoy de la historia

 

Por: Secretariados de Espiritualidad y Formación. Vita et Pax.

LXII Convivencia

LXII Convivencia

Del 4 al 17 de agosto 2014 hemos celebrado en El Escorial (Madrid) nuestra LXII Convivencia anual. Ha sido un tiempo precioso para descansar, rezar, compartir, ponernos al día a través de la formación permanente… Hemos dejado caldear nuestro corazón para que, en el próximo curso, la acogida y el encuentro puedan darse con la mejor calidad. Este año, el lema ha sido “Irradiadoras de Vida y artífices de Paz en el hoy de la historia”, tomado del primer objetivo de nuestra VIII Asamblea.

M. Victoria

M. Victoria

La Convivencia dio inicio con la acogida de M. Victoria Cañas, Directora General, y sus palabras: Bienvenidas todas, las de lejos y las de cerca, a esta nuestra 62 convivencia que de nuevo nos reúne en este espacio tan conocido y familiar para nosotras. Nuestro pensamiento vuela también a aquellas que por circunstancias físicas, de edad, familiares o de misión no pueden participar este año junto a nosotras.

Un recuerdo especial a las que este año nos dejaron y ya gozan de la vida plena junto al

Celebrando la Vida

Celebrando la Vida

Padre: a Gloria que se fue apagando entre sonrisas y agradecimientos, a Rosario que se fue serenamente, bien consciente de su proceso, a Lolin que tan gran sorpresa nos dio, cuidadora sin dar tiempo a que la cuidaran, y por último a Salomé que hace un mes nos dejaba con la misma discreción con la que había vivido.

Año de Acción de Gracias por las que celebran bodas de oro y plata de su Oblación, Maisefa, Carmen Ponga, MªJesús Pascual, Patricia, Marita y Catarina. Por las que con entusiasmo y juventud presentaron su primera oblación al Señor: Odette y Seraphina; por esos nuevos brotes, Lety y Cinthia en tierras guatemaltecas, y por los grupos de Vida y Paz con los que compartimos fe y vida.

Nosotras, aunque somos pocas, estamos presentes en lugares donde las diferencias sociales son cada vez mayores: la injusticia, la violencia conviven más o menos encubiertas (Rwanda, Brasil, Guatemala), donde las gentes son desahuciadas de sus viviendas, pierden sus empleos, aumenta la corrupción y los empobrecidos (España), ponemos vallas y alambradas con cuchillas para disuadir a los emigrantes que buscan una mejor vida, (Melilla) (Marruecos).

Estemos donde estemos, siempre podemos tener los ojos bien abiertos a la realidad, dejarnos afectar e interpelar por ella, e incluso “indignarnos” ante tanta injusticia. Y al mismo tiempo saber encontrar tantas semillas de vida en los que nos rodean, sean o no de nuestro mismo credo o ideología porque allí también está la vida y actúa el Espíritu.

Aportemos nuestro granito de arena y unámonos a tantas personas e iniciativas que siguen surgiendo en nuestra sociedad para hacer realidad otro mundo. Nuestro seguimiento a Jesús debe dar razón de nuestro estilo de vida y esperanza…

Carmiña Alvarez

Carmiña Alvarez

Historia de Vita et Pax

Historia de Vita et Pax

Un momento importante de la Convivencia fue la presentación y entrega del segundo volumen de la Historia de Vita et Pax, que Carmiña Alvarez está elaborando. Esta parte comprende del año 1951 al 1966 y ha sido titulada “En extensión y en profundidad”. Según la propia autora es una etapa de crecimiento interno y externo, de ahí la razón del título.

También nos acompañaron dos profesores que nos ayudaron a profundizar en dos temas diferentes aunque relacionados. El profesor José Eizaguirre con su cursillo: Interdependencia entre nuestro modo de vida y el empobrecimiento de los demás y el profesor José A. Badiola Saenz de Ugarte que expuso Teología del don.

José A. Badiola

José A. Badiola

José Eizaguirre

José Eizaguirre

La fiesta de la Asunción fue celebrada con alegría y esperanza. María siempre es motivo de compromiso y renovación de nuestro discipulado. Como ella, queremos seguir dando al mundo, en el siglo XXI, el Salvador. Y tres compañeras nos expresaron cómo lo hacen en su vida cotidiana. Dina desde su compromiso con los pueblos y las gentes de África y más en concreto Ruanda; Pepa con su trabajo en Manos Unidas y su acogida a personas con problemas de droga y Paky con su trabajo y su presencia en la cárcel.

Sí, ciertamente, hemos tomado nueva energía para seguir haciendo eso que queremos hacer: dar al mundo el Salvador dándonos a nosotras mismas, o como nos decía el P. Cornelio, nuestro fundador: El carisma de Vita et Pax. lleva, no solamente a seguir e imitar a Jesucristo, sino a encarnarle en nosotros, a revivir en nosotros sus grandes actitudes de donación, entrega, inmolación para la vida del mundo…

Compartiendo la vida

Compartiendo la vida

 

Hoy….

21º Domingo del T.O. Ciclo A

Por: Maite Menor Esteve. Vita et Pax. Guatemala.

Este domingo XXI el evangelio nos presenta una lectura en la que Jesús nos hace una pregunta, a la que solo se puede responder personalmente. Estando Jesús de camino por la región de Cesárea de Filipo, preguntó a sus discípulos qué se decía de él. Cuando ellos le informaron de los rumores y expectativas que comenzaban a suscitarse entre la gente, Jesús les preguntó directamente: “Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?”.

Transcurridos veintiún siglos, cualquier persona que se acerca con interés y honestidad a la figura de Jesús, se encuentra enfrentada a esta pregunta: “¿Quién es Jesús?”. La respuesta solo puede ser personal. Hoy Jesús, a cada una y a cada uno, nos pregunta: ¿quién soy yo para ti? ¿Qué significo en tu vida? Hoy tenemos la oportunidad de dejarnos interpelar por esta palabra y dar una respuesta sincera, honesta y coherente.

¿Quién es Jesús? ¿Qué poder de atracción tiene, por el que tantos y tantas, le han seguido hasta la locura? Jesús el profeta que anunció la Buena Noticia, que con la libertad del Espíritu manifestó el proyecto de Dios sobre la humanidad, y que hoy, sigue peguntándonos ¿Quién soy yo para ti?

El tiempo, también, hace su camino y tal vez, nos acomodamos perdiendo la ilusión y la pasión de años anteriores. Puede, incluso, que lo hayamos convertido en un “objeto de culto” con el que tranquilizamos la conciencia pero, sin embargo, hemos olvidado su pasión por el Reino, su ternura para con los excluidos y su denuncia profética de las estructuras de opresión.

¿Es Jesús y su mensaje, lo más importante en nuestras vidas? o ¿hay otros mesías o dioses que creemos que nos salvan? Poder, prestigio, dinero, ser el centro, dominar a otros u otras… Hoy el evangelio nos invita a reconducir nuestra prioridad en la vida y preguntarnos qué o quién la mueve.

Si es Jesús nuestro centro, si es alguien importante y fundamental en nuestra vida, entonces en él encontramos la verdad, la razón de vivir y el camino. Si es real nuestra adhesión y seguimiento a Jesús, entonces hemos de creer en lo que él creyó; vivir lo que él vivió; dar importancia a lo que él se la daba; interesarse por lo que él se interesó; tratar a las personas como él las trató; mirar la vida como la miraba él; orar como él oró; contagiar esperanza como la contagiaba él, liberar como él liberó.

Hoy Jesús, se nos presenta y nos hace una pregunta: Y tú ¿quién dices que soy? Es el momento de revitalizarnos, de re-ilusionarnos con el mensaje apasionante de Jesús, con su vida, con su persona… Puede ser una buena oportunidad para dejarnos, nuevamente, seducir por él.

Al encuentro de los extraños, de los diferentes

20º Domingo del T.O. Ciclo A

Por: M. Jesús Laveda. Vita et Pax. Guatemala

Las tres lecturas de este domingo tienen, a mi parecer algo en común: El profeta Isaías nos dice que también los extranjeros que se han adherido al Señor forman parte de la casa de Dios. Y acogerlos tiene que ver con la justicia de Dios que está a punto de manifestarse. Pablo habla de que también a los que no son judíos tiene algo que decirles, ya que igualmente a   ellos les alcanza la misericordia de Dios. Mateo nos relata la curación de la hija de la mujer cananea, que no pertenece al pueblo elegido de Israel.

Me voy a centrar en el evangelio.  La narración del relato sitúa el acontecimiento a las afueras de Israel. Jesús entra en región gentil, pagana.

Aquí se va a dar el diálogo sanador, liberador, entre una mujer cananea y Jesús.

Es una mujer con iniciativa.Sale de su casa y va al encuentro de Jesús. Expresa en voz alta su necesidad. La necesidad del sufrimiento de su hija le obliga a salir a la búsqueda del tú diferente. Movimiento de apertura.Irrumpe al paso  de Jesús que también está en camino al encuentro de los extraños, de los diferentes. Jesús se dirige a Tiro y Sidón. Al desplazarse ambos, han favorecido el encuentro.

Esta mujer grita la enfermedad de su hija: “mi hija está atormentada por un demonio”. Ella sabe que esta enfermedad la margina de la sociedad, y la sitúa fuera del orden establecido. Jesús enfatiza el carácter judío de su misión al responder a la mujer tan duramente “no se debe echar a los perros el pan de los hijos”. No niega la ayuda, sólo la pospone.

La mujer insiste  en el grito pidiendo la sanación, permanece en la súplica, reclamando el derecho a que su hija sea curada. Modelo de discipulado, de mujer sanadora, en reclamar lo que es suyo. La mujer razona con Jesús, pero no está de acuerdo en todo con él. Razona y modifica su razonamiento.   Ella replica: “Es verdad, Señor, pero los  perritos,  comen las migas que  caen de la mesa de sus patrones”.

 

En el diálogo de Jesús con la cananea destaca la palabra de la mujer. Tiene voz propia. Se enfatiza en el texto la capacidad dialogante de la mujer.  Ella inicia el diálogo y tiene interés en que éste no termine. Su palabra es una provocación constante a Jesús, pretende que no la ignore. Jesús, no solo entra en el diálogo, sino que modificará la percepción que tiene de la mujer. Hay palabras en la vida que son sanadoras, que despiertan lo mejor de la otra persona, que liberan. La palabra insistente de esta mujer, cambia la perspectiva de Jesús. De verla como pagana,  la reconoce como discípula, mujer creyente, “mujer, qué grande es tu fe. Que se cumpla lo que deseas”.

Es cierto, no son hijos; los paganos no pertenecen al pueblo judío, pero forman parte de la familia. Es como decir, es cierto, no somos hijos, pero formamos parte de la familia. Soy de la casa, soy diferente, en la mesa del Reino nos sentamos distinto, pero el que da unidaden esa mesa es el Señor, que la preside.

Aquí se está debatiendo el papel de las mujeres gentiles en el seno de la comunidad: la mesa del Reino es también para los gentiles. La mujer cananea pertenece a los márgenes, reclama justicia y defiende los derechos de los excluidos, los paganos. Se empodera, toma conciencia y hace que los demás reconozcan sus derechos.

Ella se entiende como mediadorae interlocutora válida de la gracia que Dios otorga. Se reconoce con el derecho a participar de la salvación para ella, para su hija, para otros y otras. Llama a JesúsSeñor, tanto de judíos como de paganos. Y si lo reconoce así, está exigiendo, al mismo tiempo, que actúe como tal. Afirmación creyente muy profunda. Está desafiando la piedad de Jesús. Está en juego la participación de los gentiles en la comunidad cristiana,  en la mesa del Reino.

La sabiduría de la mujer pagana hace posible que se centre la atención del relato en ella y sus demandas, que acaban modificando la actitud de Jesús respecto de ella y su petición de sanación.

¿Cómo escuchanJesús y la mujer? La escucha transforma a los implicados en el diálogo. Jesús cambia su perspectiva del proyecto del Reino y entiende que deben participar en la comunidad del banquete del Reino  los gentiles y  las mujeres. La mujer también cambia; introduce la variable de quién es el grupo que debe participar del banquete del Reino: la misión de Jesús también va dirigida a los gentiles.

El diálogo entre la mujer y Jesús permite que Jesús cambie sus esquemas y modifique su propia conducta en relación a las mujeres, la propia Misión y la pertenencia al Reino.

Es evidente que el texto reinterpretado desde la mujer, es liberador para ella y su entorno. Porque es reconocida, escuchada, valorando su actuar, reconociendo su poder de liderazgo, aceptada en su propio discurso que incorpora en los demás, en este caso en Jesús, nuevos esquemas y planteamientos que permiten abrir el espacio del Reino a otras gentes marginadas para  que sean reconocidas como parte  de la familia de los hijos e hijas de Dios.

En este punto surge la pregunta para hoy y para toda persona que busca liberarse, liberar, ser sanada y sanadora, que sale al encuentro de Jesús y forma parte de sus seguidores. ¿Cómo acogemos a aquellas y aquellos que no forman parte de nuestro “grupo”, nuestra “iglesia”?

Será necesario escuchar de nuevo la voz de aquellas  personas que viven en los márgenes, los diferentes, no reconocidos en su misma dignidad y  derecho de pertenencia al Reino y, como Jesús, cambiar nuestra actitud de acogida de su propia verdad.

La vida de María, un milagro de amor

Solemnidad de la Asunción de María

Por: Josefina Oller. Vita et Pax. Guatemala.

                        Porque amó como nadie en la tierra,

                       porque toda su vida fue un milagro de amor,

                        porque solo fue rica en pobreza,

                        María fue llevada a los cielos por Dios.

Así reza el estribillo de la canción popular que la capitalina Guatemala de la Asunción,   dedica a  María en esta su fiesta. Y, dentro de su sencillez, están acertados los “porqués”. Celebramos en este día a una mujer de pueblo y de un pueblo pequeño e insignificante. Su vida transcurría en el anonimato total siendo una vecina más entre  las mujeres que hacían sus tareas dedicadas a  sus familias. Destacaba eso sí, por su discreción, por su servicialidad,  por su espíritu de observación que la hacía estar atenta  a lo que sucedía a su alrededor. Así aprendió a orar, a interceder, a apoyar a quien la necesitaba.

Celebramos a una mujer que, de muy jovencita hizo ya  la ofrenda de su vida al Señor y a la que poco a poco se le fue revelando la más alta elección de la historia que, entre dudas, interrogantes y aclaraciones, ella aceptó y le hizo expresar  humildemente:   “AQUÍ ESTOY: HÁGASE EN MI SEGÚN TU PALABRA”.  Es también el más excelente “SI”  que haya pronunciado una criatura.  Casi sin darse cuenta, en el candor de su conciencia juvenil, entró de lleno en el proyecto salvífico de Dios, para ser “LA MADRE”  de quien, en ese plan trinitario, era enviado al mundo para hacerse “uno de tantos”.

Sin percibirlo estaba adornada por Dios con las mejores joyas: era inmaculada, virgen, creyente, fiel, prudente, humilde,  delicada, amorosa,  contemplativa. Estaba preparada para cumplir la gran misión que se le  confiaba: “dar al mundo al Salvador”, asumiendo su maternidad con todas sus consecuencias. Hizo de ella una entrega total a Jesús, una alabanza  diaria, un reconocimiento agradecido de lo que el Espíritu estaba haciendo en ella, un servicio presuroso y  diligente en favor de quien lo necesitaba.  Fue la primera discípula del Maestro, la  que guardaba la Palabra porque estaba en sus entrañas,  la que absorbía sus enseñanzas, la que le acompañó fielmente en los momentos dolorosos sin quejarse,  la que fue testigo secreto y privilegiado   de su Resurrección.

 Y después acompañó, sin lugar a dudas  a la naciente comunidad de discípulos, temerosos al principio hasta que los inundó el Espíritu.  Con ella, oraban y se predisponían a recibirlo.  Siguió luego compartiendo su quehacer apostólico, en un anonimato total –nada nos cuentan las  actas-   pero podemos imaginar que los acogería en su casa, los escucharía y animaría. Con esa primera comunidad contemplaría las maravillas de Dios, y sus modos de actuar, a quién privilegia y qué es lo que no le gusta. Seguro que juntos fueron tejiendo con los mejores y más finos hilos de la Escritura, el cántico profético del MAGNIFICAT: alabanza, acción de gracias, denuncia, anuncio… Y así llegó al final de su vida: se durmió en su Señor. Así lo sintió la primitiva comunidad que desde el primer momento tuvo la seguridad de que en ELLA  no cabía la corrupción. Dios no podía permitirlo Por eso todas las generaciones la roclamarían y la proclamamos BIENAVENTURADA.

Realmente, su vida y su muerte, su gloria y su Asunción  son un MILAGRO DE AMOR. Un milagro que se puede realizar actualmente en nuestras comunidades eclesiales y en cada uno de nosotros y nosotras si vivimos nuestra vida desde la profunda espiritualidad de este  canto que María proclamó en aquel gozoso encuentro con su prima.

También nosotros y nosotras, como comunidad de creyentes,  peregrinando por las montañas de nuestras preocupaciones, ilusiones, inquietudes y esperanzas, somos invitados/as  a vivir la misma  experiencia de fe que Isabel puso en evidencia al recibirla: “Dichosa tú PORQUE HAS CREÍDO”  y PORQUE HAS AMADO  –me atrevo a añadir-: las dos bienaventuranzas,  quintaesencia del  discipulado evangélico.

Y somos impulsados a luchar contra los dragones  que tratan de arruinar las semillas del Reino y robar la esperanza de los pobres. La Asunción de María nos da la seguridad  de que el mundo nuevo que anhelamos es posible. Ella logró el  gran giro histórico aceptando plenamente el  plan de Dios en las circunstancias normales de la vida. ¡Animo!

“¡Ánimo, soy yo, no tengáis miedo!”

Domingo 19 del T.O., Ciclo A

Por: Rosa Mª González. Vita et Pax .Tafalla (Navarra)

Después de haber saciado a la gente, Jesús apremia a sus discípulos a continuar su misión: ir a la otra orilla en la barca. Allí encontrarán a hombres y mujeres que tendrán necesidad de ser sanados, alimentados, liberados. Pero el camino en esa dirección tiene sus riesgos y los discípulos tienen que pasar por ellos: “la barca es sacudida por las olas porque el viento era contrario”.

Si seguimos a Jesús, si queremos vivir en fidelidad a Él y a su mensaje, sabemos que nuestra pequeña embarcación irá de una orilla a la otra, compartiendo la vida con aquellos que para vivir y sobrevivir les resulta una durísima carga. Jesús nos sigue apremiando hoy también a ir a la otra orilla y compartir  nuestra fe, nuestro tiempo, nuestras energías con las gentes que encontramos cada día en el camino. Sabemos de nuestra fragilidad, de nuestra inclinación natural a la comodidad, del miedo a lo desconocido etc. etc., por eso queremos tener los ojos fijos en el Señor para actuar como él, para recibir y despedir a la gente, para retirarnos, para subir al monte a orar, para pasar la noche a veces a solas.

Y una vez más la Palabra nos sale al encuentro este domingo y vemos a Elías siguiendo el mandato del Señor: “Sal y ponte de pie en el monte del Señor”. ¡El Señor va a pasar!. Elías no lo va a encontrar ni en el huracán, ni en el terremoto, ni en el fuego. Lo va a sentir en una brisa tenue, allí lo reconoce y sale de la cueva poniéndose en pie. Una figura tan clara y motivadora a animarnos a salir de “nuestra cueva”, a averiguar en qué cueva estamos inmersas/os sin atrevernos a salir y a ponernos en pie.

Curiosamente Jesús sale al encuentro de sus discípulos cuando estaban en la barca sacudida por las olas, porque el viento era contrario. El miedo les embarga porque no le reconocen. Hoy tampoco es tan fácil reconocer a Jesús, ni tenemos la osadía de Pedro para lanzarnos al agua. “¡Qué poca fe!”, nos diría el Señor.

Pero hoy como ayer, las pistas que nos da la Palabra de Dios  parecen fundamentales: Jesús está ocupado y preocupado por el Reino; ha dado de comer hasta saciarse a todas las gentes que se le han acercado, se ha quedado a despedirles, ha enviado a sus discípulos  a continuar la misión; ha buscado la soledad para encontrarse con su Padre en oración toda la noche y, al día siguiente, continuará haciendo la voluntad de su Padre.

En la brisa o en la tempestad, Jesús nos sigue saliendo al encuentro; lo único necesario para  reconocerle es seguir buscándole con los ojos bien abiertos pues es seguro que lo encontraremos quizás donde menos lo esperamos.

 

 

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