Solidaridad en movimiento

SOLIDARIDAD  EN  MOVIMIENTO

Por: Sagrario Olza. Vita et Pax. Pamplona, Mayo 2018

Aunque parece que no corren buenos tiempos  para ejercerla, la solidaridad se reactiva y crece cada año en el Valle de Aranguren de Navarra. 

En una de sus Parroquias, la de San Pedro de Mutilva Alta, se creó hace unos años el “Grupo Solidario” que tomó dos Objetivos de Acción:  uno en la selva ecuatoriana, donde trabajan desde hace muchos años los Misioneros Capuchinos y otro que puso su mirada en Rwanda, el país donde ejerce su misión el Instituto Secular “Vita et Pax” desde 1966.  Más tarde el “Grupo” se extendió a las parroquias vecinas y pasó a ser el “Grupo Solidario de las Parroquias del Valle de Aranguren”.

La Campaña de Navidad moviliza al “Grupo” que, durante varios años, se ha solidarizado con un Proyecto Educativo de la Misión de Ecuador; dado éste por cumplido ahora se centra en otro Proyecto, también educativo, en Mozambique, desarrollado igualmente por los Misioneros Capuchinos.

La Campaña de Primavera se dirige a Proyectos de Rwanda.  Son varios Proyectos y se desarrollan en los campos social y de salud, priorizando cada año los que se consideran más necesarios: construcción de casitas para retornados del exilio, apoyo a discapacitados físicos y apoyo alimentario para familias necesitadas.

Este año hemos celebrado la XII Carrera Solidaria, el VIII Concurso de Puzzles y la gran novedad del Puzzle más grande del mundo, realizado en plan colaborativo, no competitivo:  siete equipos, cada uno con un paquete de 6.000 piezas, completaron el total del paisaje “Hitos mundiales”, una imagen de 7,45 metros por 1,60 de alto, con edificios o monumentos icónicos de todo el mundo, obra del artista británico Adrian Chesterman, residente en Málaga.

 Hubo participantes de Francia, Argentina, México y Bolivia, además de muchísimos españoles; alrededor de 110 inscritos y unos 40 aficionados colaboradores.  Pensaban emplear alrededor de 48 horas y lo lograron en 22 horas y media.  ¡¡Expertos aficionados!!

Además de estas actividades “principales” hay otras “menores” pero que tienen el mismo “Sello Solidario”: la Paella comunitaria, la Tómbola, el Mercadillo, el Bingo…

Desde hace tres años compartimos los resultados económicos con necesidades “de aquí”: en 2016 con ADANO, en 2017 con  ASPACE y este año con ADACEN, tres Asociaciones que realizan tareas muy importantes de atención y rehabilitación de personas afectadas con problemas de salud y diferentes discapacidades. Y aún se destina un “pellizquito” para una Residencia de señoras mayores en República Dominicana, de la que se encarga un Misionero Paúl.

Una Campaña con tantas e importantes actividades supone la movilización de mucha “gente solidaria” que sabe que, con su esfuerzo, está construyendo fraternidad y haciendo al mundo un poco más humano.

La Campaña no sería posible sin las aportaciones, de todo tipo, que ofrecen las Empresas, Comercios y particulares de la Zona: un “Gran Colectivo Solidario” que se va manteniendo y renovando, año tras año.

El resumen de las Campañas realizadas, que sostienen los Proyectos  que se desarrollan en países del Sur, justifica el título que damos a este comentario. Y el comentario nos ofrece la oportunidad de agradecer, una vez más, la colaboración y el gran esfuerzo de todos los que, año tras año, reavivan el fuego de sus corazones, motor de su creatividad y entusiasmo para realizar la labor.

Verdaderamente, en el Valle de Aranguren…

¡¡LA SODIDARIDAD ES MOVIMIENTO!!

Un mutilvero logra traer a Navarra el récord del puzzle más grande del mundo y reúne a expertos de 12 países

El reto dio comienzo este viernes 27 de abril a las 20.00 horas y, aunque el plazo para completarlo con el récord era de 48, el dibujo será terminado en unas 22.

Expertos de una docena de países se reúnen para montar el rompecabezas más grande del mundo en menos de 48 horas. PABLO LASAOSA  

 PUZZLE RECORD MUTILVA PAMPLONÉS DESAFÍO

Mutilva ya puede presumir de tener un récord mundial en el cajón de sus trofeos, en esta ocasión, el de haber logrado hacer el puzzle más grande del mundo en menos de 48 horas.

El cabecilla de esta idea es el vecino Jesús Lacasta Romero, quien decidió, nada más enterarse de que la marca Educa Borrás había lanzado al mercado el puzzle más grande del mundo, que el desafío de completarlo en el menor tiempo posible debía gestarse el pueblo navarro. Tras lanzar la propuesta a la Asociación Española de Puzzles y ser esta aceptada, Lacasta se puso manos a la obra y organizó este evento que ha acogido a expertos de hasta 12 países del mundo.

El reto dio comienzo este viernes 27 de abril a las 20.00 horas en el polideportivo de Mutilva y, aunque el plazo para completarlo con el récord era de 48 horas, el dibujo, de 42.000 piezas, será terminado este sábado en unas 22. Una vez terminado, el rompecabezas llamado ‘Hitos Mundiales’, tendrá 7,45 metros de largo por 1,6 de alto. Este mosaico  recoge imágenes icónicas para los amantes de los viajes realizadas por el artista británico Adrian Chesterman, residente en Málaga

“A este concurso han acudido casi 150 personas, la gente que se ha sumado es bastante experta aunque también han venido personas que simplemente querían compartir la experiencia”, ha expresado Lacasta.

“Ha venido gente de Chile, de México, de Francia, de Rusia o de Argentina expresamente para hacer este reto. Es gente muy aficionada que tenía ganas de ser parte del evento”, añade.

Lacasta explica que lo que más le enorgullece de completar la apuesta es “que la gente disfruta, que está muy a gusto y muy contenta”. “Eso es lo que más te llena”, agrega.

LACASTA, TODO UN VETERANO DE LOS PUZZLES

Jesús Lacasta, de 31 años, cuenta que lleva unos 10 años en este mundo. “Empecé haciendo uno de 3000 piezas y, como se me dio bien, cada vez he ido a más. Incluso he viajado a otros países en los que he vivido muy buenas experiencias”, detalla. 

Ahora, él es quien dirige la elaboración de este gigantesco mosaico. “No obstante, tengo a mucha gente detrás como a mis padres o a un chico que me lleva todo el tema tecnológico… sería imposible organizar esto solo” culmina

 GALERÍA

Galería: Pieza a pieza: así se construye en Mutilva el puzzle más

grande del mundo

 

Un pequeño Cielo en miniatura

Festividad del Corpus Christi

Por: D. Cornelio Urtasun

Celebramos la festividad del Santísimo Corpus Christi y nuestros corazones rebosan de contento mientras las caras se nos alegran como en los días de gran fiesta.

Cómo podremos agradecer esta gran misericordia que el Buen Jesús ha tenido con nosotros al “abrirnos los ojos” para ver el tesoro que tenemos en la Eucaristía, en la cual, “le comemos a Él mismo en persona”. Os confieso con sinceridad que desde los días en que comencé a meditar en el misterio de la Santísima Trinidad viviendo en nosotros y en el de nosotros convertidos en una maravillosa miniatura del Cielo que aloja al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, comencé a pensar: yo, templo del Espíritu Santo, ¾me decía para mis adentros¾ pequeño Cielo en el que vive la Trinidad que adoro, debo vivir una vida de verdadero Cielo, ¿lo podré conseguir? ¿el buen Jesús que se dignó hacerme templo de la Trinidad bendita, se habría preocupado de que yo tuviera los elementos necesarios para vivir mi vida de Cielo?

Enseguida vi ante mis ojos la Fiesta del Santísimo Corpus Christi pegada, como quien dice, a la de la Santísima Trinidad. Sí, para que yo, Cielo, pudiera VIVIR mi vida celestial recibí del Señor: “el pan del Cielo”. Si me hubiera hecho pequeño Cielo y no me hubiera dado los elementos indispensables para sostenerlo, ¡qué pronto se hubiera ido la alegría de mi pobrecica casa! Se hubiera derrumbado enseguida. Pero no eran esos los planes del Señor, ni mucho menos. Él me hacía Cielo para que viviera vida de Cielo, para que cobijara en él durante los días todos de mi vida mortal, al tesoro que será mi dicha por toda la eternidad: La Santísima Trinidad.

El Señor me ha hecho pequeño Cielo. Y esta miniatura de mi Cielo no lo ha hecho con cosas de fuera, la ha hecho de piedras vivas y seleccionadas, arrancadas de las canteras de mi yo, pero no de mi “yo” malo y manchado por el pecado, sino de ese “yo” resplandeciente y transformado que se va formando “in Christo Jesu”, enraizado en ese Jesucristo que vive en mí. Soy un pequeño Cielo en miniatura: pero un Cielo vivo, palpitante. Y todo eso que soy, lo soy por obra y gracia de la misericordia de mi buen Jesús, del buen Pastor. Él ha hecho la maravilla de esa miniatura de mi Cielo en el que viven el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, y comprende como nadie el problema que se crea para el sostenimiento de ese pequeño Cielo, hecho no de mármoles y bronces, ni de oro ni plata, ni de esmeraldas y diamantes, sino de piedras vivas y escogidas.

¿Qué hará ese buen Jesús para salir del atolladero en que se ha metido con nosotros al hacernos prodigios tan de maravilla? ¿Cómo se apañará para que nunca falte a nuestro Cielo todo lo que él necesita? Pues… sencillamente, hará otro prodigio. Lo hizo al hacernos aquella miniatura incomparable, lo volverá a hacer para mantenernos en el mismo y aún mejor estado del primer día. ¿Nos ha hecho Cielos vivientes? Pues se hará Él pan vivo, para que ¡¡VIVAMOS!! Somos Cielo ¡Que cosa más natural que comamos PAN DEL CIELO! Lo que ya no es tan natural es que ÉL MISMO se dignara hacerse pan del Cielo, para que nuestros pequeños cielos VIVIERAN y se sobraran de VIDA.

Y éste es el misterio que en esta fiesta del Corpus de 1948 me trae anonadado. Y este es el misterio que quisiera seguir metiendo en el corazón de todos para que todos siguiéramos enloqueciendo en amores y agradecimientos al que tales prodigios hizo con nosotros, sin otras miras que buscar nuestro bien, la plenitud de todo nuestro bien.

La Eucaristía, pan del Cielo, pan vivo y alimento de nuestro pequeño Cielo donde vive la Trinidad que adoramos. Sin él, sin el pan vivo, nuestro Cielo se consumiría enseguida, acabaría irremediablemente. Yo pienso, a veces, que la Trinidad que viene a nuestro Cielo se parece a las palmeras que de vez en cuando se ven florecer en esos grandes tiestos de Hotel o de los chalets de verano. La palmera chupa el jugo vital de aquel pedazo de tierra metido en el tiesto con una rapidez vertiginosa. Para que la tierra tenga los elementos de vida necesarios para la vida de la planta, los hombres la abonan especialmente, la riegan y le dedican toda clase de cuidados, gracias a los cuales la palmera crece lozana y hace las delicias de los que se cobijan a su sombra. En mi tiesto -y perdonadme y que me perdone el Señor la comparación de que echo mano, soy hombre y no sé hablar más que con torpeza de humano- plantó el Señor la “palmera” de la Trinidad. Ella chupa de una manera “bárbara”; con las reservas de la tierra de mi “tiesto” no hay ni para comenzar. ¿La dejará secar el Señor a la bella palmera? ¡Oh no! Se hará abono, se hará agua que salta hasta la vida eterna, se hará sol. Se hará luz, y todo eso lo irá volcando en la pobrecica tierra de mi tiesto, para que la “dichosa palmera” viva. Ella crecerá lozana y vigorosa y hará mis delicias, pues viviré a su sombra, y puede ser que el Señor me conceda la gracia de que haga también las delicias de algunos otros a quienes apetezca aprovechar la frescura de sus hojas.

 

Sin la Eucaristía no sabemos vivir

Festividad del Corpus Christi  

Por: José Antonio Ruiz Cañamares sj. Zaragoza

Junto con el Jueves Santo, hoy la Iglesia pone de relieve la importancia de la última Cena de Jesús para cada uno de los que lo confesamos como el Señor y Salvador de nuestra vida.

La Eucaristía contiene un doble dinamismo cada vez que es celebrada. Por una parte es el camino de Dios a los hombres; y, por otra, es el camino de los creyentes a la vida que nos toca vivir situándonos evangélicamente. Bien lo expresó San Irineo diciendo: Tomad aquello que sois: Cuerpo de Cristo; sed aquello que tomáis: Cuerpo de Cristo.

Eucaristía como camino de Dios a los hombres y mujeres que la celebran. Es el primer camino. Es experiencia gozosa de Dios que se nos da de forma gratuita, y sin pedir nada a cambio. A través de la Palabra proclamada, escuchada y acogida. Y del Cuerpo y la Sangre del Señor Jesús que es alimento que nos nutre. En cada Eucaristía, con el gesto profético del lavatorio de los pies, podemos disponernos a tener la experiencia de Dios a nuestro servicio, curando, aliviando, sosteniendo, animando. Cuando celebraba la Eucaristía en la cárcel los presos me enseñaron que no se debe comulgar si no se tiene la necesidad de ser salvados por Jesucristo. Nos ponemos a la cola de los imperfectos, pecadores, etc. Y recibimos al mismo Dios, sabiendo que no somos dignos. Pero quiere entrar hasta el fondo de nuestra mediocridad y vulnerabilidad para salvarla. Siguiendo a San Irineo, somos lo que tomamos: Cuerpo de Cristo. Es decir, en cada Eucaristía el movimiento de Dios a nosotros nos cristifica. Porque cada Eucaristía es el abrazo de Dios a cada uno de nosotros y nosotras. Y los abrazos nos cambian por dentro.

Sin el anterior camino no se puede dar el segundo. Este segundo camino es el dinamismo a ser lo que tomamos: Cuerpo de Cristo. Es decir, es el dinamismo que brota de la experiencia agradecida de que Dios sea como se nos ha revelado en Jesucristo, con especial densidad en la entrega de la Cena. Esta experiencia nos lanza a situarnos evangélicamente en la vida, desde la entrega y desde el servicio. Con mirada limpia y no posesiva. Con vida que quiere partirse y repartirse. Sin ideologías ni voluntarismos que nos cansan a medio plazo. Sino desde la gracia recibida. Porque toda entrega tiene que ser discernida, y jamás debemos adelantarnos a lo que el Espíritu va haciendo en nosotros.

Vivida así cada Eucaristía, el precepto dominical se nos queda corto e insuficiente. Ojalá y que nosotros también podamos afirmar: sin la Eucaristía no sabemos vivir. Feliz día del Corpus.

 

Agenda Segundo Trimestre 2018

Agenda Vita et Pax

Por: Secretariados de Formación y Espiritualidad de Vita et Pax

  • Del 2 al 9 de abril: Ejercicios Espirituales en Alacuás (Valencia)

  • Del 6 al 8 de abril: Formación de Formadoras de Cedis (Madrid)

  • Del 11 al 13 de mayo: preparación para la Celebración de Bodas de Oro, Bodas de Plata y Consagración en Moncada (Valencia).

 

 

 

  • 20 de mayo Pentecostés. Celebración Consagración en Pamplona y Bodas de Oro en Valencia.

 

 

 

 

 

  • Del 14 al 21 de junio: Reuniones Equipo de Consejo de Vita et Pax en Pamplona.

  • 23 y 24 de junio: Jornada de Formación y Asamblea de Cedis en Madrid

Descargar (2018-Jornada-CEDIS-2.pdf, PDF, Desconocido)

El Espíritu y nosotras

Por: Secretariados de Espiritualidad y Formación de Vita et Pax.

Hemos vivido momentos muy entrañables e importantes este último tiempo en Vita et Pax. Los días 11, 12 y 13 de mayo, en Moncada (Valencia), se reunieron M. Julia Bisbal, Josefina Lázaro, M. Teresa Urroz, Amparo Formentí y Paky Lillo para hacer un alto en el camino de este año tan especial; especial porque unas celebran sus bodas de oro de consagración, otra sus bodas de plata y otra hace su consagración. Faltaron dos compañeras que no pudieron asistir pero que estuvieron muy presentes. Son siete mujeres que, en diferentes momentos de su vida, han dicho sí a la llamada del Señor dando lo mejor de cada una.Reflexionaron y compartieron sobre un documento titulado “Mujeres oyentes de la Palabra”, como su nombre indica, la Palabra y cada una de ellas son las protagonistas principales de sus propias historias. Y les han acompañados otras mujeres también “Oyentes de la Palabra”: María de Nazareth en su vocación y misión, Isabel, Marta, la mujer el perfume y la mujer viuda. Han sido muchos años oyendo cada día la Palabra de Dios, vigilantes a su voz, de tal manera, que se han convertido, casi sin darse cuenta, ellas mismas, en mujeres oyentes de la Palabra. Y pueden decir como la mujer del Cantar: “Yo dormía, pero mi corazón velaba. ¡La voz de mi amado que llama! … por él se estremecieron mis entrañas” (Ct 5,2-4).

Fueron días de agradecer a Dios su amor incondicional, la llamada, la presencia constante, el envío… y agradecer a Vita et Pax ser buen cauce, buena mediación para la respuesta. Fueron días de compartir desde la hondura, de rezar, de conocerse más en profundidad, de sorprenderse por la manera tan delicada como Dios se acerca a cada persona, a cada historia, a cada biografía…

 

Y el gran día de Pentecostés llegó y mientras M. Julia en Valencia, volvía a decirle sí a Dios después de cincuenta años repitiéndoselo de palabra y de hecho, en Pamplona, Paky hacía su consagración, le decía sí a Dios definitivamente. En la monición de entrada a la Eucaristía, Victoria se expresaba así: “Pentecostés, fiesta de la transformación y de la novedad, comienzo de una nueva vida según Dios. Hoy el Espíritu nos convoca, nos congrega y nos une. Se hace presente en medio de nosotras para enseñarnos cada vez más a creer en Jesús y aprender su estilo de vida, para impulsarnos al compromiso y seguir poniéndonos al servicio de la humanidad, para responder a las circunstancias que nos tocan vivir.

También hoy, Paky, seducida por el Espíritu de Jesús, sintiéndose llamada a prolongar la acción de Dios en la historia, quiere presentar su consagración definitiva al Señor en el seno del Instituto Vita et Pax, que ella ha elegido como camino para dar respuesta a su llamada”.

En un momento de la monición Victoria se dirigió directamente a Paky con estas palabras: “Paky, ya habías andado mucho por los caminos de la vida cuando conociste Vita et Pax. Sabías de esfuerzos y dificultades para salir adelante y llegar a cumplir tus objetivos; en tu última etapa has compartido tu vida entre personas carentes de libertad en la cárcel, junto a ellas has vivido realidades difíciles y penosas que sin duda han afectado tu vida. No los olvides.

Jesús viene a tu encuentro y te bendice con la Vida y la Paz. Que en esta sociedad, a veces, tan herida y fragmentada seas signo de vida, de inclusión, tolerancia y fraternidad”.

No nos queda otra cosa que, junto con el salmista, cantar: El Señor ha estado grande con nosotras y estamos alegres; y al Espíritu pedirle de corazón: ¡Ven Espíritu y entra hasta el fondo de nuestro corazón, enséñanos, acompáñanos y guíanos en nuestra misión!

Día de África: 25 de mayo

Organizaciones españolas vinculadas al continente africano conmemoran el Día de África llamando la atención sobre la figura de la mujer africana en Madrid

Bajo el lema Mujer: futuro y esperanza, quieren destacar el papel fundamental de la mujer como eje de desarrollo y autoridad desde el sentimiento colectivo de la cultura africana y buscan señalar la importancia de su empoderamiento, protagonismo y liderazgo para el futuro de su propio entorno y el de las siguientes generaciones.

El día 25 de mayo tendrá lugar la representación del musical “Quilombos: El pueblo negro grita libertad”, con la Directora de la Asociación de Mujeres Karibu, Nicole Ndongala como protagonista y el día 27 de mayo se celebrará una Eucaristía africana.

La mujer es una pieza clave para alcanzar el desarrollo económico, la igualdad social y política y obtener la paz en muchos territorios. Sin embargo, en algunas partes del continente, continúa padeciendo sumisión e inferioridad, y en muchas ocasiones estas condiciones son silenciadas. En África, como en el resto del mundo, las mujeres son agentes centrales del desarrollo, en primer lugar simplemente porque representan cerca del 40% de la fuerza laboral. Una cifra que se puede incluso considerar como infravalorada, puesto que una parte de su trabajo, aunque productivo, permanece invisible en las estadísticas oficiales al no estar remunerado.

En el sector agrícola, su contribución es aún más importante, pues las mujeres son el 60% de la fuerza laboral y producen el 80% de la alimentación según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). Es decir que, en sociedades ampliamente dependientes de la producción agrícola nacional, las mujeres tienen un papel clave en el desarrollo económico local y la seguridad alimentaria. Con todo ello, las mujeres africanas mantienen el 90% de la economía, producen el 80% de los alimentos y sustentan a más del 40% de las familias.

La formación y el desarrollo de las mujeres, como cabezas de familia y referentes en sus entornos, suponen un eje clave para el empoderamiento de toda la comunidad. Generar referentes positivos de superacion, autoestima e independencia en las mujeres supone sentar las bases de generaciones presentes y futuras tanto de niños como de niñas.

Por todo ello, con motivo del Día de África, el próximo 26 de mayo, las voluntades de varias entidades cuyo compromiso con el continente africano tiene ya una larga trayectoria: AEFJN (red África Europa Fe y Justicia), la Capellanía Africana, UMOYA – Comités de solidaridad con África Negra, Fundación África Sur, Karibu, Mundo Negro y REDES, nos unimos en la celebración del Día bajo el lema Mujer: futuro y esperanza, las organizaciones buscan hacer visible el rol fundamental de la mujer como eje fundamental para el desarrollo de África.

En palabras de Nicole Ndongala, Directora de la Asociación Karibu, “La mujer africana es por naturaleza una mujer de esperanza. Aunque se encuentre con dificultades, confía en que mañana las cosas van a salir bien.” Ella es la protagonista de uno de los hitos de la celebración que es representación del musical “Quilombos: El pueblo negro grita libertad”, una actualización a la realidad africana que llama a las puertas de Europa en nuestros días, de la “Missa dos quilombos” escrita por Pedro Casaldáliga y con música de Milton Nascimento.

La representación tendrá lugar en el Colegio Sagrado Corazón el día 25 de mayo a las 20h y la entrada es gratuita. Además, se celebrará una Eucaristía africana el domingo 27 en la Parroquia del Purísimo Corazón de María.

Una enferma agradecida

Por: Ana Roca. Vita et Pax. Barcelona

BUENOS DÍAS.

Me llamo Ana Roca.

Muchos me conocéis de verme por el barrio y en la parroquia.

Hoy que la Iglesia celebra el día del enfermo, os expongo el testimonio de cómo vivo mi enfermedad.

Hace unos años me diagnosticaron una anemia importante y poco a poco mi médula iba dejando de funcionar y, hace un año aproximadamente, tuvieron que empezar a poner transfusiones de sangre.

Hoy doy gracias a DIOS y también manifiesto mi agradecimiento a todas las personas que, de forma anónima y desinteresada, donan parte de su sangre para que las personas como yo, podamos seguir teniendo vida y desarrollar una actividad cada día.

También mi agradecimiento a todo el personal sanitario que, con su trabajo, alivian nuestra enfermedad.

Muchas gracias.

Trinidad ¿construcción mental innecesaria?

Fiesta de la Trinidad

Por: Teodoro Nieto. Burgos

Jesús, en la cena de despedida, que nos relata Juan en los capítulos 13-17 de su evangelio, menciona con frecuencia al Padre y al Espíritu. Cuando leemos este relato, lo hacemos, aunque sea inconscientemente, a través del filtro de la doctrina teológica sobre la Trinidad, que se elaboró a partir del siglo IV. Proyectamos así en el Evangelio una elaboración filosófico-teológica griega muy posterior. ¿Seremos capaces de imaginar a Jesús, que recitaría tantas veces aquel “Escucha Israel, el Señor es uno” (Dt 6, 1), proclamando el Misterio de la Trinidad?

La teología trinitaria ¿no fue producto de una mente que, por su misma naturaleza, separa y fragmenta la Realidad? Nuestra mente, por muy necesaria y valiosa que sea en nuestra vida, no puede hacer otra cosa que separar al Padre, al Hijo y al Espíritu, haciéndonos pensar que podemos dirigirnos a ellos como si fueran tres Dioses. Y no es de extrañar que nuestra mente se pregunte: ¿No es la Trinidad una construcción mental innecesaria? De ahí que el célebre filósofo alemán Immanuel Kant se expresara en estos términos: “Desde el punto de vista práctico, la doctrina de la Trinidad es perfectamente inútil”. Pero ¿es así en realidad?

Ya en la Edad Media, teólogos y místicos distinguían un triple ojo para ve la Realidad: El ojo físico, el ojo de la mente y el ojo de la contemplación. Sólo este tercero puede apenas atisbar la profundidad insondable del Misterio de Dios Uno y Trino, que al mismo Pablo de Tarso le hizo exclamar: “¡Oh profundidad de la riqueza, de la sabiduría y de la ciencia de Dios. Nadie puede explicar sus decisiones ni comprender sus caminos” (Rom 11, 33).

Por muy misteriosa que sea para los hombres y mujeres creyentes la Trinidad, parece que lo más procedente no es teorizar, sino que es mucho más liberador preguntarnos hoy qué significa en nuestra vida esta Verdad, que puede ayudanos a cambiar, no solo nuestra idea de Dios, sino nuestra misma vida.

Profesar nuestra fe en la Trinidad es creer que Dios no es un Ser separado de nosotros, lejano, o indiferente y cerrado a todo lo que puede afectarnos en la vida. Un Dios así no sería más que un ídolo fabricado por nuestra mente. Ante todo y sobre todo, Dios es MISTERIO. Y, como lo sugiere la misma etimología de esta palabra, ante el Misterio lo único que cabe es cerrar los labios, guardar silencio, adorarlo y descansar en él, “como un niño en brazos de su madre” (Sal 131, 2).

El lenguaje humano apenas puede balbucear en su intento por expresar la naturaleza misteriosa de Dios-Trinidad. Decimos, pero otra cosa muy diferente es experimentarlo, que Dios es un Misterio de comunión, de relación, de amor, de solidaridad. No es un Misterio separado de nosotros. Es el Misterio que nos habita, que nos envuelve. Es el Misterio de la unidad que abraza todas las diferencias. Es el Misterio que lo une todo y que une a todos los seres. Es, por recurrir a alguna analogía, como el océano sin orillas con infinidad de olas multiformes, sin dejar por eso de ser todas ellas agua del mismo océano.

El Dios Uno y Trino es relacional. Y esta relacionalidad misteriosa se manifiesta en el universo, que es una trama inmensa de relaciones. Diarmuid O´Murchu, en su libro “Teología Cuántica: Implicaciones espirituales de la nueva física”, afirma que “la vida en nuestro universo no se desarrolla a partir del aislamiento, sino desde la capacidad para relacionarse. Aun antes de nacer, ya estamos fijados en una red de relaciones, que permanece como el contexto primario de nuestras vidas hasta el día en que morimos (y después de la muerte también). En un mundo diseñado para la relacionalidad, dependemos de nuestras relaciones humanas para la supervivencia.”

Si nada hay fuera de las relaciones, el Misterio del Dios Trinitario nos lanza el desafío de empeñarnos por todos los medios en fomentar la cooperación, la colaboración, la solidaridad, la comunión y la fraternidad cósmica y planetaria. Importantísimo y digno ciertamente es el individuo, pero no lo sería en plenitud si no se mantuviera siempe atento a contribuir al bien común, como lo expresa el proverbio africano bantú: yo soy porque nosotros somos.

El Misterio de la Trinidad nos urge hoy y siempre a fomentar en nuestra vida cotidiana la colaboración entre hombres y mujeres en todos los campos: comenzando por nuestro hogar, por nuestras relaciones interpersonales, por nuestras comunidades, a nivel socio-político, económico y religioso, sin dejarnos dominar por la competitividad que nos carcome, pudiendo incluso conducirnos al estrés y a la depresión. Somos diferentes sí, pero no degajados unos de otros. Y no tienen por qué separarnos nuestras legítimas diferencias. Se podrá objetar que esto es muy fácil decirlo. Pero no es imposible si vamos creciendo en consciencia y mutuamente nos ayudamos a “despertar” a un nuevo modo de ver y de vivir que nos permitan crear una relación más humana, cálida, respetuosa y misericordiosa con nosotros mismos; con todos los seres; con nuestro planeta y con el medio ambiente. En una palabra, con el Misterio que nos constituye y capacita para que todos y todas podamos contribuir con todas nuestras fuerzas a hacer realidad la gran familia humana y cósmica, a imagen de la Trinidad.

Este fue y sigue siendo el proyecto más acariciado de Jesús de Nazaret, por el que dirigió su oración más sentida al Padre: “Que todos sean uno lo mismo que lo somos tú y yo. Y que también vivan unidos a nosotros para que el mundo crea…” (Jn 17, 21).

Riega la tierra en sequía

Pentecostés

Por: M. Carmen Martín Gavillero. Vita et Pax. Madrid

La tierra de nuestro mundo está seca, a veces, incluso la nuestra propia, por eso, como “agua de mayo” esperamos la fina lluvia del Espíritu. Un mundo seco pero muy amado porque lo amó Jesús y por él dio su vida. Y nosotras, movidas por su mismo Espíritu, también lo amamos a pesar de sus contradicciones y deseamos ofrecerle una respuesta creyente y esperanzada en nuestro “aquí y ahora”.

El Espíritu Santo es “la fuente de la vida”. Su don es la expresión más firme del sí a la vida por parte de Dios. Es alentador de vida, sana el corazón enfermo, cura las heridas que paralizan la existencia y con su riego hace brotar las motivaciones para vivir. El agua limpia y cristalina del Espíritu nos ayuda a enderezarnos como aquella mujer encorvada que nos narra Lucas. Y es un don del Espíritu poder acompañar a otras personas encorvadas hasta redescubrir “por qué erguirse con dignidad”.

El agua viva del Espíritu nos empuja a construir un nuevo mundo de relaciones más justas y solidarias, más integradoras, más humanas, como alternativa a esta tierra seca de justicia e igualdad, donde los derechos humanos se violan descaradamente y las personas padecen con frecuencia un trato de dominio, explotación y violencia. El Espíritu nos guía, cuando estamos un poco perdidas, a formar vínculos humanizadores que permitan un crecimiento personal y social.

Es el Espíritu quien nos empuja a ser más creativas, a desarrollar caminos nuevos de cooperación y solidaridad, a generar espacios donde nos relacionemos en proximidad, en capacidad de hacer consensos porque nuestra cercanía está fundada en el rocío del Espíritu que es amor. Es el Espíritu quien nos da fortaleza, es decir, la confianza y la osadía de mirar más allá de nuestras propias limitaciones.

El Espíritu nos proporciona la sensibilidad oportuna para escuchar y consejo y fortaleza para acompañar a las personas que sufren en el camino. No nos permite pasar de largo de quien solicita nuestra ayuda, y esto sin acepción de personas… El Espíritu grita en nuestro interior con la pregunta de Dios a Caín “Qué has hecho de tu hermano, de tu hermana” (Gen 4,9-10). Escuchar el clamor del que sufre, es señal de que “el Espíritu del Señor está sobre mí…” (Lc 4,18-19). Este mismo Espíritu nos regala sus dones para convertirnos en “compañeras y compañeros de camino”.

El sirimiri del Espíritu está siempre alentando lo nuevo, lo inédito: el camino interior, el progreso de la historia, el avance de la creación entera… El Espíritu tiene la iniciativa, está siempre activo, buscándonos, entregándonos su ser entero. Su misión es recuperarnos para la vida y una vida abundante, por eso, pone a nuestra disposición el coraje y la terquedad necesaria con el fin de superar nuestros miedos.

Vivir habitadas por el Espíritu es un don que se nos regala y al mismo tiempo una tarea que requiere responsabilizarnos; ser conscientes de nuestros propios límites y, a la vez, de las posibilidades infinitas con las que fuimos creadas y que duermen en nuestro interior esperando ser despertadas. El Espíritu hace de despertador y nos invita a su escucha porque clama en nosotras con gemidos inefables (Rm 8). Escuchar el “susurro” del Espíritu es una actitud que anima nuestro corazón y nuestro compromiso.

Preparemos nuestra tierra para que fluya el agua del Espíritu. Recibir y acoger al Espíritu requiere unas condiciones que no son muy distintas de las que nos describe la parábola del sembrador para acoger la Palabra. Limpiemos nuestra tierra, a veces, llena de piedras, zarzas, maleza… La semilla y el agua fecunda del Espíritu no nos van a faltar, pero estemos atentas de no beber de cisternas agrietadas y contaminadas.

La acogida del Espíritu requiere siempre lo mejor de nosotras mismas y en su mejor momento.

 

III Jornadas Teológicas de Amerindia

Breve Crónica sobre las III Jornadas Teológicas de Amerindia. Región Centroamérica. México y el Caribe.

Por: Chus Laveda. Vita et Pax. Guatemala

Durante los días 26 al 29 de abril de 2018 se han celebrado en la ciudad de Guatemala las III Jornadas teológicas de Amerindia, organismo que integra a teólogos/as, agentes de pastoral personas consagradas y laicos/as comprometidos en la construcción del Reino, proyecto querido por Dios y al que Jesús dedicó su vida. El lema de dicho encuentro ha sido “Memoria de Medellín, memoria de Juan Gerardi.

Durante toda la celebración hemos percibido, en el recorrido de experiencias, reflexiones, temas y celebraciones compartidas la presencia de los grupos más vulnerables de nuestro mundo, sus angustias y sufrimientos, provocados por la injusticia de ser considerados “personas de descarte”, sus esperanzas. Entre ellas, las mujeres, los más empobrecidos de nuestra historia. Y como testigos de ello, nuestros mártires, que supieron dar la vida por un mundo más justo y fraterno, al estilo de Jesús y su Reino.

En un clima sororal, fraterno, gozoso y comprometido, hemos escuchado la palabra de amigos y amigas, unos desde la teología, otras y otros desde su experiencia pastoral, desde el encuentro cercano con personas comprometidas en su vida y trabajo, todas ellas ofreciendo lo mejor al servicio de  los demás, especialmente los más empobrecidos.

Y así ha resonado entre nosotros/as  el testimonio de compañeros/as de camino de Mons. Juan Gerardi, que dio la vida por defender la verdad de una historia de dolor que sigue resonando en la vida de los guatemaltecos. Un pastor, mártir de la verdad, del que soñamos muchos sea pronto reconocido por nuestra  Iglesia como santo.

 

Algunos de sus nombres: Ricardo Falla, Ernestina López Bac, Cirilo Santamaría, Juan Hernández Pico, Santiago Otero.

Pastores que, desde los distintos países de Centroamérica y el Caribe nos han compartido sus esperanzas en un mundo en el que todavía es muy fuerte la violencia, la injusticia y la insolidaridad. Y en todo ellos ha resonado un canto de esperanza en que otro mundo es posible. Con nuevas propuestas, más acordes con nuestro mundo de hoy.

Algunos de sus nombres: Víctor Codina, José María Vigil, Prudencio Rodríguez, Larry Madrigal, Pedro Ortiz

Testimonios de mujeres que se nos han metido en el corazón al compartir sus vivencias  de violencia, maltrato, invisibilización de su ser mujeres a las que han pisoteado su dignidad, donde la justicia, lenta y torpe les ha robado su voz, su palabra y sus sueños. Mujeres que están presentes en la lucha por los derechos de todos los pueblos. Mujeres en resistencia a las que no han podido quebrar su esperanza.

Algunos de sus nombres: Geraldina Céspedes, teóloga, Guadalupe Vásquez, cuyos padres murieron mártires de su fe; Pascuala Gómez, pastoralista, ambas de Chiapas, Ana María Bidegain, historiadora; las mujeres de Sepur Zarco, violadas y humilladas por el ejército guatemalteco, Martha Zechmeister, teóloga de la Universidad Centroamericana de El Salvador.

Oraciones compartidas con sabor caribeño y centroamericano. Música, palabra dicha con el corazón, súplica y acción de gracias, abrazados/as por una misma fe y una misma esperanza.

Finalizamos el encuentro con la celebración de la Eucaristía, mezclando alegría y compromiso… y vuelta a casa. A compartir, a seguir levantando la voz por los que no la tienen, sabiéndonos acompañados por nuestro hermano mayor, Jesús y sintiendo que recorremos una misma andadura con todos/as nuestros hermanos/as  a los que nos sigue importando la vida y tenemos la certeza de  que otro mundo, en Jesús, es posible.

Y no nos van a romper la esperanza.

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