Retazos de vida

Por: Secretariados de Formación y Espiritualidad de Vita et Pax

El 16 de septiembre pasado celebramos el Centenario del nacimiento de nuestro fundador, el P. Cornelio Urtasun. Las compañeras más creativas lo relataban cantando: A la una de la madrugada en el pueblo de Espinal, un dieciséis de septiembre, vino al mundo D. Cornelio, que mucha guerra iba a dar…

Guatemala, España, Ruanda… por todos los lugares donde estamos insertas elevamos una oración de acción de gracias a Dios por su vida y su ministerio. Él mismo nos ofrece retazos de su vida:

Nací un 16 de septiembre de 1917, Yo era el quinto y último hijo de una familia asentada en un pueblo de la montaña de Navarra, Espinal.

En la ordenación al diaconado, El Espíritu del Señor me selló con su sello. Cuando el Sr. Obispo ordenante me impuso las manos, apretándolas fuertemente sobre mi cabeza, mientras decía la fórmula sacramental: – “Recibe el Espíritu Santo…”, me vi, junto a la Virgen María, en Nazaret: también, sobre mí, descendía la fuerza del Espíritu Santo.

Después de la comunión dije: Mi Buen Jesús, yo quiero hacer algo por ti. No podía imaginar que aquella frase se convertiría casi en frase de consagración. No me podía imaginar nada de fundación, ni de fundador.  Yo jamás pensé en ser padre fundador, yo he sido un hombre, si se puede decir, que me he sentido “atropellado” por el Espíritu Santo, que me ha hecho ir por donde yo no hubiera querido y, sobre todo, por donde yo nunca pensé.

… Ciertamente dificultades hubo, todavía más en aquella hora primera en la que veían que se jugaban tantas responsabilidades y tantas vidas humanas que se ponían en mis manos, que las consideraba extremadamente frágiles. La dificultad de no tener puntos de referencia concretos, porque entonces los Institutos Seculares en muchos ambientes estaban muy en la mente de Dios. Después dificultades de todo género: desde la crítica mordaz hasta la murmuración más o menos justificada. Ciertamente hubo un momento en que tuve mucho miedo…Fue un trance muy augusto. Pero también de todo aquello nos libró Dios.

…Dios ha hecho esto con mi colaboración, pero es Dios quien ha hecho Vita et Pax a pesar de mí. Esto me incapacita para tener orgullo. Reconozco que soy un instrumento torpe.

…Es un misterio de Dios, ante el cual no cabe otra cosa que adorar, bendecir, dar gracias y repetir con el sentido de la más viva gratitud y más aturdida humildad: “Mi Buen Jesús, yo quiero seguir haciendo algo por Ti…” 

Somos mujeres del Espíritu para el mundo

Por: Secretariados de Formación y Espiritualidad de Vita et Pax.

Un año más, hemos concluido nuestra Convivencia General, la sesenta y cinco, con la idea central Somos mujeres del Espíritu para el mundo. La hemos celebrado en El Escorial (Madrid) del 4 al 17 de agosto. Y hemos tenido una media de participación de 70 personas.

Nos daba la bienvenida Victoria Cañas, nuestra Directora General y nos decía: Parece que la situación mundial nos lleve con más facilidad a unirnos a los profetas de la desventura y desesperanza, pero nuestra sociedad necesita profetas de esperanza que se indignen con esta realidad y la sepan mirar con otros ojos para fijarse en lo que ha caído en tierra buena calladamente, y que sin hacer mucho ruido, va dando fruto. Pongamos rostro a tantas personas anónimas, organizaciones e instituciones que en nuestro mundo se solidarizan con los demás y quieren dar un vuelco a la sociedad, así también a   nuestros pequeños gestos de cada día que van cayendo en el surco.

Dios está implicado en la historia y ante nuestra incertidumbre, sigue diciéndonos “No tengáis miedo, yo estoy con vosotras” (Jn  1,8).

Los días 7 y 8 tuvimos el primer cursillo titulado, “Ser profetas en la vida cotidiana”, impartido por Pepa Torres, religiosa de la Congregación Apostólicas del Corazón de Jesús. Ella es Filóloga, Teóloga y Educadora Social. Pepa nos animó a despertar y despertarnos. Despertar de este sueño capitalista que nos adormece y atonta y considerar nuestro aquí y ahora como oportunidad para ejercer la profecía. Pepa nos invitó también a ser traficantes de sueños. Cinco sueños a traficar: todas las vidas valen lo mismo y nadie es descartable; la cultura de la acogida y el encuentro, que nos reta a ser mugalaris, cortar distancias y a saltar fronteras visibles e invisibles; el salto del yo al nosotros/as. Tejer común, para ganarle territorio al individualismo dominante; de la resistencia al empoderamiento; la cuidadanía.

Como todos los años, el Equipo de Difusión del Carisma compartió las diferentes actividades que han realizado durante el curso. También hubo un tiempo de encuentro entre el Equipo y todas las compañeras que animan, acompañan, alientan… a los diferentes grupos de Vida y Paz.

Los días 11 y 12 estuvieron dedicados al segundo cursillo: “Vidas desplazadas: refugiados, migrantes, nómadas…”. En este caso nos acompañó Ignacio María Fernández de Torres, sacerdote consiliario de la Comisión Diocesana de Justicia y Paz de Madrid y de las Hermandades del Trabajo. Es Doctor en Teología y profesor de Doctrina Social de la Iglesia. Ignacio María nos decía que junto con la acogida hay que tener una mirada larga para descubrir las causas de las migraciones forzosas. Es imprescindible asegurar la paz en los países de origen y de tránsito pero es igual de urgente atajar las causas, cambiar la política exterior occidental, aumentar la Ayuda Oficial al Desarrollo, controlar el gasto militar, abordar de raíz las causas de la trata de personas…

El domingo 13 fue de descanso para la mayoría pero las que ejercen el servicio de Directoras de Centro tuvieron que trabajar. Fue una mañana de trabajo muy interesante, nuestra compañera Maite nos impartió un taller sobre las emociones. Las emociones son fuerzas poderosas, son el motor que ejerce una gran influencia sobre la conducta. Es importante ponerles nombre, visibilizarlas y saber cómo las expreso.

El día 15 fue de gran fiesta, celebramos la Fiesta de la Asunción y las Bodas de Oro de tres compañeras. Una vez más quisieron decirle a Jesús: Mi buen Jesús yo quiero seguir haciendo algo por ti… Por la noche la carcajada estuvo servida. “Las Comedias” fueron un tiempo de humor, creatividad e, incluso, de reivindicación.

Y con rapidez llegamos a la evaluación, la recogida y las despedidas. Ha sido, en verdad, una Convivencia especial, tal vez porque celebraremos en septiembre el aniversario del nacimiento del fundador, el P. Cornelio, y su presencia se sentía en todos los rincones. Como no podía ser menos también tuvo su canción:

Celebramos el Centenario de un nacimiento

en un pueblo de los Pirineos llamado Espinal.

Fue el pequeño de los cinco hermanos, pronto se hizo cura,

le llamaron el Padre Cornelio y fundó Vita et Pax.

¡Aleluya, aleluya!, por este niño, por su sacerdocio y por su ideal.

¡Aleluya, aleluya!, por ser amigo de Jesucristo y como Él amar.

Vidas con fondo

Por: Secretariado de Espiritualidad de Vita et Pax.

Son vidas sencillas, cotidianas, sin mucho brillo, pasan casi desapercibidas; tampoco son personajes excepcionales, sino seres comunes, corrientes, unos de tantos… No aparecen en revistas del corazón ni en Telediarios, pero si nos detenemos a contemplarlas percibimos que dentro de ellas existe una dimensión de infinito que todo lo llena de sentido y de plenitud. Son M. Carmen, Pili y Mary que están celebrando sus Bodas de Oro de vida consagrada.

Hace más de cincuenta años intuyeron, cada una a su manera, que Dios se les hacía presente y las llamaba a una forma de vida alternativa que se centraba en el seguimiento de Jesús y su Reino. No era cosa fácil. Si se quiere ser fiel a esta llamada, la vida, la nuestra, tiene que estar afinada cada día como una guitarra de alta calidad para que el don del Espíritu, encarnado en el “abajo” y el “adentro” de la historia, la haga sonar con armonía.

Y, dijeron sí, consintieron explorar y empeñar sus vidas en decir sí a esa llamada. No eran muy conscientes de lo que hacían, del lío en que se metían, pero se arriesgaron, dejaron lo que traían entre manos y se embarcaron en la aventura apasionante que supone ser discípula de Jesús de Nazareth.

No han hecho el camino solas, eligieron caminar con otras mujeres que habían sentido la misma llamada y también respondieron sí. Como medio para su consagración eligieron el Instituto Secular Vita et Pax in Christo Jesu. Este grupo de mujeres aspiran a vivir vigorosamente de la Vida de Jesucristo. Vivir de la Vida de Jesús e irradiarla, y convertirse en artífices de su Paz es el objetivo primordial de Vita et Pax. Objetivo que M. Carmen, Pili y Mary hicieron propio.

En medio del mundo pusieron su hogar, por eso, han estado por medio mundo incansables en su misión: Japón, Ruanda, Italia, España… No ha habido cultura, pueblo, raza o nación en la que se hayan sentido extrañas. Sin embargo, el camino no ha estado exento de dificultades. Más de una vez alguna hizo la maleta para regresar por donde había llegado. Pero se quedó. Y la aventura continúa hasta hoy, tal vez, con otro ritmo, con otra velocidad, pero con la misma ilusión y pasión.

Estamos ante tres testigos de la fe. Con ellas hemos tenido la suerte de convivir un fin de semana en Huarte (Navarra) compartiendo, rezando, dando gracias… narrando su experiencia de vida donde se va entrelazando el encuentro con Dios y el encuentro con la humanidad. Mary, Pili y M. Carmen, sólo son tres nombres, pero pueden evocarnos a las innumerables personas que realizan experiencias parecidas en el anonimato de sus vidas sin grandes titulares. Ellas manifiestan ese fondo último de toda realidad donde late el compromiso fiel de Dios con nosotras y de nosotras con Dios.

A veces tenemos la gran suerte de encontrarnos con personas que nos transmiten este misterio. En ellas descubrimos la acción del amor infinito del Dios humilde, velado y revelado en la creación, la historia y en la biografía concreta de cada persona. Este es el caso. ¡¡Gracias!!

Solidaridad en el Valle de Aranguren Navarra

Por: Sagrario Olza.Vita et Pax. Pamplona

Desde hace varios años, el “Grupo Solidario” nos invita a dirigir nuestra mirada hacia Rwanda, a los Centros Nutricionales de Kigali y Nyarurema, -para apoyar un refuerzo alimentario a niños desnutridos- y a niños con discapacidades físicas de este último lugar, facilitando cirugías correctoras y prótesis que les permiten vivir con autonomía y normalidad su día a día en la familia, en la escuela, en su relación con los demás. El Instituto Secular “Vita et Pax” es el responsable de estas dos actividades. 

Este año también nos han invitado a mirar más cerca a la Asociación ASPACE de Navarra, que trabaja desde hace más de 20 años con personas afectadas con discapacidades producidas por una Parálisis Cerebral y con sus familias. Los componentes del “Grupo Solidario” saben que esta actitud ha de traducirse en actividad y ponen en juego su creatividad y sus esfuerzos.  Este año, el domingo 7 de mayo, se celebró la XI Carrera Solidaria, con la participación de pequeños y mayores; cada año aumenta el número de corredores. La Carrera se complementa con un Mercadillo, venta de “bocatas” y bebidas, juegos para los más pequeños, Trofeos, Premios y Regalos, convirtiendo a Mutilva –Meta de llegada- en “Un Pueblo en Fiesta”. Y, como cada año, también el sol se hizo Solidario y nos regaló una mañana espléndida.

 El domingo, 14, tuvo lugar el VII “Concurso Solidario de Puzzles”, en las Categorías Senior e Infantil. En la gran sala Parroquial de Mutilva Baja se crea un ambiente de silencio y concentración. Hay parejas muy expertas y rápidas en “casar” las piezas. Los ganadores reciben Trofeos y Premios en especie y, al final, todos los participantes se llevan el Puzzle trabajado y son premiados con un aperitivo, bien ganado con su esfuerzo.

Al final fue la “Rifa Solidara”.  Las vendedoras de Boletos (pues la mayoría son mujeres) han derrochado interés, insistencia y paciencia: ¡se vendieron todos los números preparados, TODOS!

Finalmente, el domingo, 21 nos reunió la “Paella Solidaria”, preparada por especialistas de la cocina valenciana (uno de ellos, del pueblo de Benaguacil), acompañada de ensalada, bebidas y postres. Terminamos con Bingo y Rondalla, premios … ¡y muy buen ambiente!

Los Premios y Regalos, la Txistorra, las Bebidas, etc. son donaciones de Empresas y Comercios de la Zona. Muchos particulares regalan los artículos para el Mercadillo (algunos de creación manual propia y especial para el caso). Así se puede decir, con verdad y satisfacción, que todo lo recaudado, íntegramente, lo reciben los beneficiarios de los Proyectos, en Rwanda y en Navarra.  Y gracias también al esfuerzo y entusiasmo del “Grupo Solidario” y de tantos colaboradores.

“Vita et Pax” agradece al Valle de Aranguren, en nombre de las compañeras que trabajan en Rwanda y en nombre de las personas beneficiadas, por estas acciones solidarias que alargan sus manos para estrecharlas con las de este pequeño país africano, haciendo, de esta manera, que el mundo sea un poco más humano y fraterno. 

 

 

Para ver más:    www.carrerasolidariaruanda.org.           

               

 

¡Cambia Señor nuestro corazón indiferente por un corazón de carne!

Oración ante el Mediterráneo

Por: Equipo de Difusión del Carisma. Vita et Pax.

 

Y el día 24 de marzo llegó. Eran las siete de la tarde y poco a poco, en el lugar acordado nos fuimos congregando un grupo de personas para rezar. Sí, para rezar. Nos convocaba el Instituto Secular Vida y Paz. Este Instituto lo formamos un grupo de mujeres laicas consagradas que trabajamos por la vida y la paz para hacer un mundo más justo, humano y fraterno. Desde hacía algunos meses veníamos acariciando la idea de reunirnos y orar ante el drama de tantos hermanos y hermanas muertos en el Mediterráneo, que vieron en este mar la antesala de la libertad y de una vida más justa.

El lema escogido fue Nuestra indiferencia les ahoga. Era una oración pública, con ella queríamos visibilizar tantas vidas truncadas, tantas ilusiones ahogadas, tantas familias rotas, tanto sacrificio y tanto sufrimiento, huyendo de guerras, persecuciones, hambrunas, en medio de una sociedad que quizá se conmueva pero hace poco o nada y peor aún, que no es sensible ni ante las situaciones desesperadas de cientos y miles de mujeres, niños y hombres que buscan un sitio a nuestro lado.

Hicimos nuestras las palabras del Papa Francisco en Lampedusa, ante la gran tragedia de los inmigrantes que vienen a Europa: “Sólo me viene la palabra vergüenza. Es una vergüenza. Somos una sociedad que ha olvidado la experiencia de llorar, de ‘sufrir con’: la globalización de la indiferencia nos ha quitado la capacidad de llorar”.

El coro Emaús, de la Parroquia San Vicente Ferrer de Elche puso música a este drama con la canción “El sueño de la esperanza” de Pedro Sosa: Habrá que abrir las ventanas/ para asomarse a la playa/ y hacer una red de lazos,/ y un puente brazo con brazo/ para que vengan y vayan./ Habrá que abrir las cancelas/ para acercarse a la playa,/ a ver si así se nos callan/ los gritos por los oídos/ de tanto niño perdido…/ A ver si Europa se entera/ que no hay quien ponga barreras/ al sueño de la esperanza,/ que el alma se aferra a un sueño/ y el sueño mueve las barcas./ Para vivir de rodillas,/ mejor morir en el agua./ Ahogarse en la pena hiere/ y deja llagas que sangran./ Mejor ahogarse en las olas,/ las olas no dejan marcas.

El testimonio de Ousman Ndiaye, de Senegal, puso carne, cuerpo y rostro concreto a esta tragedia. Como tantos otros, acuciado por la necesidad y el hambre de los suyos, después de una conversación con su madre, una noche cualquiera de hace once años, en plena oscuridad, se metió en un cayuco, sin ver el horizonte ni a sus compañeros de viaje, y puso rumbo “a la tierra prometida”. La de Ousman es una historia con final feliz. Él mismo nos compartió que vino a España por necesidad, ahora se queda por amor. Porque ha encontrado personas que le acogen en su casa, que lo sientan a su mesa, que come la misma comida y que lo tratan como a uno de los suyos y así se siente él.

La Palabra de Dios iluminó el corazón de la oración. Escuchamos clamar por su liberación al pueblo de Dios en el libro del Deuteronomio; asesinar hermano a hermano en el Génesis; invitar a la acogida al forastero en el Levítico. Escuchamos la huida a Egipto de José y su familia por miedo a la muerte en Mateo y también en Mateo, la propia voz de Jesús nos dijo que todo lo que hagamos a uno de esos hermanos suyos más pequeños a Él se lo hacemos.

Desde nuestra pequeñez y fragilidad elevamos nuestra plegaria a Dios pidiéndole que cambie nuestro corazón indiferente en un corazón de carne. Pedimos también por los gobernantes, por quienes tienen en sus manos la posibilidad de abrir fronteras, quitar muros, tender puentes, firmar la paz, desarrollar políticas justas, crear empleo… Y agradecimos, por todas aquellas personas, grupos e instituciones que, superando la indiferencia, se dejan tocar el corazón y acogen en sus vidas y en sus casas a las personas que llegan buscando cobijo.

Cantamos y rezamos el Padrenuestro sintiéndonos hijas e hijos del mismo Padre, hermanas y hermanos de toda la humanidad, con la conciencia de que todos y todas pertenecemos a la única familia humana. Y concluimos nuestra oración con una danza de alabanza a Dios Padre-Madre, nuestro Creador y Salvador, que nos ofreció el grupo En-danza de la parroquia San Vicente Ferrer de Elche.

Con esta plegaria íntima volvimos a nuestros quehaceres cotidianos ¡Cambia Señor nuestro corazón indiferente por un corazón de carne!

 

Manifiesto por la vida

Por: Equipo de Difusión del Carisma. Vita et Pax

El Instituto Secular Vida y Paz unido a otras manifestaciones y grupos como Justicia y Paz, Manos Unidas, Cáritas,… no puede permanecer impasible ante la injusticia y la magnitud del drama que están viviendo personas que solo buscan paz, tranquilidad,… VIDA.

Con la tapadera o coartada de una crisis y de los ataques terroristas… grupos de personas sufrientes están padeciendo la dejadez y la indiferencia que los aboca a unos a la muerte y a los que logran sobrevivir al mar, a unas condiciones de vida infrahumana con la amenaza constante de un regreso a la muerte segura.

Por ello, uniéndonos a otros grupos ya manifestados declaramos lo siguiente:

  1. Su llegada no es una invasión, es un apoyarse en personas que viven en mejores condiciones y pueden mejorar su vivir.
  2. Nuestra negación a la ayuda, a perder aquello que no es sólo nuestro, sino que pertenece a la casa común, por lo tanto, también de ellos, es un sinsentido.
  3. Una vez comprometidos no podemos retrasar y dejar a las personas abandonadas, no nos pueden engañar retrasando y diciendo que van a llegar pronto.
  4. Que estamos realizando un auxilio con trampa, mal realizado y para cubrir expediente.

Por todo ello exigimos:

  1. Se cumplan los convenios y tratados internacionales. Hacemos una llamada a la solidaridad de todos e informamos que la agencia de la ONU, Cruz Roja,… están llevando adelante proyectos de acogida con voluntariado. No olvidemos que lo que no pasa aquí, no significa que no esté pasando. Estamos poniendo en grave riesgo las vidas de miles de personas.
  2. Cambiar el enfoque de las políticas europeas de migración y asilo, hay que poner en el centro a la persona, no a las leyes.
  3. Agilizar la acogida de personas refugiadas a través de ampliación de plazas en los proyectos y programas que están ya abiertos.
  4. Reforzar la integración en barrios por medio de la educación y el diálogo intercultural que evite el surgimiento del racismo.
  5. Incrementar fondos de ayuda comunitaria.
  6. El cumplimiento de la legalidad y respeto a los derechos humanos de las personas migrantes y refugiadas.

 

Oración ante el Mediterráneo

Nuestra indiferencia les ahoga

Por: Equipo de Difusión del Carisma. Vita et Pax.

 

Con fecha de 24 de marzo del presente año se va a celebrar una ORACIÓN por todas las vidas perdidas en nuestro mar Mediterráneo, convoca el Instituto Secular Vita et Pax en la Playa del Postiget de Alicante a las 19 horas.

Nos juntaremos para unidos reforzar nuestro “querer” salvar vidas y recordar, a todas las personas, que han huido del hambre, de las guerras, de las persecuciones,… de la MUERTE y acuden a nosotros pidiendo auxilio, un auxilio no escuchado y MUEREN, mueren buscando VIDA, una vida que se merecen como cada uno de nosotros.

ACOMPÁÑANOS para orar por TODOS los que no llegaron.

Algo nuevo está brotando, ¿no lo veis?

Por: Secretariados de Formación y Espiritualidad de Vita et Pax.

El tiempo pasa deprisa, a veces, demasiado. Pero no podemos dejar que se estanquen en el olvido acontecimientos importantes que nos ayudan a SER.  El día 8 de diciembre pasado, fiesta de la Inmaculada Concepción de María, Vita et Pax celebraba sus cincuenta años de presencia en Rwanda. Hacía cincuenta años que llegaron las tres primeras pioneras de Vita et Pax a Rwanda, una de ellas continúa aún allí como testigo de primera línea.

eucaristiaFue una celebración sencilla, cálida y entrañable, festiva y tierna, de mirada al pasado con un horizonte amplio de futuro. Victoria Cañas, Directora General, enviaba un mensaje de cercanía y agradecimiento. En él decía: ¿Qué les impulsó a dejar su tierra y partir a tierras lejanas? No sé si ninguna de las tres había pensado en ir a África alguna vez pero el Instituto y, sobre todo, el  Padre Cornelio, tuvo un gran sentido de universalidad desde los inicios y allí llegaron como enviadas a ser signo de vida y paz.

Posteriormente fueron pasando otras muchas, creo que más de una veintena, metidas en el  campo social, de enseñanza, sanitario y promoción,p-cornelio sobre todo, de jóvenes y mujeres. Hemos podido compartir con ilusión una etapa de nuestra vida con vosotras y vuestro pueblo, en medio de aventuras, alegrías, gozos, inquietudes, malos ratos y sufrimientos, porque de todo ha habido. Siempre he creído que África y sus gentes tienen espíritu de atracción, y solamente si una se siente seducida puede permanecer.

Hoy, caminamos conjuntamente con vosotras, rwandesas, que atraídas por Jesús decidisteis seguir el mismo camino que nosotras para darle respuesta. También a vosotras se os ha transmitido el mismo Carisma, y hoy forma parte de vosotras, y en la medida que lo hagamos nuestro, nos irá configurando conforme al ser y hacer de Jesús, teniendo sus mismos sentimientos, actuando como Él actuaba, teniendo en cuenta sus preferencias. En definitiva, estando en el mundo con los ojos y el corazón de Dios, con una intensa relación con Dios y disponibles siempre para los otros.

Que éste, sea un día  de Acción de Gracias por todo lo compartido y vivido junto a vosotras y vuestro pueblo. Que sigamos echando raíces juntas, respetándonos en nuestra diferencia, en nuestros ritmos y modos de hacer, pero siendo siempre presencia del Ser más profundo de Dios: misericordia y fuente de Vida.

Feliz día a cada una de vosotras y no olvidéis que algo nuevo está brotando, ¿lo veis?

¡Y claro que lo veíamos!

Todo el día se convirtió en acción de gracias por lo vivido en estos años; por la valentía de aquellas sencillas mujeres que, movidas por el Espíritu, llegaron a esa tierra “donde mana leche y miel”; gracias por todas las que les siguieron en una cadena ininterrumpida hasta hoy. Gracias por las compañeras rwandesas que, con gran generosidad, se han ido incorporando a esta aventura y gracias por las que van a venir. Gracias al padre Cornelio, artífice de toda la construcción y buen mediador y transmisor del Carisma. Y gracias al pueblo rwandés que quiso acogernos y hacernos suyas.

Ciertamente algo nuevo está brotando y lo vemos.

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Convivencia 2016

Por: Secretariado de Formación y Espiritualidad de Vita et Pax.

LlegadaSala claseDel 5 al 17 de agosto 2016 tuvo lugar nuestra LXIV Convivencia. Sí, ya es la número 64, el tiempo pasa rápido, sobre todo, cuando se está bien. Tener la oportunidad de poner en común la vida, una vida cuyo centro está habitado por Jesús, es un regalo que apreciamos en todo su valor. Y, como es habitual, tuvimos un poco de todo: oración, Eucarístías vivas, cursillos, piscina, risas, cervecitas, reflexión, confidencias en la oscuridad…

Victoria Cañas nos dio la bienvenida recordando a las ausentes que ya Viven y a las que por diversas Consejocircunstancias no pueden participar. También nos hacía una invitación a abrir puertas “en este año en el que se nos llama a hacer presente el rostro misericordioso de Dios, a restaurar el amor en nuestra sociedad, abrimos la puerta al mundo y es casi imposible no padecer con su realidad, pasar indiferentes ante ella sin conmovernos… Abramos también la puerta hacia el interior de nosotras mismas, nuestros grupos y centros porque nuestro prójimo, nuestras próximas, son las que tengo al lado, con las que Dios quiere que caminemos juntas…”.

Vivir de tiDe estas palabras de acogida se extrajo la oración del primer día que titulamos “Mujeres misericordiosas” y se nos motivaba así: “En esta “puerta santa” de la Convivencia, ofrecemos a Dios nuestros gestos de misericordia –vividos o deseados- en la fraternidad y que repercuten en toda la humanidad”. Fuimos desgranando y rezando las 14 obras de misericordia concretándolas en nuestro ser y quehacer comunitario.

Carmen BarbaJavier VitoriaLos dos  cursillos se nos presentaron ricos en contenido y exigencia. Carmen Barba nos habló de “Cuidar la fraternidad”. Y nos proponía tres pasos: 1. Ser una misma. 2. Ayudar a ser. 3. Construir un nosotros/as. El ser humano, decía, no hace experiencia de Dios, ES experiencia de Dios. Somos hijas amadas de Dios, pero no hijas únicas, tenemos muchas hermanas y hermanos, hijas e hijos muy amados como yo. Aquí radica la fraternidad.

Javier Vitoria nos compartió sobre “Jesús profeta”. No se trata de saber más, nos aclaraba, sino de ser profeta hoy. El profeta, la profetisa, es la boca de Dios. La voz de Dios en una doble dirección: en el anuncio del cumplimiento de la promesa de Dios y en la crítica con la realidad y las prácticas religiosas no acordes con esa promesa de Dios. De Jesús se debe predicar no sólo la caridad, también la fe y la esperanza. La sabiduría de Jesús nace de su experiencia religiosa e interpretó esta experiencia como llamada, como vocación a transmitir lo que había descubierto y lo expresó con la idea judía del Reino de Dios.

Otro momento fuerte de la convivencia fue el trabajo por “generaciones”. “No digas nunca no puedo, personas y grupos con pasión”. En este trabajo se nos invitaba a la pasión por nuestro ADN. Las personas identificadas con su ADN institucional viven con orgullo su sueño, están contentas por el hecho de compartirlo, irradian energía, fuerza, amor por lo que hacen, ilusión y carisma desde la diversidad y pluralidad que las expresa. Ser mujeres apasionadas supone estar comprometidas con el proyecto y el sueño de la institución a la que pertenecemos, poder decir con orgullo: me apasiona mi ADN Vita et Pax. ¿De verdad me apasiona?

DirectorasEl domingo 14 fue libre para la mayoría, otras, las Directoras de los Centros o delegadas tuvieron trabajo. Reflexionamos sobre la vida de nuestros Centros tomando como base el art. 131 de los Estatutos y lo acordado en la IV Asamblea General.

Una novedad de esta convivencia fue la información de la economía anual. Cambiamos el día y trabajamos mañana y tarde. Se nos recordó que no hay comunión espiritual si no hay comunicación Economíade bienes, también temporales. Frente a la filosofía del acaparar, acumular, almacenar… la propuesta y alternativa cristiana es la de compartir. Compartir es más que dar, compartir exponiéndose de algún modo a que falte, contando con la posibilidad de que algún bien valioso para mí me sea arrebatado. No podremos eliminar el hambre en el mundo pero sí podemos aportar cada una y cada Centro nuestra “gota de agua” para que ese hambre disminuya. Y se nos preguntaba a qué “gota de agua” nos comprometíamos personalmente y como Centro.

La fiesta de la Asunción de María nos calentó el corazón y nos introdujo en la tienda para el encuentro con Aquél que nos ha llamado y por el que comprometimos nuestra vida: Jesús de Nazaret.

Vigilia

Como cada año, concluimos alegres y con el deseo fuerte de seguir caminando y mejorar en la dirección del Reino de Dios.

“Misericordear”

Retiro de Primavera 2016

Por: M. Carmen Martín. Vita et Pax. Madrid.

Como viene siendo habitual, el Instituto Vita et Pax organiza en Daimiel (Ciudad Real), el Retiro de Primavera. Este año coincidía con la fiesta de Pentecostés, el 14 y 15 de mayo. Allí fuimos, convocados por la Ruah, dieciséis personas. Estábamos miembros de cuatro Institutos Seculares diferentes, personas casadas, otras solteras, mujeres, hombres… La variedad es un distintivo de este Retiro. Es muy enriquecedor porque la diferencia la vivimos como riqueza.

Daimiel

El tema no podía ser otro: la misericordia. Y la invitación del Espíritu en cada espacio de oración era a “misericordear”. Misericordia es la palabra clave que revela a nuestro Dios. La confianza absoluta y constante de Israel en el amor misericordioso y tierno de Yahve se manifiesta en cada una de las páginas de la Biblia. Pues bien, este amor misericordioso de Dios se ha hecho visible y tangible en Jesús.

Hay quienes invocan la misericordia como subterfugio para justificar la impunidad. Están equivocados. En su etimología latina misericordia tiene que ver con corazón y con pobreza. Es decir, quien tiene misericordia posee un corazón que se pone de parte de los pobres. La misericordia no es permisiva. Eso sería banalizarla. La misericordia acerca el corazón, pone el corazón en la miseria del otro, de la otra. Por eso, la misericordia duele. El corazón sufre cuando se acerca a la miseria de la otra persona.

Por otra parte, la misericordia conduce a la alegría. Nos lo enseña Jesús en esas parábolas de la misericordia del capítulo 15 de San Lucas. En concreto nos cuenta la alegría de una mujer que ha perdido una moneda, se pone a buscarla cuidadosamente y la encuentra. Y dice Jesús: ¡Así es Dios! Como esta pobre mujer que pone la casa patas arriba buscando su moneda y cuando la encuentra le brota la alegría, el compartir, la fiesta.

Una alegría que hace ligera la carga, que no guarda memoria de lo perdido sino gozo por lo encontrado, que necesita comunicarse y que tiene que ver con estar en camino, buscando. ¿No es eso lo mismo que hace Jesús cuando nos ha encontrado, cuando estábamos perdidos y nos ha hallado y necesita comunicarlo al Padre y a los otros, celebrando el banquete con su propio cuerpo?

Precisamente, con la celebración de la Eucaristía concluimos el Retiro, nos animamos a “misericordear” en nuestra vida cotidiana como lo hizo Jesús y nos dimos cita para el año que viene.

diálogosreflexión

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