Jesús dice: yo soy el PAN DE VIDA

Domingo 20º del T.O. Ciclo B

Por: Teresa Miñana. Vita et Pax. Valencia

Jesús dice: yo soy el PAN DE VIDA. Nosotros con Él vivimos para los demás

A lo largo de los relatos evangélicos podemos identificar a Jesús:

  • Yo soy el que hablo contigo
  • Yo soy la luz del mundo
  • Yo soy la puerta
  • Yo soy el buen pastor
  • Yo soy el pan de vida
  • Yo soy el camino, la verdad y la vida
  • Yo soy la vid verdadera
  • Yo soy la resurrección y la vida
  • Antes de que Abraham fuese Yo soy

Las frases YO SOY forman la base del lenguaje de auto-revelación de Jesús en el evangelio de Juan.

En el Antiguo Testamento, en el desierto, Dios regaló  el pan del cielo a los israelitas. Pero este MANA solamente sustentaba la  vida física. En el Nuevo Testamento es el propio Jesús quien se da a sí mismo, ÉL ES EL PAN VIVO BAJADO DEL CIELO. Él es el pan de Dios, es Dios mismo que se entrega para dar la vida al mundo para siempre.

Este pan vivo se hace paralelo al agua viva que Jesús ofreció a la mujer samaritana.

El lenguaje metafórico que emplea Jesús, dar su carne, hace referencia a su propio sacrificio, a su entrega absoluta de donación a la humanidad: dar su carne es dar su vida.

Este lenguaje recuerda a Juan Bautista cuando se dirige a Jesús: Este es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Es decir: Jesús se entregara para la salvación del mundo.

Pero en el texto evangélico de hoy hay explícita una condición: Os aseguro que si no coméis la carne del Hijo del hombre y  no bebéis su sangre no tendréis vida en vosotros. Exige una respuesta.

Necesitamos solicitar constantemente al Espíritu Fe dinámica, agradecida, para poder aceptar, acoger, comer la carne, la vida de Jesús que es la propia vida de Dios.

Creer en Jesús y seguirle para ser vida de su vida y entregar la propia vida, la propia carne a los demás y colaborar a establecer la dignidad universal.

Animémonos a vivir con las actitudes de Jesús, para saber estar en el mundo conscientes de las realidades que nos rodean, trabajando por la paz y al servicio de los que no tienen el pan de cada día.

Siempre dando gracias y decir con San Pedro “A quién Señor iremos tú tienes  palabras de vida eterna”.

 

 

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