Historia

El Instituto Vida y Paz tiene sus orígenes en la Archidiócesis de Pamplona (Navarra), fundado por el sacerdote navarro  D. Cornelio Urtasun Irisarri.

En el siglo pasado, en la década de los 40, un grupo pequeño de jóvenes navarras comprometidas en la Acción Católica, que han ido conociendo a Jesucristo, sobre todo, en la participación de la Eucaristía, buscan un nuevo estilo de compromiso radical con el Evangelio de Jesús y su Proyecto de Reino. Quieren concretar ese compromiso en su vivir cotidiano, ejerciendo sus profesiones como las demás personas de su entorno y piensan, que de esa manera también  pueden ser eficaces en la construcción del Reino. Acuden a D. Cornelio y desde ese momento les acompaña y les ayuda a discernir su vocación. Mientras, va transmitiendo en ellas su experiencia determinante y profunda de Jesucristo.

En la Pascua de 1943 algo nuevo empieza a brotar, después de una vigilia de oración en donde estas intuiciones se clarifican y van tomando forma. En 1946 D. Cornelio es enviado a Roma para estudiar, a su regreso es trasladado a la Diócesis de Valencia. Su influencia en la Diócesis y en los jóvenes a través de los Ejercicios Espirituales, influyeron notablemente en el crecimiento y expansión de lo que estaba surgiendo.

Primer contacto de Vita et Pax en Guatemala - 1976

Mientras, el Espíritu inspira en la Iglesia el nacimiento de los Institutos Seculares, como un estilo nuevo de seguimiento a Jesús, que se manifiesta en un compromiso radical por el Evangelio y una vivencia del mismo en las condiciones ordinarias del mundo.  El 2 de febrero de 1947 se promulga la carta fundacional de los Institutos Seculares Provida Mater Ecclesia, que reconoce oficialmente esta forma de consagración secular.

A menos de tres años del nacimiento oficial de los Institutos Seculares, el 7 de Enero de 1950, el Arzobispo de Pamplona, promulga el decreto que constituye a este grupo en Pía Unión.

Asamblea Vita et Pax - 2007

A partir de ese momento, se inicia el periodo de crecimiento institucional y de expansión por Europa: España, Suiza, Francia, Italia; América: Chile, Brasil, Guatemala; Asia: Japón; Oceanía: Australia; África: Rwanda y Marruecos.

Se prioriza aquellos ambientes y lugares más desfavorecidos, trabajando desde la sanidad, el trabajo social, y la enseñanza; estando presentes de manera especial en el mundo de la inmigración.

Un campo muy específico del Instituto han sido las Librerías Manantial presentes en varios lugares de España y otros países. Los libros han sido el medio para transmitir valores humanos, cristianos y sociales. Igualmente el Taller “Artesanía Manantial” fue pionero en el estilo de confección de ornamentos que más tarde estarían en línea con la renovación litúrgica del Concilio Vaticano II.

El 6 de enero de 1966 es reconocido como Instituto de Derecho Diocesano y finalmente el 25 de Marzo de 1975, el Papa Pablo VI, le  otorga el grado de Derecho Pontificio.

En la actualidad trabajamos en nuestras profesiones inmersas en la sociedad, generalmente a título personal; apoyamos a nuestras familias que necesitan de nuestra tarea de cuidado; participamos como voluntarias con diferentes organizaciones en las realidades emergentes de exclusión y diversas pobrezas… En todos los casos y circunstancias: promoviendo la vida y la paz.

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