Saber mirar las presencias de Dios

Domingo 2º de Cuaresma. Ciclo C

Por: Maite Menor Esteve. Vita et Pax. Guatemala

Iniciamos el segundo domingo de cuaresma, tiempo que nos invita a mirar hacia dentro de nosotros y nosotras mismas, pero también hacia fuera para no desanclarnos de la realidad en la que vivimos. Las lecturas nos invitan a ver cómo Dios se manifiesta  tanto  a Abraham en la primera lectura, como a Pedro, Santiago y Juan, en el evangelio. Del mismo modo Dios se nos manifiesta hoy a todos y todas nosotras en nuestra vida y acontecer diario.

La liturgia nos invita a saber mirar las presencias de Dios, en ocasiones, aparentemente escondidas, que solo una actitud atenta, puede descubrir. Nos podemos preguntar ¿Qué actitud suelo mantener en mi vida cotidiana? ¿Miro más allá de las apariencias o estoy contaminada por una sociedad en la que las prisas y carreras nos agobian y apenas se reflexiona y se contempla? ¿Trato de leer lo que sucede a mi alrededor y en el mundo desde los ojos de Dios, o me conformo con lo que escucho en los medios de comunicación, pero sin apenas una reflexión personal?

Moisés y Elías que representan la ley, lo normado, conversan con Jesús, pero se retiran, desaparecen, quedando solo Jesús que es quien nos muestra el verdadero rostro de Dios. La voz que se escucha desde la nube, manifiesta quién es el predilecto de Dios, al que Dios quiere que escuchemos. “¡Escúchenlo!” dice la voz. ¿A quién escuchamos, a Jesús o a las voces que nos dejan en nuestra zona de confort sin cuestionarnos? ¿Es el mensaje de Jesús, en el evangelio, la brújula que orienta nuestro camino o es la ley, lo normado, lo que está escrito, lo que toca, lo que nos da seguridad, lo que hace que actuemos? No confundamos a Jesús con la Ley.

Después de mirar nuestro entorno y las crudas realidades de nuestro mundo, el texto también nos invita reflexionar sobre desde donde vivimos. ¿Desde el centro de nuestro interior o vivimos, más bien, descentrados y descentradas de nosotras mismas? ¿Escuchamos la voz de Dios que resuena en lo profundo de nuestro ser, o como Pedro no terminamos de captar la magia del momento? ¿Vivimos en el presente, en el aquí y en el ahora o seguimos viviendo presas del pasado, añorando los ajos y las cebollas de tiempos anteriores?

Xavier Melloni, experto en espiritualidad, nos invita a la conexión con lo profundo de nosotras, a sentir a Dios en nuestra vida y en lo cotidiano, y para ello sugiere capacidad de silencio, mirar alrededor, escuchar la naturaleza, el ruido de las ciudades que nos abruma y, en medio de eso, descubrir la presencia de Dios que nos sigue manifestando lo que Él quiere y por dónde debemos de ir. Dios se manifiesta y habla de múltiples maneras, solo es cuestión de que tengamos una actitud de escucha, de búsqueda, de saber contemplar en medio del bullicio y de la cotidianidad, en medio del tráfico y de las prisas. Es experimentar la presencia de Dios que nos desborda, nos envuelve y nos impulsa a vivir en profundidad el hoy, el aquí y el ahora, mirando el mundo como lo ve Él.

Que este tiempo de cuaresma nos ayude a profundizar y a desarrollar más, una actitud contemplativa y contempladora del mundo.

 

                                                                                  

 

                                                                                              

 

 

                                                                                    

 

 

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