Seducidas por el Espíritu: Bodas de Oro

Por: Secretariados de Formación y Espiritualidad. Vita et Pax.

Estamos celebrando las Bodas de Oro: ¡Cincuenta años seducidas por el Espíritu de: Jose Oller, Ana Roca, Adela Martí, Mª Angeles Sanabria y Ramona Tellechea!. Seducción que entraña una relación viva, en la que reconocemos a Dios presente en nuestra existencia, con la certeza de que siempre nos acoge, nos apoya, nos guía, nos impulsa y nos habla de tantas formas y maneras. La palabra hebrea Ruah es femenina y traducimos como Espíritu, es decir, esa presencia de Dios que nos habita, que penetra hasta lo más profundo del ser humano y hasta lo más profundo de nosotras misma.

Llevamos Cincuenta años viviendo en la seducción del Espíritu, cautivadas por la experiencia de sentirnos llamadas hijas por Dios y de poder llamar a Dios, Padre (Rm 8,16). ¡Cincuenta años dan para mucho! Vivir de la seducción del Espíritu no es otra cosa que poner en práctica la gracia recibida de Dios; nos impulsa a compartir solidariamente los proyectos liberadores de los pobres y su destino; nos acompaña en la tarea de hacer más real la fraternidad de los hijos e hijas de Dios.

Cincuenta años seducidas por el Espíritu en la vida corriente, en medio del mundo, el lugar donde hombres y mujeres viven, luchan, trabajan, sufren y gozan, pero además, el mundo es “el taller donde el Espíritu trabaja”, y trabaja sin descanso, incluso cuando el mundo duerme. Nos ha tocado vivir en una sociedad bien compleja y con profundos cambios que plantean nuevos desafíos. Es en ella donde nuestra persona y nuestro existir están animados y movidos desde dentro por ese Espíritu de Jesús. Y es en esa sociedad donde escuchamos el “susurro” del Espíritu. Susurro que nos empuja a ser y a crecer, nos restaura y cura nuestras heridas, da sentido a nuestro vivir, anima nuestro corazón y nuestras relaciones.

El Espíritu, la Ruah, es el Amor de Dios derramado en nuestros corazones (Cf Rm 5,5; Gal 4,6), que provoca lo que de más humano, personal y original hay en nosotras y nos impulsa a trabajar en favor de todo aquello que constituye la vida y la vida en plenitud. Esta ha sido la experiencia de seducción de estos cincuenta años y lo que nos embarga es el agradecimiento.

Este año es un año para AGRADECER. Estamos en el momento de la sabiduría, del “saboreo” del sentido y significado de nuestra existencia y es un momento privilegiado para la comunicación de corazón a corazón. Comunicación con Dios, con amigos, compañeras, familia…

Si quieres ir descubriendo lo que Dios espera de ti, te ofrecemos acompañamiento vocacional a través de nuestro Secretariado de Espiritualidad. Puedes ponerte en contacto con:

M. Carmen Martín Gavillero. Teléfono 678 89 88 38.

M. Jesús Antón Latorre. Teléfono 660 76 91 28.

Dirección de correo: vidapaz@vitaetpax.org

 

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