Seguimos a Jesús por el camino de la vida

Por: Dionilo Sánchez Lucas. Seglar. Ciudad Real

5º Domingo del Tiempo Ordinario, Ciclo B

Nuestro lugar de inicio también debe ser el templo, nuestro punto de partida debe ser la Eucaristía, en la que nos disponemos para acercarnos a Dios, la escucha de su palabra, la presentación de nuestras inquietudes y ofrecimientos, que culminan en el encuentro con el Señor, alimento para la vida.

Al salir del templo tenemos que ver cuáles son las preocupaciones de las personas de nuestro entorno: la falta de trabajo, la convivencia en las familias, la educación de los hijos, la soledad de las personas mayores, la incitación al consumo que no permite llegar a fin de mes, el transeúnte que camina, vive y duerme en la calle, el inmigrante que desea vivir con dignidad, el enfermo que puede perder la esperanza.

Todos estos acontecimientos de dificultad, sufrimiento, desesperanza y anhelos, se los debemos decir a Jesús, porque al igual que hizo con la suegra de Simón Pedro, Él está siempre dispuesto a acompañar, curar y ayudar a levantarse.

Nosotros, como los discípulos, acompañaremos y seguiremos a Jesús por el camino de la vida, en nuestra oración le susurraremos al oído “Todo el mundo te busca”, facilitaremos a los otros el encuentro con Jesús, será Él quién dé la salvación.

“Vámonos a otra parte a predicar también allí”. Cuantas veces nos preocupamos sólo de nuestro grupo, nuestro movimiento, nuestra parroquia, a los que nos entregamos en cuerpo y alma, como único sitio en el que poder estar, dialogar, actuar; pero no estamos dispuestos a trasladarnos a la otra orilla, (a las asociaciones y plataformas de la sociedad, a las organizaciones empresariales, profesionales y sindicales, a los partidos políticos e instituciones), en definitiva a estar más presentes donde se decide acerca de la vida de las personas; en estos espacios también es necesario predicar el Evangelio, dar a conocer el mensaje de Jesús, el amor de Dios a todos los hombres y mujeres en cada momento de la historia de la humanidad.

Foro de laicos

COMUNICADO FINAL

“NUEVA EVANGELIZACIÓN”

Los días 26 y 27 de noviembre de 2011, se celebró en el Centro ”Mariápolis Luminosa” (Las Matas, Madrid), la XIX Asamblea General Ordinaria  FORO DE LAICOS de España con el lema: “Nueva Evangelización”. La Asamblea tuvo dos sesiones: Una de reflexión el sábado 26 y otra estatutaria el domingo 27.

La presidenta del Foro de Laicos, Camino Cañón, en la presentación del trabajo de la mañana, recordó el objetivo de la misma, de compartir y contrastar la reflexión llevada a cabo, en cada uno de los movimientos, sobre los escenarios de “La Nueva Evangelización”, que nos ofrece los Lineamenta preparatorios del próximo Sínodo sobre esta temática. Además, insistió en que, “escuchándonos, reconociéndonos y valorándonos en “cómo hacemos”, nos ayudará a crecer en comunión. Evocó con gratitud la venida de Benedicto XVI a la JMJ, y apoyándose en las intervenciones del Papa, desarrolló brevemente tres afirmaciones: a) La Nueva Evangelización se orienta a generar una nueva cultura, b) el sujeto de la Nueva Evangelización es un sujeto múltiple, es la comunidad cristiana, cada una de las comunidades cristianas c) subrayó tres rasgos de esa nueva cultura: el sufrimiento no destruye a los que lo padecen; la inteligencia y el amor van de la mano y, en tercer lugar, que no hay caridad sin verdad.

A continuación, en un clima de gran acogida, se presentaron las aportaciones que numerosos movimientos habían realizado sobre el tema del día. Las aportaciones no solo sirvieron para enriquecer el conocimiento mutuo, sino que fueron un estímulo para acometer proyectos nuevos, reforzar los existentes y pensar en dinamizar cauces de colaboración.

Dos ponencias y un rico diálogo completaron el trabajo sobre la Nueva Evangelización, la primera por D. Francisco José Ruiz, S.J., Provincial de España de la Compañía de Jesús sobre el “Discernimiento y actitudes para la nueva evangelización” y la segunda por D. Agustín Domingo Moratalla, profesor de Ética y Filosofía social de la Universidad de Valencia, sobre “Evangelizar en los escenarios de la familia y el ámbito público”.

En la primera ponencia, se tomó como punto de partida el hecho de que la NE supone un proceso de cambio y que aunque existen actitudes de recuperacionismo del pasado y de continuismo, son predominantes las actitudes positivas dispuestas a cuestionarse cuál es nuestra ubicación en la Iglesia y en la historia. Consideró que la NE nos invita a vernos y a diagnosticarnos para escucharnos y objetivarnos, conscientes de que nadie elige ni el contexto, ni a los destinatarios de su misión, y evitando buscar culpables, entre los distintos agentes eclesiales, de quien es el responsable de que se haya producido el “eclipse de Dios”. De manera constructiva propuso que evangelizar se tiene que traducir en: a) anunciar el Evangelio; b) celebrar los sacramentos; c) servir al prójimo y d) hacer comunión fraternal, siendo imprescindibles los cuatro ejes de actuación.

La segunda ponencia, desarrolló la idea de que en los tiempos actuales la NE tiene que ser consciente de que la cultura de hoy tiene un lenguaje fragmentario, es decir, parte de experiencias. Esto nos obliga a reconsiderar el discurso y replantearlo en clave experiencial. Destacó la importancia de un mensaje movilizador y entusiasta, cargado de palabras vitalistas y llenas de energía como: fervor, ardor, pasión, audacia, vigor, coraje, intrepidez y alegría, porque tenemos una experiencia que merece la pena compartir.

En la NE la familia es determinante y la tarea de la NE no deberá centrarse tanto en prescribir recetas morales, sino consuelo, aliento y acompañamiento, debiéndose renovar la pastoral familiar en ese sentido. La familia es una escuela de cuidados, donde se aprende a cuidar, porque se es cuidado. Tomarnos en serio la experiencia de cuidar a los más vulnerables. Por lo que respecta a la evangelización en el ámbito público considera que debemos tomar conciencia de un diagnóstico de la sociedad actual, caracterizado por el “imperio de lo efímero” y de una “sociedad líquida”, donde la decisiones de la voluntad son cortoplacistas y las relaciones de moda son de un relativismo pacificador. Su propuesta se centra en promover una militancia social y activa, que incida, fundamentalmente, en la construcción cultural. Por último, destacó, que la clave para llevar a cabo con éxito la tarea de la NE está en recuperar y activar el capital espiritual; en invertir en experiencia religiosa de Dios y en convencernos de que este capital espiritual alimenta, sostiene y refuerza los capitales social y humano.

            En la mañana del día 27, se tuvo la sesión estatutaria, en la que tras la presentación de los informes anuales pertinentes, se presenta y aprueba el RRI. Por último, el Obispo Don Esteban Escudero Torres, representante de la CEAS en el Foro de Laicos, pronunció unas palabras de clausura en la que nos recuerda la singularidad del año 2012 desde el punto de vista eclesial con los variados aniversarios que se celebran en el mismo.

Las Matas, 27 de noviembre de 2011

 

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