Nuevas miradas, nuevas respuestas, hoy

Jornada de Formación y Convivencia Cedis

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Estamos de fiesta

Por: Secretariados de Formación y Espiritualidad. Vita et Pax.

Vita et Pax está de fiesta, una Buena Noticia se nos ha dado, nos encontramos a las puertas de nuestra IX Asamblea General. Con fecha 3 de noviembre 2018, Victoria Cañas, Directora General, convocaba a todo el Instituto a la misma. Y nos decía: es Buena Noticia porque,

Una Asamblea es siempre una celebración pascual, de paso del Señor por nuestro Instituto, de recreación en el Espíritu, de esperanza y compromiso.

La Asamblea General es una de tantas oportunidades que el Señor pone en nuestras manos para reflexionar sobre  el camino que estamos recorriendo y mejorarlo según el proyecto del Padre, revisar a la Luz de la fe nuestra historia con ojos y actitud de misericordia como nos enseña Jesús.

Es tiempo para invocar al Espíritu y dejarnos iluminar y conducir por Él, para recrear el Carisma que Dios nos regaló, para el cual nos congregó y consagró.

Tiempo propicio para abrirse al soplo del Espíritu y buscar con Él, qué es lo bueno que Dios quiere para nosotras desde nuestra realidad. Todas podemos y tenemos que seguir siendo señal de la Vida y de la Paz en nuestros ambientes.

El lema que nos guiará es ya un signo inequívoco del Espíritu: Vita et Pax, un camino de fraternidad en el mundo. Con ello expresamos tres ‘quereres’ que nos movilizan y dinamizan nuestro Ser y Misión:

  • Queremos fortalecer nuestro ser propio de sentido de familia y de fraternidad
  • Queremos revisar y reflexionar sobre nuestras estructuras para mejor adaptarlas a la realidad y vida fraterna
  • Queremos revitalizar nuestra vida de fraternidad, entrega y servicio en nuestro mundo para llegar a la mesa común, a un lugar para todos.

La Asamblea tendrá lugar en San Lorenzo del Escorial del 19 de julio al 3 de agosto de 2019. Y con palabras de D. Cornelio, nuestro fundador, pedimos al Espíritu: Que sea una Asamblea valiente, realista, sincera, esperanza y anclada en el Carisma…

No temas mujer

5º Domingo TO. Ciclo C

Por: Rosa María Belda Moreno. Mujeres y Teología de Ciudad Real

1ª lectura: Isaías 6, 1-2a.3-8

En este relato, que produce un cierto vértigo, resuenan en mí dos frases puestas en boca del profeta. La primera es “Ay de mí, estoy perdido”. Es la expresión de un sentimiento de derrota que aparece en tantos momentos de la vida que se ponen cuesta arriba, y que nos sitúan al límite de nuestras fuerzas físicas y mentales.

La segunda frase es la que dice: “Aquí estoy, mándame”. Pareciera que el profeta pasa de tocar fondo a experimentar que toca ponerse en marcha en favor de los demás, al servicio de Dios. A veces será de maneras muy sencillas. En cualquier caso, es pasar de estar mirando hacia nuestras penurias a responder, con las fuerza que tengamos, a la llamada de Dios.

2ª lectura: 1 Corintios 15, 1-11

Pablo nos sitúa frente al humilde reconocimiento de saberse el último, el pecador, el menos importante, pero al mismo tiempo el digno de ser mirado por Dios, de ser acompañado por su Gracia. Y añade: “su gracia no se ha frustrado en mí”. Ante esta expresión, me pregunto si su gracia se ha frustrado o no en mí. ¿Qué haré para que se plenifique Dios en mí? ¿Cómo iré dejando hueco en mí, despojada de lo que no es de Él, propiciando que se haga su obra, su voluntad en mí, en el mundo? La expresión en la que me detengo es un reto para el seguimiento.

Evangelio: San Lucas 5, 1-11

Lucas relata un signo de Jesús en el que Pedro deja, tal vez como Pablo,  que la gracia de Dios no se frustre en Él. Y es que sus palabras: “por tu palabra, echaré las redes”, son una metáfora de la superación de las dudas para dar un paso adelante. Nos metemos en la faena de la vida, de los quehaceres a favor de los demás, de la responsabilidad, del seguimiento de los valores del Evangelio, dejando a parte las inercias, las dudas, los miedos, y hasta las evidencias de que “esto no funciona”. Nos rodean las voces que nos tientan: trabajar lo mínimo para cumplir, esperar a ver si otra toma la iniciativa, hacer solo aquello que me da placer, recompensarme en exceso, consumir sin tregua, quejarme o hacerme la víctima… En definitiva todo lo que me centra más en mí y menos en Él, que es lo mismo que decir, lo que no me hace mirar por el bien ajeno, al menos tanto como por el mío.

Las dudas, las inquietudes, los interrogantes, incluso la propia vulnerabilidad, no son el problema. Bien claro dice Jesús: “No temas”. Por eso, basta ya de los “no puedo”, de las zozobras, que nadie nos quiere perfectas, ni el mismo Jesús, que como amante Dios nos mira con afecto entrañable, le gustamos así, como somos, con tantas virtudes como defectos, con tanta luz como sombra.

Hoy, desde el corazón, dejamos que Jesús suba a la barca de nuestra historia, le decimos, “aquí estoy, mándame”, y dispuestas a escuchar su palabra y despejar los obstáculos sobre todo internos (nuestras defensas psicológicas, los automensajes paralizantes), nos abrimos a su confianza. Él nos da la mano y nos repite: “No temas, mujer”.

El Espíritu y nosotras

Por: Secretariados de Espiritualidad y Formación de Vita et Pax.

Hemos vivido momentos muy entrañables e importantes este último tiempo en Vita et Pax. Los días 11, 12 y 13 de mayo, en Moncada (Valencia), se reunieron M. Julia Bisbal, Josefina Lázaro, M. Teresa Urroz, Amparo Formentí y Paky Lillo para hacer un alto en el camino de este año tan especial; especial porque unas celebran sus bodas de oro de consagración, otra sus bodas de plata y otra hace su consagración. Faltaron dos compañeras que no pudieron asistir pero que estuvieron muy presentes. Son siete mujeres que, en diferentes momentos de su vida, han dicho sí a la llamada del Señor dando lo mejor de cada una.Reflexionaron y compartieron sobre un documento titulado “Mujeres oyentes de la Palabra”, como su nombre indica, la Palabra y cada una de ellas son las protagonistas principales de sus propias historias. Y les han acompañados otras mujeres también “Oyentes de la Palabra”: María de Nazareth en su vocación y misión, Isabel, Marta, la mujer el perfume y la mujer viuda. Han sido muchos años oyendo cada día la Palabra de Dios, vigilantes a su voz, de tal manera, que se han convertido, casi sin darse cuenta, ellas mismas, en mujeres oyentes de la Palabra. Y pueden decir como la mujer del Cantar: “Yo dormía, pero mi corazón velaba. ¡La voz de mi amado que llama! … por él se estremecieron mis entrañas” (Ct 5,2-4).

Fueron días de agradecer a Dios su amor incondicional, la llamada, la presencia constante, el envío… y agradecer a Vita et Pax ser buen cauce, buena mediación para la respuesta. Fueron días de compartir desde la hondura, de rezar, de conocerse más en profundidad, de sorprenderse por la manera tan delicada como Dios se acerca a cada persona, a cada historia, a cada biografía…

 

Y el gran día de Pentecostés llegó y mientras M. Julia en Valencia, volvía a decirle sí a Dios después de cincuenta años repitiéndoselo de palabra y de hecho, en Pamplona, Paky hacía su consagración, le decía sí a Dios definitivamente. En la monición de entrada a la Eucaristía, Victoria se expresaba así: “Pentecostés, fiesta de la transformación y de la novedad, comienzo de una nueva vida según Dios. Hoy el Espíritu nos convoca, nos congrega y nos une. Se hace presente en medio de nosotras para enseñarnos cada vez más a creer en Jesús y aprender su estilo de vida, para impulsarnos al compromiso y seguir poniéndonos al servicio de la humanidad, para responder a las circunstancias que nos tocan vivir.

También hoy, Paky, seducida por el Espíritu de Jesús, sintiéndose llamada a prolongar la acción de Dios en la historia, quiere presentar su consagración definitiva al Señor en el seno del Instituto Vita et Pax, que ella ha elegido como camino para dar respuesta a su llamada”.

En un momento de la monición Victoria se dirigió directamente a Paky con estas palabras: “Paky, ya habías andado mucho por los caminos de la vida cuando conociste Vita et Pax. Sabías de esfuerzos y dificultades para salir adelante y llegar a cumplir tus objetivos; en tu última etapa has compartido tu vida entre personas carentes de libertad en la cárcel, junto a ellas has vivido realidades difíciles y penosas que sin duda han afectado tu vida. No los olvides.

Jesús viene a tu encuentro y te bendice con la Vida y la Paz. Que en esta sociedad, a veces, tan herida y fragmentada seas signo de vida, de inclusión, tolerancia y fraternidad”.

No nos queda otra cosa que, junto con el salmista, cantar: El Señor ha estado grande con nosotras y estamos alegres; y al Espíritu pedirle de corazón: ¡Ven Espíritu y entra hasta el fondo de nuestro corazón, enséñanos, acompáñanos y guíanos en nuestra misión!

Día de África: 25 de mayo

Organizaciones españolas vinculadas al continente africano conmemoran el Día de África llamando la atención sobre la figura de la mujer africana en Madrid

Bajo el lema Mujer: futuro y esperanza, quieren destacar el papel fundamental de la mujer como eje de desarrollo y autoridad desde el sentimiento colectivo de la cultura africana y buscan señalar la importancia de su empoderamiento, protagonismo y liderazgo para el futuro de su propio entorno y el de las siguientes generaciones.

El día 25 de mayo tendrá lugar la representación del musical “Quilombos: El pueblo negro grita libertad”, con la Directora de la Asociación de Mujeres Karibu, Nicole Ndongala como protagonista y el día 27 de mayo se celebrará una Eucaristía africana.

La mujer es una pieza clave para alcanzar el desarrollo económico, la igualdad social y política y obtener la paz en muchos territorios. Sin embargo, en algunas partes del continente, continúa padeciendo sumisión e inferioridad, y en muchas ocasiones estas condiciones son silenciadas. En África, como en el resto del mundo, las mujeres son agentes centrales del desarrollo, en primer lugar simplemente porque representan cerca del 40% de la fuerza laboral. Una cifra que se puede incluso considerar como infravalorada, puesto que una parte de su trabajo, aunque productivo, permanece invisible en las estadísticas oficiales al no estar remunerado.

En el sector agrícola, su contribución es aún más importante, pues las mujeres son el 60% de la fuerza laboral y producen el 80% de la alimentación según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). Es decir que, en sociedades ampliamente dependientes de la producción agrícola nacional, las mujeres tienen un papel clave en el desarrollo económico local y la seguridad alimentaria. Con todo ello, las mujeres africanas mantienen el 90% de la economía, producen el 80% de los alimentos y sustentan a más del 40% de las familias.

La formación y el desarrollo de las mujeres, como cabezas de familia y referentes en sus entornos, suponen un eje clave para el empoderamiento de toda la comunidad. Generar referentes positivos de superacion, autoestima e independencia en las mujeres supone sentar las bases de generaciones presentes y futuras tanto de niños como de niñas.

Por todo ello, con motivo del Día de África, el próximo 26 de mayo, las voluntades de varias entidades cuyo compromiso con el continente africano tiene ya una larga trayectoria: AEFJN (red África Europa Fe y Justicia), la Capellanía Africana, UMOYA – Comités de solidaridad con África Negra, Fundación África Sur, Karibu, Mundo Negro y REDES, nos unimos en la celebración del Día bajo el lema Mujer: futuro y esperanza, las organizaciones buscan hacer visible el rol fundamental de la mujer como eje fundamental para el desarrollo de África.

En palabras de Nicole Ndongala, Directora de la Asociación Karibu, “La mujer africana es por naturaleza una mujer de esperanza. Aunque se encuentre con dificultades, confía en que mañana las cosas van a salir bien.” Ella es la protagonista de uno de los hitos de la celebración que es representación del musical “Quilombos: El pueblo negro grita libertad”, una actualización a la realidad africana que llama a las puertas de Europa en nuestros días, de la “Missa dos quilombos” escrita por Pedro Casaldáliga y con música de Milton Nascimento.

La representación tendrá lugar en el Colegio Sagrado Corazón el día 25 de mayo a las 20h y la entrada es gratuita. Además, se celebrará una Eucaristía africana el domingo 27 en la Parroquia del Purísimo Corazón de María.

Vidas con fondo

Por: Secretariado de Espiritualidad de Vita et Pax.

Son vidas sencillas, cotidianas, sin mucho brillo, pasan casi desapercibidas; tampoco son personajes excepcionales, sino seres comunes, corrientes, unos de tantos… No aparecen en revistas del corazón ni en Telediarios, pero si nos detenemos a contemplarlas percibimos que dentro de ellas existe una dimensión de infinito que todo lo llena de sentido y de plenitud. Son M. Carmen, Pili y Mary que están celebrando sus Bodas de Oro de vida consagrada.

Hace más de cincuenta años intuyeron, cada una a su manera, que Dios se les hacía presente y las llamaba a una forma de vida alternativa que se centraba en el seguimiento de Jesús y su Reino. No era cosa fácil. Si se quiere ser fiel a esta llamada, la vida, la nuestra, tiene que estar afinada cada día como una guitarra de alta calidad para que el don del Espíritu, encarnado en el “abajo” y el “adentro” de la historia, la haga sonar con armonía.

Y, dijeron sí, consintieron explorar y empeñar sus vidas en decir sí a esa llamada. No eran muy conscientes de lo que hacían, del lío en que se metían, pero se arriesgaron, dejaron lo que traían entre manos y se embarcaron en la aventura apasionante que supone ser discípula de Jesús de Nazareth.

No han hecho el camino solas, eligieron caminar con otras mujeres que habían sentido la misma llamada y también respondieron sí. Como medio para su consagración eligieron el Instituto Secular Vita et Pax in Christo Jesu. Este grupo de mujeres aspiran a vivir vigorosamente de la Vida de Jesucristo. Vivir de la Vida de Jesús e irradiarla, y convertirse en artífices de su Paz es el objetivo primordial de Vita et Pax. Objetivo que M. Carmen, Pili y Mary hicieron propio.

En medio del mundo pusieron su hogar, por eso, han estado por medio mundo incansables en su misión: Japón, Ruanda, Italia, España… No ha habido cultura, pueblo, raza o nación en la que se hayan sentido extrañas. Sin embargo, el camino no ha estado exento de dificultades. Más de una vez alguna hizo la maleta para regresar por donde había llegado. Pero se quedó. Y la aventura continúa hasta hoy, tal vez, con otro ritmo, con otra velocidad, pero con la misma ilusión y pasión.

Estamos ante tres testigos de la fe. Con ellas hemos tenido la suerte de convivir un fin de semana en Huarte (Navarra) compartiendo, rezando, dando gracias… narrando su experiencia de vida donde se va entrelazando el encuentro con Dios y el encuentro con la humanidad. Mary, Pili y M. Carmen, sólo son tres nombres, pero pueden evocarnos a las innumerables personas que realizan experiencias parecidas en el anonimato de sus vidas sin grandes titulares. Ellas manifiestan ese fondo último de toda realidad donde late el compromiso fiel de Dios con nosotras y de nosotras con Dios.

A veces tenemos la gran suerte de encontrarnos con personas que nos transmiten este misterio. En ellas descubrimos la acción del amor infinito del Dios humilde, velado y revelado en la creación, la historia y en la biografía concreta de cada persona. Este es el caso. ¡¡Gracias!!

Despertarnos para ser Vida y Paz en Guatemala

Por: Guicela Pérez. Grupo Vida y Paz de Quetzaltenango, Guatemala

Un saludo fraterno para todas las personas que formamos parte del Instituto y  de los Grupos Vida y Paz alrededor del mundo.

Nuestro caminar en el año 2017 inicia el 4 de enero, nuevo año, nuevos proyectos de vida, ilusiones, esperanza… todos estos sentimientos se unen al encontrarnos nuevamente para continuar con nuestras reuniones de  formación.

El grupo para este año está integrado por 12 mujeres, todas unidas por lazos de amistad y cariño, nos identificamos con el carisma de Vida y Paz ya que deseamos ver cambios en nuestras vidas, comunidad y país que tanto los necesita. Estos primeros cinco meses del año nuestra querida Guatemala ha estado cargada de cosas malas: injusticias, muertes de niñas inocentes, violencia, corrupción, y un sinfín de problemas sociales que nos aquejan, y el grupo nos ayuda a despertar y ser conscientes que, como mujeres laicas, debemos formarnos y cambiar actitudes de conformismo, indiferencia y sedentarismo. El grupo nos ayuda a comprometernos con la realidad que nos rodea en nuestro hogar, trabajo y en donde nos desenvolvemos para ir sembrando el amor a la vida y una paz verdadera  que nos lleve a estar felices con nosotras mismas y con los demás, en donde nos tocó vivir, es decir en nuestra realidad.

Nos alegra pensar que no estamos solas, ya que en otras partes hay grupos que al igual que nosotras se reúnen y nos conectamos espiritualmente en un mismo sentir.

Nuestra formación ha estado a cargo de Presen Pérez y Chus Laveda, personas que nos apoyan, acompañan y son muy pacientes con nosotras porque, a veces, es difícil con la carga del hogar y el trabajo.

Nuestra formación inicia este año con La ESPIRITUALIDAD, vista desde varios aspectos:

La Espiritualidad en la Biblia: “El Espíritu de Dios no es solo el que da vida, sino el que hace vivir en libertad.”

La Espiritualidad es energía, dinamismo, libertad, amor, fidelidad, donación de vida (Rm 8,10).

La Espiritualidad Cristiana:  es una forma de vivir en medio del caos, haciéndonos uno con el hermano, contando con la Gracia de Dios y fortaleciéndonos siempre  con la oración, viviendo profundamente nuestros Sacramentos.

Espiritualidad del Instituto Vita et Pax: Vivir de la vida de Jesucristo. (Jn 6,57). Vivir del amor de Jesucristo (Jn. 17, 26).  Ser Prolongación de la vida de Jesucristo. No solo imitar, sino, prolongar, revivir.

Espiritualidad de la vida: Vivir según el espíritu es  apostar por la vida, generar vida, amar la vida, defender la vida.

Espiritualidad de la Paz: Lleva consigo el  compromiso por erradicar las causas que generan la violencia.

“Jesucristo: El camino, la Verdad y la Vida. Punto de convergencia y de apoyo. Vida de nuestra vida. Paz para nuestra guerra” (P. Cornelio).

Todo esto, son apenas unos subtítulos y unas líneas pero en cada reunión nos lleva dos horas o más hablar  y meditar una sola línea. La dinámica en nuestro grupo es que dirige Chus o Presen pero todas comentamos, exponemos nuestro pensar y meditamos, para luego ponernos en acción e iniciar cambios con nuestro prójimo. Aunque sea un granito de arena estamos convencidas que el Señor puede usarnos para promover su Reino.

Pedimos sus oraciones para nuestro grupo y nuestro país ya que estamos convencidas que solo el amor entre hermanos puede mover y hacer cambios en los corazones que se encuentran segados por la ambición, la ira y el poder.

Nosotras los encomendamos al Señor en todo momento.

Un fuerte abrazo de hermandad  a la distancia y que Dios el Padre Misericordioso les acompañe siempre.

 

Sororidad diciembre 2016

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Vivir la Resurrección

Domingo XXXII del TO, ciclo C

Por: Concepción Ruiz Rodríguez. Mujeres y Teología de Ciudad Real.

Las lecturas de este domingo nos hablan de la Resurrección:

La lectura del 2º libro de los Macabeos  destaca cómo los muchachos que mueren inocentemente, que son martirizados, alcanzarán la resurrección. En estos textos ya se considera la resurrección como una dicha, como un espacio liberador, de felicidad plena. Como la recompensa al sufrimiento humano.

San Pablo en la 2ª carta a los Tesalonicenses muestra a Dios como Padre amoroso proveedor de consuelo y esperanza eterna.

En el evangelio de S. Lucas, los Saduceos (grupo formado por jefes de sacerdotes, senadores y ancianos notables, que no creían en la resurrección) plantean a Jesús una cuestión sobre la resurrección. Él responde que la vida después de la muerte no es comparable con la vida terrenal, por tanto, no podemos emplear los criterios terrenales para entenderla. Recurre a Moisés para afirmar que “…DIOS NO ES UN DIOS DE MUERTOS SINO DE VIVOS…”

En ocasiones, nos tomamos esto de la Vida Eterna como una carrera de fondo: salvar obstáculos, alcanzar metas, hacer promesas,… convirtiéndose todo ello en una carga pesada, para alcanzar la otra vida.  Al igual que conquistamos: el trabajo, el sustento, un techo, los afectos, … También queremos tener garantizada la salvación. Todas son seguridades  muy lícitas, pero… seguridades.

Prefiero acoger la resurrección desde el Dios que me habita. No necesito hacer méritos para conseguir su aprecio y aceptación. Soy su hija, me ama como soy, estoy salvada por Él. Sólo tengo que buscar dentro de mí. Escuchar el corazón, dejar que su palabra me ilumine, fortalecer el espíritu con el alimento de la Eucaristía, recibir su fuerza, el aliento de su Espíritu para llevar humanidad y vida, esperanza y ternura donde hay desolación, pobreza y muerte.

Se trata de hacer creíble la resurrección en un mundo de muerte y sufrimiento.  Si Dios es un Dios de vivos, donde habita Dios florece la vida, la paz, la esperanza. Cuando nos sentimos habitadas por Él nuestras vidas son plenas, vivimos el don de Dios, el amor. Gastamos nuestras vidas acompañando, sufriendo y levantando situaciones de muerte.  Entonces saboreamos en  pequeñas dosis lo que será la felicidad futura, la resurrección, que no es otra cosa que vencer la muerte con la VIDA.

Se trata de vivir como personas resucitadas. Mujeres y hombres de esperanza. Que hemos experimentado la misericordia de Dios en nuestras vidas y no tenemos más remedio que transmitir esta misericordia a los demás, desde las situaciones concretas de cada una.  “Las mujeres corrieron a contar a los demás que habían visto al Señor resucitado”.

¡Corramos nosotras también a anunciar, compartir, arriesgar y gastar nuestras vidas como testigos de la Resurrección!

Una vocación gozosa

Por: Secretariados de Espiritualidad y Formación. Vita et Pax. Madrid.

Hay personajes en la Biblia con sus llamadas de Dios que se quedan escondidos, medio ocultos, poco sabemos de sus vidas, pero son muy importantes, sin ellos, la historia de la salvación no se hubiese desarrollado tal como la conocemos. Uno de estos personajes es Miriam, la hermana de Moisés y Aarón. Tal vez, la gran fama de sus hermanos, tapó la suya.

La voz de Miriam resuena en uno de los fragmentos más antiguos de la Biblia (Ex 15,20-21). El cántico de Miriam es un himno de victoria de épocas muy antiguas, quizá de cuando los israelitas todavía eran un puñado de tribus en guerra con sus vecinos. Ella es la portavoz del júbilo, toca, canta y danza. Pero además, Miriam es una figura fascinante, podemos vislumbrar en ella a una mujer fuerte y animosa, llena de fe que ha respondido con gozo a la llamada de su Dios.

Miriam es la jovencita que, en complicidad con su madre y para salvar la vida de su hermano recién nacido, arroja la canastilla con el bebé en las aguas. Corren tiempos duros para los hebreos afincados en Egipto. El faraón ha ordenado que los primogénitos varones de este pueblo sean arrojados al Nilo y las desesperadas madres buscan mil y una maneras de salvarlos.

Miriam es la niña que, vigilante entre los cañaverales, observa cómo su hermano es recogido por la hija del faraón. Acude prontamente ante la princesa y le ofrece buscarle una nodriza, su propia madre. De esta manera, el pequeño no perderá totalmente el contacto con sus raíces.

Años más tarde, cuando Moisés es llamado por Dios y emprende la misión de sacar a su pueblo de Egipto, el cronista del Éxodo nos presenta a Miriam como “la profetisa, hermana de Aarón” (Ex 15,20). El don de la profecía le ha sido concedido y se convierte en misión, sus palabras llevan el eco de Dios, transmiten su fuerza.

Los hebreos huyen de Egipto y son perseguidos por el ejército del faraón hasta la ribera del mar Rojo, que logran atravesar a pie enjuto. Cuando los egipcios se lanzan tras ellos, el mar se cierra sobre la tropa y son engullidos por las olas. Y entonces, Miriam, tomando un pandero, sale a cantar y a danzar la gloria de su Dios, que los ha rescatado de las aguas del mar Rojo y de la furia del faraón. Todas las mujeres del pueblo se unen a ella, alborozadas, bailando y tocando instrumentos.

Miriam compartió con sus hermanos y el pueblo el recorrido completo desde Egipto hasta la tierra prometida. Día tras día sufrió, como todos, el polvo del camino, el calor del sol, la ansiedad de las gentes, las incertidumbres del trayecto, los avatares del viaje… Cuando el pueblo se empezó a quejar, Miriam aportó la luz y la esperanza. Devolvió la música a los corazones que durante semanas únicamente habían conocido la presión y el sacrificio.

Miriam personifica el gozo de la mujer que ha escuchado la llamada de Dios y ha respondido con generosidad. Su alegría es exultante y se expresa en forma de cánticos y danzas. Arrastra a las demás mujeres. Vemos en ella a la mujer líder que entusiasma a sus compañeras, movida por el júbilo de un Dios que la colma. Su fe ha sido correspondida y sabe celebrarla, encendiendo la llama de la fiesta a su alrededor.

Dios siempre actúa a través de mediaciones y Miriam ha sido una buena mediadora de Dios desde su juventud. No ha permanecido pasiva. Se ha arriesgado varias veces por salvar la vida de su hermano y ha sabido acompañar al pueblo desde el gozo y el canto. Miriam “hace camino al andar”, ciertamente, es una buena compañera de camino.

Si quieres ir descubriendo lo que Dios espera de ti, te ofrecemos acompañamiento vocacional a través de nuestro Secretariado de Espiritualidad. Puedes ponerte en contacto con:

  • Carmen Martín Gavillero. Teléfono     678 89 88 38.
  • Jesús Antón Latorre. Teléfono    660 76 91 28.

Dirección de correo:  vidapaz@vitaetpax.org

 

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