¡Gracias!

Experiencia compartida en Agosto 2019

Por: Odette Mukeshimana. Vita et Pax.

 Buenos días a todas/os. Teniendo presente sin cesar, delante de nuestro Dios y Padre, vuestra obra de fe, vuestro trabajo de amor y la firmeza de vuestra esperanza en nuestro Señor Jesucristo: agradezco mucho este momento de poder compartiros mi experiencia de estos tres años y cinco meses.

Cuando recibí la noticia de venir a España, tuve alegría pero al mismo tiempo la preocupación de lo que suponía aprender español, veía que era muy difícil para mí. Además, acababa de integrarme en el trabajo, en verdad tuve la tentación de negarme a esa misión por miedo a la lengua. Tuve tiempo para orar y reflexionar y me vino la idea de que si era la voluntad de Dios saldría bien, sino, Dios me daría lo que yo puedo hacer. Así que dije Sí.

Mi misión aquí ha sido estudiar. Además, he podido conocer en profundidad la vida del Instituto, he tenido tiempo de convivir y compartir la vida y la experiencia de fe dentro de Vita et Pax y fuera de ella.

Aunque me costó aprender el castellano y entrar en otra cultura, me alegro de que ahora pueda leer y entender la historia de nuestro Instituto y los escritos de nuestro fundador. No solo eso, sino que puedo contar, desde la experiencia vivida desde el origen, lo que he visto y oído.

Recuerdo en clase, los primeros días, lo difícil que era para mí y lo aburrido. Me  cansaba mucho, dormía, casi regresaba a casa sin ganas de volver al otro día. Pude superarlo gracias a que tenemos hermanas que son un don gratuito y me ayudaron mucho a seguir teniendo esperanza. Con su paciencia, atención, cariño y mucho amor, he podido salir a delante. Por eso os digo que he encontrado una familia, las compañeras de buen corazón.

Hay mucha gente a la que quiero dar las gracias porque se empeñaron en transmitirme sus conocimientos y su experiencia de fe, desde la actitud de escucha y sencillez: mis profesores; Ascensión que nos ayudó al inicio a aprender castellano; Carmen Martín que nos enseñó la historia del Instituto trabajando los documentos de los Institutos Seculares y los escritos de Vita et Pax, sobre todo, la cuarta Asamblea General y en la formación después de la Oblación; M. Jesús Antón nos acompañó en todo el papeleo para el permiso de residencia cada año, seguro médico, etc.

Gracias también a los alumnos con los que he podido compartir y me ayudaron mucho cuando se encargaban de que pudiera tener apuntes y me explicaban lo que yo no llegaba a entender. En realidad escuchaba mucho pero no entendía, así que ellos hacían todo mi trabajo.

Mi estudio ha sido una oportunidad de conocer y descubrir más a Jesús. Ya tengo el título de Perito en Pastoral. Pronto, el día 26 de agosto 2019, regreso a mi país, ha merecido la pena estar aquí. Voy dispuesta a lo que el Instituto y la realidad de mi país me necesiten, en la medida que pueda.

También gracias a la tecnología por la que he podido mejorar  la manera de entender y ver la realidad. Me han gustado los medios de transporte como el metro, el tren tan rápido y puntual, el cine, etc.

ACTIVIDADES REALIZADAS FUERA DEL ESTUDIO

Además de estudiar, he hecho voluntariado en la parroquia Antonio María Claret (en la catequesis y oratorio). Dos meses he colaborado en El Karibu en cuidar a los niños, mientras sus madres aprendían el castellano. Un mes, he participado con la ONG Sercade, ayudando en la  alfabetización a los migrantes, no pude seguir por problemas de salud. También trabajé en Siloé (Ciudad Real), para acoger y acompañar a las personas con problemas de drogas y sin techo.

Todo eso para mí ha sido una riqueza, una experiencia rica y bonita que me abrió la mente y el corazón. En general, el mundo necesita gente comprometida para enseñar, educar, escuchar, acompañar y, a la vez, que se deje enseñar por la realidad y el testimonio. Eso anhelo hacer.

TERMINO DANDO GRACIAS.

Doy gracias al Consejo que termina su mandato, hizo lo posible para que pudiera formarme y adquirir los conocimientos en Teología. Aprovecho este momento para, con mucha alegría, desear buena misión al nuevo Consejo, sé que no es una responsabilidad fácil.

Gracias a las cuatro con las que he compartido la vida cotidiana: Ascensión, Verena, M.J. Antón y M.C Martín. Muchas gracias por la confianza vivida a las de mi Centro de Madrid, hemos compartido mucho, nunca me he sentido sola. Gracias a todas las que estáis presentes y otras que no están aquí, gracias por la acogida y por todo, cada una con vuestro modo de ser me habéis dado vida y alegría.

Tengo un recuerdo especial de amor, por eso juntas damos gracias por la vida y la vivencia tan rica y bonita que me dejó huella, de las compañeras que hoy están disfrutando del Banquete del Cielo: Emy, Carmen Tálens, Patricia y M. Carmen Calabuig. Sus vidas y últimos días, han sido un testimonio vivo, consolador y esperanzador de una vida feliz, aquí y en el cielo. Por ellas sé que, en cualquiera situación, es posible dar la vida y la paz a los demás. Gracias que seamos felices.

Justicia y Compasión…

Justicia y Compasión en un mundo desigual

39 Congreso de Teología. Asociación Teológica de Juan XXIII

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Quién podrá salvarse

Domingo 21 TO. Ciclo C

Por: Conchi Ruiz Rodríguez. Mujeres y Teología de Ciudad Real.

El concepto de salvación, en ocasiones, ha parecido más una amenaza que un aliciente para la vida de fe y compromiso cristiano.

Se puede parecer a la dura carrera que emprendemos en un momento de nuestras vidas. Carrera en la que debemos saltar numerosos obstáculos y que tendrá su premio en la meta final. Como los atletas para participar en esta dura carrera debemos estar bien preparadas, realizar todos los méritos posibles o, de lo contrario, no conseguiremos llegar a la meta.

Las lecturas de hoy nos urgen a participar en esta carrera y, sobre todo, a ir bien preparadas.

Dice S. Pablo en la carta a los Hebreos: “… Fortaleced las manos débiles, robusteced las rodillas vacilantes y caminad por una senda llana…” y en el evangelio de S. Lucas dice Jesús: “Esforzaos por entrar por la puerta estrecha. Os digo que muchos intentarán entrar y no podrán…hay últimos que serán primeros y primeros que serán últimos”.

Mirando la vida de Jesús de Nazaret “la salvación” tiene otro sentido.

Se nos ha educado en la fe insistiendo demasiado en la perfección, en una agotadora carrera de esfuerzo personal dirigida a salvar dificultades y obtener méritos propios, para alcanzar en el último día el premio prometido: la salvación eterna.

La propuesta que hoy nos sugieren las lecturas es exigente. Jesús no se anda con rodeos, nos da un toque de atención ante la mediocridad y el ir tirando de nuestras vidas. Pasamos el tiempo dentro de los templos, de las comunidades, de los grupos, sin darnos cuenta de la propuesta nueva, comprometida y salvadora del evangelio. Se nos va la existencia sin experimentar el encuentro personal con Jesucristo.

El testimonio de vida que Jesús nos da es así de exigente. Su vida es entrega, pasión, especialmente por los últimos. Su vida es perderse, perder la vida que es lo más valioso que tiene, perderla por sus amigos, por todos y todas.

Hoy se nos pide iniciar este camino de perder la vida por los demás. Camino de gastarse, cansarse por los otros. Camino de buscar en nuestro interior para descubrir qué es aquello que nos hace más personas, qué es lo que nos impulsa a salir de nosotras mismas.

Os invito a buscar, a vivir esta Salvación que Jesús propone. Desde lo cotidiano y pequeño. Cada cual con nuestras circunstancias, nuestras cargas. Soltando lo que nos retiene, nos pesa, nos paraliza. Poniendo especial atención en los últimos, que también sean nuestros preferidos. Con decisión firme, desde el abandono y la confianza, porque nuestras fuerzas son limitadas, solas no podemos. Desde el encuentro personal con Aquel que nos conoce, sostiene y tanto nos quiere. Desde el convencimiento y la fortaleza de sentirnos alentadas y acompañadas por Jesús, Señor de los sencillos, para así ir dando respuesta a ese proyecto de vida que Él quiere para nosotras, para así ir construyendo un pedacito de Reino.

Desde ahí nos salvamos y salvamos todo lo que tocamos, porque no nos salvamos solas, sino en comunidad. Desde ahí vamos generando VIDA, vamos generando un mundo más humano, solidario y fraterno.

En el cayuco

Por: Cecilia Pérez. Vita et Pax. Valencia

Oración de Cecilia Pérez al ser elegida Directora General de Vita et Pax, con su nuevo Equipo de Gobierno.

En el cayuco, Señor, contra viento y marea.
Aquí nos tienes.
Hay dos navarras, una aragonesa, una ruandesa y una valenciana.
Y muchas más que reman con nosotras,
a lo mejor sin muchas fuerzas,
pero seguras, confiadas, sonrientes, felices.
Porque, eso sí, sabemos que el timón
está en tus manos.
Manos y corazón de timonel.
La nueva travesía ha comenzado y queremos
cada anochecer, cada alborada,
descansar en Ti.

Siempre en actitud de servicio

Eucaristía por Mª del Carmen Calabuig Sentandreu. Iglesia del Cementerio Municipal de Valencia.  9 de agosto 2019.

Por: M. Carmen Álvarez Ricart. Vita et Pax. Valencia

Llegó el día de la fe, de la esperanza y del amor total. Confiando en la palabra de Jesucristo, Pan de Vida, Resucitado y Resucitador, encomendamos de manera especial en esta Eucaristía a nuestra querida Carmen, o para muchos, Mary Carmen.

Hija única de Manuel y Carmen, integró armoniosamente su vocación personal de laica consagrada, con el cuidado de sus padres y el acompañamiento de ellos hasta el fin de sus vidas. En su plena juventud, a la hora de elegir el cauce de su entrega total, escogió el Instituto Secular Vita et Pax in Christo Jesu, fundado por el sacerdote secular D. Cornelio Urtasun, al que conoció siendo estudiante de A.T.S. en la Facultad de Medicina. Entendió claramente que el mundo era el lugar propio de su responsabilidad cristiana, y el lugar teológico de su consagración total. Escuchó al Señor que la llamaba por su nombre y le respondió un SÍ, que quiso inspirarse en el de María, la Madre de Jesús y de la Iglesia, guiada por el Espíritu Santo, para gloria de Dios Padre.

En el campo de la Enfermería primero, y después como Médico de cabecera ejerció en diversos lugares de los que destacamos, Ciudad Real en el pueblo de Cinco Casas, y en las guardias en otros pueblos de la contornada, a los que acudía de día y de noche, al volante de su coche, sin miedo a lo solitario ni a la oscuridad, siempre en actitud de servicio.

Como Médico internista, ejerció la profesión en Alcoy en el Hospital Verge dels Lliris, (Virgen de los Lirios) donde dejó huella en los compañeros que siempre le demostraron su amistad y cariño, y  en los pacientes a cuyo bien se entregó desde la ciencia y desde la humanización.

Muertos sus padres, su disponibilidad la llevó a Ruanda, al Centro Médico Social de Biryogo, Kigali, donde durante 11 años,  ejerció la Medicina y docencia en el mudo sanitario, en cuanto estaba a su alcance, además de gestionar proyectos en respuesta a tanta necesidad que le rodeaba. Desde allí nos llegan testimonios muy cálidos.

Como miembro de nuestro Instituto, identificada con su carisma y espiritualidad, aspiró a Vivir de la Vida de Jesucristo y trasmitirla, a tener su mentalidad y sus sentimientos, a contribuir a construir su Paz. Tuvo experiencia de vida individual, grupal y en su familia, a la vez que ejerció a nivel profesional, sus compromisos personales unas veces, e institucionales otras.Para la próxima fiesta de la Inmaculada, preparaba el 50 aniversario de su Oblación (o entrega plena),  pero una tremenda enfermedad la Esclerosis Lateral Amiotrófica o ELA, se cruzó en su camino y ha sido la mediación que la ha llevado a traspasar el umbral de la eternidad, por anticipado, a gran velocidad. Pedimos que goce ya de la Pascua definitiva.

Plenamente consciente de lo que la enfermedad le traía, experimentó que mientras el físico se deterioraba, se desmoronaba, el interior se robustecía y se reafirmaba y hasta muy entrado el proceso, pudo estar pendiente del bien de los y las demás. Nos ha manifestado claramente que ha sido feliz y que moría en paz. Ya al salir de Ruanda el 15 de octubre de 2018, hizo suyas aquellas palabras atribuidas a Santa Teresa, dirigidas al Señor: “Vuestra soy, para Vos nací, ¿Qué mandáis hacer de mí?”.

Ventanas al futuro

Por: Equipo de Difusión del Carisma de Vita et Pax

Ciertamente ha sido un verano muy especial para Vita et Pax. Hemos celebrado la IX Asamblea General, con todo lo que conlleva una Asamblea de novedad, ilusión y reto. A continuación, tuvo lugar la LXVII Convivencia repleta de encuentros, de formación permanente, experiencia de Dios, comunión… y, en el corazón de la misma, realizamos la presentación oficial de un nuevo libro titulado: Vivir de tu Vida. Páginas escogidas de ‘Mi Amigo Jesucristo’.

En la presentación de todo libro hay mucho de novedad y de “misterio”. Hay un descubrimiento primero que se centra en la figura y personalidad de su autor. Y aunque es el Equipo de Difusión del Carisma (EDC) quien le ha dado la forma y el contenido material, éste último está basado en el original de D. Cornelio llamado “Mi Amigo Jesucristo”.

Llevábamos mucho tiempo con esta idea rondándonos la cabeza y el corazón: cómo ir actualizando el pensamiento de D. Cornelio. Como Instituto hemos nacido de él, y es él, a partir de su experiencia espiritual y de la recepción del Carisma, quien nos aporta la identidad. Somos Vita et Pax. Ha sido un trabajo de equipo, de trabajo personal y de grupo; hemos aprovechado la tecnología para las sucesivas y continuas revisiones, lecturas, correcciones… y los encuentros, cuando han sido posibles.

El pensamiento de D. Cornelio tiene una característica propia que lo hace muy personal, está traspasado por la EXPERIENCIA. Experiencia es una categoría actual en Teología y se utiliza mucho. No son ideas abstractas y teóricas, no, sus ideas están empapadas de vida; de vida concreta, sencilla y cotidiana. Ideas que rezuman a Jesucristo.

El contenido del libro es el siguiente:

  1. Introducción
  2. Presentación del libro original en sus contextos social, histórico, personal
  3. Proceso espiritual de D. Cornelio
  4. Temas: Jesucristo, La Eucaristía, La Palabra, La Oración. Y en ellos: ¿Qué dice D. Cornelio?, ¿qué la teología actual?, un comentario.

Lo más importante de este libro es que es el primero. Porque seguimos soñando, estamos convencidas que vendrán más, que éste sólo es el primero de una colección numerosa, y que serán mejores, no lo dudamos. Y todos juntos formarán un cuerpo del cual alimentarnos, nutrirnos y crecer. Y otras, y otros, aún desconocidos, que todavía se encuentran en el corazón de Dios, ya tienen su alimento esperándoles.

Al igual que hiciera el pueblo de la Biblia en momentos importantes de su historia, también Vita et Pax relee su pasado, para que ilumine su presente y pueda caminar al futuro. Y seguro que no es casualidad que haya visto la luz, casi a la par, la IX Asamblea General y este libro. Ambos son acontecimientos del Espíritu, ambos son ventanas abiertas al futuro, al futuro de Vita et Pax en Dios.

Convivencia 2019

Por: Instituto Secular Vita et Pax

Todas éramos conscientes que era una Convivencia especial. Acababa de concluir nuestra IX Asamblea General y el corazón estaba alegre y a la expectativa por todo lo vivido, por eso, el título de esta Convivencia era: Ecos de la Asamblea.

Después de los saludos, abrazos y acomodarnos en las habitaciones, el nuevo Consejo de Gobierno, recién estrenado, nos daba la bienvenida. Fue una acogida cálida, sincera, humilde y con el deseo de servir. Cada una tomó la palabra para expresar cómo se sentía ante la nueva misión.

Con la oración comunitaria inicial se nos invitaba a dar un paso al frente: Hay momentos en los que se impone la prudencia o el miedo. Momentos en que se deja a otras personas el protagonismo, el riesgo, las decisiones… Pero hay ciertas ocasiones en las que no se puede seguir esperando para dar un paso al frente. Con la celebración de nuestra IX Asamblea General, Dios ha pasado por Vita et Pax y hemos dado un paso al frente hacia la fraternidad. Ahora tenemos seis años por delante para afianzar ese paso, para que lo soñado en la Asamblea lo podamos ir concretando y haciendo realidad en nuestra vida cotidiana. Hemos dado un paso al frente para seguir llevando a cabo aquellas palabras proféticas del padre Cornelio expresadas en su comentario a la fórmula de la Oblación: Hoy que tantos se preguntan: ¿El amor, dónde está el amor; es posible amar? He aquí que tú y yo estamos en el corazón del mundo amando y siendo fuente del amor, diciéndoles a todos con la elocuencia de nuestro anonimato, de nuestra palabra no dicha sino vivida, ‘ahí tenéis el amor, el amor de Dios’.

Miguel Ángel Vázquez nos puso al tanto de los Medios de Comunicación Social. Internet lo ha transformado todo, en la actualidad tenemos acceso a la información en tiempo real pero esto abre otra brecha en la humanidad: los que tienen acceso a esta información y los que no. Nos animó a tener un pensamiento crítico, a no creernos todo lo que nos dicen, para ello nos dio herramientas para distinguir lo bueno de la ‘bazofia’ y nos animó, sobre todo, a apoyar el periodismo que merece la pena. Tal vez sea poco pero sí podemos participar, como ciudadanas, en esta importante cuestión pública.

Después nos acompañó Justa del Sol, hablándonos del Padrenuestro como origen de la fraternidad, a sentir la importancia de ser y crear fraternidad. Nos animó con pasión a ser profetas de fraternidad. A salir al encuentro, a fomentar la cultura del encuentro profundo. Relacionó la fraternidad y la Eucaristía. No se entiende el Padrenuestro sin la Eucaristía. Cómo ser pan desde la Eucaristía. Jesucristo más que pan, fue pan partido siempre preparado para ser repartido y dejarse comer. Así nosotras, ser pan, dejarse comer, ser y hacer Eucaristía.

El penúltimo día fue muy entrañable, diferentes compañeras nos compartieron su vida: Carmen Álvarez, dedicada, entre otras muchas cosas, al trabajo minucioso y sistemático de poner por escrito la historia de Vita et Pax, nos presentó y repartió el nuevo capítulo que había elaborado en el último año; Specioce nos habló de la Casa de Formación en Ruanda y su experiencia con las chicas que allí viven y conviven; por último Odette y Verena nos emocionaron contándonos sus tres años y medio de estancia en España: estudios, grupo, centro, casas del cuidado…

 

El broche final a la Convivencia la puso la gran fiesta de María del día 15. Con ella nos comprometimos, una vez más, a hacer lo que Él nos diga, a abrir caminos de Fraternidad en el mundo y a ser profetas de Fraternidad.

Buen viaje, buen año y lo mejor para el nuevo Equipo de Consejo.

 

Ecos de la Asamblea

Por: Instituto Secular Vita et Pax

Ha sido una Asamblea cuidadosamente preparada, esperada con anhelo, deseada desde el corazón, con un lema central que nos expresaba a todas: Vita et Pax, un camino de fraternidad en el mundo. Del 19 de julio al 3 de agosto, hemos celebrado nuestra IX Asamblea General: un gran y sencillo acontecimiento del Espíritu. Hemos revisado, marcado el camino para los próximos seis años y hemos elegido a las compañeras que nos animarán en la marcha.

Nos ha acompañado Javier Vitoria, presbítero de la diócesis de Bilbao, teólogo, amigo y hermano mayor; un hombre de Dios que, desde su buen hacer y mejor ser, nos orientaba con sabiduría en las diferentes búsquedas. En su ponencia marco nos decía: La IX Asamblea General se os presenta como una oportunidad del Espíritu –un tiempo de gracia del Señor (‘kairos’)- para que institucional y personalmente reviséis vuestro presente a la luz de la Fraternidad, ofrecimiento de Dios a la Humanidad y razón de vuestra convocatoria en Iglesia y en el Instituto. Pero además estos días son un tiempo favorable para que soñéis vuestro futuro como camino de fraternidad en el mundo…

Desde el inicio nos pusimos a la escucha de Jesús, Él era nuestro fundamento y colocamos su Palabra en el centro de nuestros debates y decisiones y, con nosotras, también estaba María que entre susurros cómplices nos decía ‘haced lo que Él os diga’.

La presencia de D. Cornelio Urtasun, nuestro fundador, la hicimos visible a través de signos y símbolos y se intuía en todos los trabajos y propuestas, leímos sus escritos que con pasión nos decían: ¡Hijas mías, vosotras que no soñáis más que en que Él viva y crezca, vosotras que sabéis tan bien qué necesitáis para ello y tantas veces os encontráis sin ello: pensad en la Virgen corred hacia ella…!

Victoria Cañas, se encargó de darnos la bienvenida con estas palabras: Bienvenidas todas a este momento de gracia para nuestro Instituto. Pensando en esta nueva Asamblea, constatando nuestra realidad, me venía a la mente este comienzo de himno tan conocido… ¿Dinos centinela, qué ves en la noche? Veo que en la ‘noche’ Abrahán intentaba contar las estrellas, escuchaba una promesa. El Señor sacaba a su pueblo de Egipto. Ubicamos el nacimiento de Jesús en la noche y es que la vida llega muchas veces de noche, e incluso Nicodemo se encuentra con Jesús en la noche.

A veces da la impresión de encontrarnos ante una encrucijada tanto en lo social, eclesial e incluso en nuestras Instituciones, de no saber muy bien hacia dónde tirar, con la sensación de que el aceite de nuestras lámparas se va acabando… Pero por muy densa que sea la noche, Dios camina con nosotras, nos conduce hacia la libertad y nos cambia la esterilidad en vida fecunda.

Después de elegir la Mesa de la Asamblea, organizar grupos, aprobar normas de procedimiento, pasamos varios días compartiendo todo lo realizado en los seis años anteriores. Como los discípulos (Mc 6,30-31) le contamos al Maestro y nos contamos entre nosotras lo que habíamos hecho y enseñado a lo largo de esos años. Nosotras también estábamos cansadas y, a la vez, entusiasmadas de la tarea realizada. Todas las misiones referidas eran importantes: las escondidas y las públicas, las de primera y las de última línea, las que arriesgan y las que conservan, las andariegas y las de las sillas de ruedas… todas son importantes si son de Dios.

A continuación, pasamos largos y densos días revisando nuestras estructuras porque no son de cualquier manera, son estructuras al servicio de la fraternidad. Tomamos decisiones institucionales, marcamos objetivos para los próximos seis años y, llegado el momento, el Espíritu nos separó a las cinco compañeras que nos animarán en este sexenio.

Misión cumplida. La Asamblea se clausuró con la Eucaristía de acción de gracias que nos caldeó el corazón y, cansadas pero satisfechas, unas se fueron para sus lugares de origen y para otras aún nos quedaba celebrar juntas nuestra LXVII Convivencia y compartir con el resto de las compañeras los ecos de la Asamblea.

Pero, qué paz

Domingo 20 TO. Ciclo C

Por: Paky Lillo. Vita et Pax. Alicante

Ver a Dios metido en un conflicto de guerras parece algo que choca. ¿Qué hace Dios que se le supone Padre de todos y bueno, el único que es Bueno, en un lugar cómo ese? Ver a Dios entregando su pueblo a un país extranjero, te provoca una y mil preguntas y un nivel alto de estupefacción. ¿Estamos ante un Dios guerrero se preguntarían? Dios llevaba la batuta del caminar de su pueblo porque “no sabemos pedir al Espíritu aquello que nos conviene”. Como buen Padre pone su sabiduría a nuestro servicio. Y manda a su mediador, al profeta Jeremías.

Hay invitaciones de Dios que nos llegan de donde menos esperamos y nos invita a lo que nos parece poco probable y, a veces, nada razonable…, no le entendemos; porque a Dios no se le entiende desde la razón, ni, a veces, desde el corazón…, se le entiende desde las entrañas o sencillamente, nos es necesario una confianza plena. Lo seguro es que Dios no se mueve en un contexto violento, sino en espacios de unión, de invitación a la concordia.

En la carta a los hebreos se nos muestra la imagen de una carrera en la que uno de los participantes ha superado todos los obstáculos y ha alcanzado la meta: Jesús. El tener siempre presente el ejemplo de Jesús y sus enfrentamientos con los responsables del orden (desorden) social injusto, debería servir a todos los creyentes para mantenerse y no decaer en la lucha por un mundo ordenado de acuerdo con el mensaje de Dios.

Lucas nos cuenta en el evangelio que Jesús no ha venido a traer la paz (la sumisión, la permisividad…,) esa paz que no es la verdadera, porque esa paz esconde injusticia.

Los que apostemos por el proyecto de Jesús nos podemos ver enfrentados a aquellos que ofrecen una resistencia insistente a los cambios, a intentar que vivamos en un mundo donde la injusticia desaparezca, es una decisión personal, aunque también podría ser de grupo. Tenemos que apostar por una fraternidad universal y esa actitud podrá llegar a enfrentarnos, incluso a romper con relaciones ya establecidas.

Los cristianos y cristianas de este siglo y siguientes debemos cuestionarnos hasta qué punto estamos dispuestas a complicarnos la vida para ser testigos de la palabra Dios, del mensaje de Jesús, de su buena noticia, porque Jesús vino y con él el conflicto: “Aunque no hemos llegado a la sangre en nuestra lucha por el cambio de este mundo”, porque aunque nuestro tiempo es otro, sí es cierto que pueden surgir sufrimientos y agravios…, ¿estamos dispuestos?

Esta María tan humana

FIESTA DE LA ASUNCIÓN DE LA VIRGEN MARÍA

Por: Rosa María Belda Moreno. Mujeres y Teología de Ciudad Real.

 “Se oyó una gran voz en el cielo: Ahora se estableció la salud y el poderío, y el reinado de nuestro Dios, y la potestad de su Cristo”.

En el difícil lenguaje del Apocalipsis, leemos esta primera lectura, en la que aparece una mujer que da a luz a un niño que es nuestro Dios. Enfrentándose al mal para llegar a la vida plena nace este Dios que es humano e hijo de mujer, en el que confiamos para atravesar las dificultades, en el que creemos como sentido de todo. El principio y el fin de la historia de nuestra vida. Difícil, pero no imposible para sugerirnos una palabra nueva.

“El último enemigo aniquilado será la muerte”.

Pablo hace referencia a ese misterio de nuestra fe que es la resurrección, en el que Cristo abre el camino. Verdaderamente clave es reconocer que volveremos a la vida. La fe nos alienta a vivir la vida haciendo frente a tantos límites, creyendo en que Jesús lo hizo primero. La soledad, la enfermedad, la vejez, la falta de fuerza… a veces nos desmorona el sentido. Y sin embargo, Dios está ahí, presencia en nuestra vida limitada, ánimo de trascendencia, capacidad de lucha para que las sombras no oscurezcan lo esencial.

 “Enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos”.

En este bonito relato de la visita de María a Isabel, se destila otra clave gozosa de nuestra fe. María, madre de Jesús, tuvo que atravesar penumbras y abatimientos, y tantas dudas… ¿Cuándo se hizo cristiana, es decir, discípula y no solo madre? Seguro que atravesó contradicciones, incomprensiones, dolor y angustia. ¡Y perdió a su hijo! Esta María tan humana, como tantas mujeres de hoy, es la María del Magnificat que da a luz a Dios para que sea posible el Reino.

Me identifico hoy con Isabel, saludada y abrazada por María. Parece que me diga: “te entiendo, amiga”. Y su saludo me invita a no creerme superior a nadie, a tener confianza en que el Señor me sostendrá, me conducirá, me levantará, y que yo también estoy llamada a sostener, a levantar, a formar parte de su obra.

No puede dejar de resonar esta frase en mis oídos: Dios mi salvador, enaltece a los humildes. El restablecimiento del orden nuevo acorde con Dios tiene que ver con que nadie sobre la Tierra esté humillado, excluido, alejado… porque es cierto que prepara una mesa para todos, un gran festín en el que todos y todas somos sus invitados. Hoy quiero recordar a tantas, tantos, mujeres, hombres, niñas y niños que son los hambrientos del mundo, los que ansían pan, y no solo pan, sino libertad, y palabras de vida. Los tenemos cerca y lejos. Me siento llamada, de la mano de María, a no juzgar a tantas personas que buscan hoy una vida mejor.

¡Qué difícil es enaltecer a los humildes en nuestra vida! Fijarnos en la gente concreta que no tiene nada, que pertenece a los márgenes… personas sin hogar, personas que han sido atrapadas por la droga, mujeres que han sido esclavizadas con la prostitución… qué difícil es conocer su mundo, ponernos en su pellejo… eso sería enaltecerlos, al menos reconocer que son dignos, dignas, sin juzgarles.

 

 

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