Crisis, ¿Un final por escribir?

Crisis, ¿Un final por escribir?

Causas, consecuencias y salida a una crisis de sistema.

  1. Presentamos parte de un trabajo de Benjamín Bastida, publicado por “Cuadernos de Cristianisme i Justicia”, nº 173, en abril de 2011. Aunque algunos ya hayáis leído el Cuaderno, por su interés actual invitamos a leerlo a quienes lo desconozcan. Se puede descargar en:  www.cristianismeijusticia.net

Por: Sagrario Olza

(Benjamín Bastida, catedrático de política económica en la Universidad de Barcelona. Miembro del GATE (Grupo de Análisis de la Transición Económica). Miembro del equipo de Cristianisme i Justícia.)

INTRODUCCIÓN

Los que podríamos denominar aldeanos globales llevamos tres o cuatro años instalados en la crisis más grave desde la recesión de 1929.  Cuatro años si comenzamos a contar desde 2007, año de los primeros sobresaltos de las hipotecas basura, y tres desde el 2008, cuando afloraron las estafas financieras en Estados Unidos y la consecuente cadena de quiebras y el desplome de las Bolsas.

A lo largo de este período hemos oído hablar de la necesidad de reanimar la demanda keynesiana con ayudas ingentes a las instituciones financieras, buscando que éstas reanudaran la concesión de créditos. Hubo también un cierto gasto del Estado en infraestructuras y se produjo un período de “brotes verdes”, expresión ésta más propia de la poética y de la botánica que de la economía, (a la manera de Antonio Machado: ‘con la lluvia de abril y el sol de mayo…’).

Sin embargo, en la casa común europea desde hace un año “se acabó la fiesta” y se cerró el paréntesis del gasto estatal.  Ahora lo urgente es la corrección del déficit (sin preguntar quién lo causó) imponiendo para ello, más que reducción, un recorte drástico del gasto que afecta directamente al estado de bienestar. Mientras tanto, el empleo no se recupera y en la llamada casa común, unos se sientan a la mesa mientras otros han de fregar los platos… o pagar los platos rotos.

Este rápido relato –del derrumbe, de la tímida recuperación gracias a la intervención del gasto público y de los recortes drásticos del mismo amenazando la recuperación– merece una reflexión sobre la crisis que atraviesa nuestra aldea global. ¿Cómo se ha originado? ¿Cómo afecta a los aldeanos? ¿Qué ocurre con estas salidas que parecen contradictorias?

¿Hay salida a la crisis?

Así pues, preguntamos ¿dónde situar la raíz de la actual crisis, financiera, industrial, alimentaria, energética…? A todos estos aspectos intentaremos dar cabida en este cuaderno, articulándolo en tres capítulos y una conclusión:

  1. Origen, causas y explicación de la crisis: ¿Por qué y cómo ha estallado la crisis?
  2. Efectos, consecuencias de la crisis: ¿Dónde estamos?
  3. Estrategias para superar la crisis: ¿Hay salida o adaptación?
  4. Conclusión: ¿Hacia una transformación del sistema?

Añadimos unas Notas y Cuestiones para la Reflexión

4.  CONCLUSIÓN: ¿HACIA UNA TRANSFORMACIÓN DE SISTEMA?

1. ALGUNOS CRITERIOS

1.1. Carácter de oposición al  sistema

1.2. Elementos de transformación radical

1.3. Dimensión colectiva y participada

1.4. Las condiciones de vida

2. ALGUNAS LÍNEAS ESTRATÉGICAS

Como final, sin pretensiones, apunto algunas líneas estratégicas, recogidas de diversas fuentes, que desde mi punto de vista cumplen esos criterios.

2.1. «Diguem no» (como cantaba Raimon)

Someter a crítica todos los mensajes de los medios de difusión y propaganda. Normalmente las propuestas contenidas en estos mensajes parecen aceptables, ya que formulan medias verdades o se presentan como de aplicación ineludible, o prometen soluciones próximas. Incluso apelan a la solidaridad o al esfuerzo colectivo. Por ejemplo:

– «Es necesario aumentar la liquidez, ayudar a los bancos… para la recomposición del sistema». Pero adviértase que el riesgo es que se va a recapitalizar a los especuladores con recursos públicos, de todos.
– «Es preciso aumentar el gasto, reanimar el consumo». Mensaje este que en los últimos meses ha cambiado de forma radical. ¿Quién decide el contenido de los mensajes?
– «Sanear la economía». Sí, pero ¿en qué consiste? ¿Qué es eso? En ese saneamiento ¿se crean o se destruyen empleos?
– «Es necesario contener el déficit público y por ello es necesario efectuar recortes drásticos en las partidas de bienestar social: pensiones, sanidad, educación…». En este mensaje ¿no habrá escondida una intención de abaratar costes para los grupos financieros internacionales, abrirles nuevas áreas de negocio, privatizar servicios públicos?
– «Los mercados desconfían de la solvencia de países enteros, España, Grecia, Irlanda, Portugal…». Con lo cual intervienen en el país, imponen políticas económicas perjudiciales para la población y beneficiosas para los mercados, para los mercaderes que son los que provocaron la crisis y los déficits… En resumen, «diguem no» y analicemos estas propuestas desde criterios transformadores en beneficio de la mayoría.

2.2. Defensa acérrima de los derechos conquistados

– Mientras la crisis sea asimétrica no es aceptable la revisión del Estado de Bienestar. Pues, en realidad no se trata de un problema exclusivamente técnico financiero, es una decisión política fruto de un conflicto de intereses. Existen, en efecto, recursos suficientes para mantener e incluso mejorar el Estado de Bienestar. La cuestión a resolver es la distribución de esos recursos.

– Defensa “a muerte” (mejor diríamos “a vida”) de los puestos de trabajo. Asimismo de las condiciones de trabajo: salarios, estabilidad. Defensa de la negociación colectiva sometida a un ataque continuado por parte de las grandes corporaciones a través de las directivas de la Unión Europea.

– Las pensiones como forma de salarios diferidos deberían ser intocables a la baja.

2.3. Reconquista del Estado y de la soberanía popular

– No es aceptable que el estado se someta al dictado de los mercados o de los organismos internacionales (FMI). Tampoco a las instituciones poco democráticas de Bruselas.

– Democracia participativa, no sólo representativa, como forma de soberanía popular.

– En este contexto el tema de la República no debería ser un tabú intocable.

2.4. Propuestas que contradigan la lógica del sistema

– No a la flexibilización precarizadora del empleo.

– No a la privatización de servicios públicos. Recuperación de los privatizados.

– Transparencia y publicidad de cuentas financieras, sueldos de directivos, etc.

– Reforma fiscal decididamente progresiva, con impuestos especiales sobre las grandes fortunas.

– Por supuesto, no a mecanismos de evasión de impuestos: Paraísos fiscales, SICAV.

2.5. Nacionalización de la Banca

Porque no ha cumplido, y se resiste a cumplir con su función de financiar la economía productiva. En cualquier caso, creación, al menos de una banca pública. En estas y otras propuestas semejantes hay que tener en cuenta que seguimos en una situación de emergencia… asimétricamente. Las medidas han de proteger a la población, a los trabajadores y trabajadoras contra los efectos de la crisis que no han desencadenado ellos ni ellas. En cualquier caso la transformación, cuando llegue (y si llega), se habrá realizado poco a poco. Entretanto será preciso estar muy atento a las voces que hablan de la necesidad de refundar el capitalismo.

¿Cómo podría ser ese nuevo capitalismo? Con seguridad cambiará en términos globales, porqué habrá de asumir la realidad de los denominados países emergentes. Pero si esta refundación mantiene los rasgos esenciales que potencian lo financiero (supervisado, claro está) por encima de lo productivo, habrá que prepararse para la próxima crisis.

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