El canto de María

jueves, mayo 8th, 2014

Por: M. Carmen Martín. Vita et Pax. Ciudad Real.

Nos encontramos en el mes de mayo, en el corazón de la primavera y del tiempo pascual. La Iglesia nos invita cada año a recordar a María en este mes de manera especial. Nosotras lo vamos a hacer desde su canto más intrépido, alegre y comprometido: El magníficat (Lc 1,46-55). María, en su visita a Isabel, estalla en canto y expresa todo lo que había guardado para sí porque nadie podía comprender su significado. El Magníficat es el punto culminante de una relación buena que ha permitido que saliera a la luz lo que María tenía en el corazón.

La relectura del Magníficat presenta a María como mujer exigente, la que anuncia un cambio en las relaciones opresivas y las estructuras de poder mundanas (1,51-53). El hecho de que la encarnación del Verbo se realizara en el cuerpo y en la vida de una mujer es ya algo paradójico y revolucionario. El cambio que anuncia María tiene como consecuencia la elevación de los débiles, los desheredados y el derribo de los poderosos. Dios no espera al final de los tiempos para obrar concretamente. Desde ahora y en boca de una mujer, empieza a decir no a las injusticias que obstaculizan la llegada del Reino.

El Magníficat se manifiesta como modelo para quienes no aceptan pasivamente las circunstancias adversas de la vida personal y social, sino que proclaman con ELLA que Dios ensalza a los humildes y, si es el caso, derriba a los poderosos de sus tronos…. María proclama que el orden económico y social debe cambiar a partir de los excluidos y excluidas que descubren en Dios al gran sujeto de cambio.

Ella encuentra la causa de la situación que vive el pueblo en el pecado, es decir, en la libertad corrompida y opresora de algunos hombres, a los que define como soberbios, ricos y poderosos. Ante esta realidad, la tentación de los humillados y hambrientos es la desesperanza fatalista de que todo será siempre igual. Pero María, desde su experiencia y la experiencia de su pueblo, cree que el pensamiento de Dios es diferente.

Siempre se ha dicho que María es el modelo para decir sí a Dios y es verdad, pero María también nos sirve de modelo para decir no. No a todo cuanto aplasta al humilde, no al conformismo, no a la mediocridad. María nos invita a tomar postura en la vida con toda claridad. El mismo Espíritu que facultó su voz profética es el que nos faculta a las mujeres de todas las épocas.

Con María queremos hacer presente a las más de 200 niñas secuestradas por la milicia islámica Boko Haram en Nigeria desde el 14 de abril. Con ellas toda la humanidad está siendo secuestrada y violada. El Magníficat nos da alas para denunciar esta injusticia y exigir la liberación. No podemos permanecer en silencio y pasividad.

El Magníficat cambia las categorías de poder y llama a la organización y a la lucha, por eso nos invita a desvelar la maldad con apariencia de bien, a resistir activamente, a construir una nueva sociedad, es decir, a soñar que otro mundo y otra Iglesia son posible si nos ponemos manos a la obra, no importa la edad que tengamos.

Leave a Reply

Utilizamos cookies propias y de terceros, para realizar el análisis de la navegación de los usuarios. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí. ACEPTAR
Aviso de cookies