MARIA, mujer de brazos abiertos

MARIA, mujer de brazos abiertos

La asunción de Nuestra Señora, Ciclo B

Por: Paky Lillo. Vita et Pax. Alicante

Hoy celebramos la Asunción de María al cielo, pero no solo eso, sino que celebramos a una mujer de fe: María. Su fe, su disponibilidad ante la voluntad de Dios, fue un ejemplo para toda la Iglesia y para todos los que formamos parte de ella.

María, una muchacha sencilla de un pueblo de las montañas, perteneciente a la minoría social, pobre, sin preparación especial, preguntó y pidió aclaraciones ante el mensaje del ángel, cuando le hizo saber que Dios estaba interesado en que ella fuera la madre del Mesías. Y nos da el ejemplo de quien sabe decir Sí. Y creyó, no con una fe ciega, sino reflexiva, adulta y consciente.

María se fio de Dios cuando aceptó su papel en la historia de la salvación ¿Por qué? Porque su fe tenía unas raíces profundas y esperaba el cumplimiento de las promesas que Dios había hecho a su pueblo, al pueblo de Israel.

María nos da el ejemplo de proclamar con alegría la grandeza y la misericordia de Dios, para todos, aunque siempre exista una especial llamada a los más débiles, a los humillados, a los despreciados. “Su brazo ha intervenido con fuerza, ha desbaratado los planes de los arrogantes, derriba del trono a los poderosos y encumbra a los humildes; a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide de vacío”.

María sabe que Dios está indignado porque la injusticia se ha establecido entre los hombres, María sabe que Dios va a intervenir en la historia para llegar a hacer posible una sociedad en la que no haya sitio para el egoísmo, la usura, la corrupción,… solo nos pide nuestra renuncia a todo lo que suponga un ataque a la fraternidad.

María da ejemplo de humildad, se olvida de su “honor humano” para poner su vida al servicio del proyecto de Dios. Siempre atenta a su Palabra y a su Voluntad. Y atenta al sufrimiento de todo ser humano, sabe olvidarse de sí misma para acudir a prestar ayuda a Isabel.

Cuando llega a la casa de Isabel, sienten las dos la presencia del Espíritu Santo que las llenó a ambas. Ella sabe estar siempre al lado de quien la necesita. Las dos mujeres están integradas en ese plan de Dios, aunque de distinta manera. María va a ser la madre del Mesías; Isabel la del encargado de preparar a la gente para su encuentro con el hijo de María.

Con Isabel, con su hijo, termina la antigua alianza, se cierra un estilo de relación de los hombres con Dios. Con el Hijo de María da comienzo una nueva etapa, una nueva alianza: la de Dios con toda la Humanidad.

María es el ejemplo que necesitamos para llegar a Jesús y cumplir la voluntad del Padre. Gracias María por invitarnos a participar de tu experiencia de Dios, por abrirnos los ojos y compartir la indignación porque en nuestra sociedad, en nuestro mundo, sigue existiendo la ambición, la arrogancia,.. Gracias por estar presente en nuestro trabajar y luchar para que esta realidad llegue a ser un mundo de personas libres, una nueva humanidad fraternal en el que esté presente el Espíritu de la libertad y en el que la igualdad para todos, que Jesús nos predicó, sea real.

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