EVANGELIO DE MATEO
Extracto de la Introducción de
“El camino abierto por Jesús”. José Antonio Pagola
El nuevo Año Litúrgico 2026 en la Iglesia Católica (Ciclo A) comienza el Domingo 30 de noviembre de 2025 con el Adviento y culmina el domingo 22 de noviembre de 2026 con la Solemnidad de Cristo Rey, destacando fechas clave como el Miércoles de Ceniza (18 de febrero 2026), la Pascua (5 de abril 2026) y Pentecostés (24 de mayo 2026). Este ciclo se centra en el Evangelio de San Mateo.
El evangelio de Mateo ha sido el más leído y citado desde los primeros siglos. Ha gozado de un prestigio extraordinario y ocupa siempre el primer lugar en todas las listas de evangelistas. Se le ha llamado “el gran evangelio”, pues expone de forma más extensa que ninguno la enseñanza de Jesús a lo largo de sus veintiocho capítulos.
No conocemos con exactitud la fecha ni el lugar de su composición. Probablemente fue escrito en la región de Antioquía de Siria, entre los años 80 y 90, ciertamente después de la destrucción de Jerusalén en el año 70. El escrito está dirigido a cristianos que provienen del judaísmo, se sienten “hijos de Abrahán” y han sido instruidos en la ley de Moisés.
El evangelio está escrito en un momento crítico. Destruido el templo en el año 70, los rabinos fariseos están tratando de restaurar el judaísmo en torno a la ley de Moisés proclamada en las sinagogas. Por el mismo tiempo, los seguidores de Jesús están estableciendo comunidades cristianas entre los judíos de la diáspora. No son raras las tensiones y los conflictos entre el “mundo de la sinagoga” dirigido por los fariseos y el “movimiento de Jesús” impulsado por sus discípulos y seguidores.
En este momento crucial, Mateo proclama que Jesús no es un falso profeta ejecutado en la cruz, sino el verdadero “Mesías”, resucitado por Dios, en el que alcanza su culminación la historia de Israel; no es un maestro fracasado, sino el “nuevo Moisés”, portador de una nueva ley de vida; de este Jesús, el Cristo, está naciendo el “nuevo Israel”, la Iglesia convocada por el Resucitado; destruido el templo, Jesús, el “hijo amado de Dios”, es la nueva presencia de Dios en el mundo.
M. Carmen Martín. IS Vita et Pax on CJ. Madrid


