La siembra
Cornelio Urtasun, a sus 22 años se sintió “tocado” y “trastocado” por el Espíritu, se abrió a Él y dio un vuelco a su vida.
“Jamás pensé en ser padre fundador, he sido un hombre, si se puede decir, que me he sentido “atropellado” por el Espíritu Santo, que me ha hecho ir por donde yo no hubiera querido y sobre todo por donde yo nunca pensé”
Su vocación a la Vida
Partiendo del evangelio de Juan, experimentó la vida de Dios en él, intimó con su Amigo Jesucristo hasta querer identificarse y fusionarse plenamente con Él, “Viviendo de su misma Vida hasta dejar de sobra“, para compartirla y hacerla presente en su caminar en el mundo y entre la humanidad
