Justicia y Compasión…

Justicia y Compasión en un mundo desigual

39 Congreso de Teología. Asociación Teológica de Juan XXIII

Descargar (Diptico-39-Congreso-de-Teologia.pdf, PDF, Desconocido)

Agenda Primer Trimestre 2019

Agenda Vita et Pax

Por: Secretariados de Formación y Espiritualidad de Vita et Pax

  • Del 8 al 16 de Enero: Reuniones del Equipo de Consejo en Pamplona

 

  • 9 de Enero: Primer escrutinio para la elección de asambleístas que participarán en la IX Asamblea General

  • Del 25 al 27 de Enero: Reunión del Equipo de Difusión del Carisma de Vita et Pax en Moncada (Valencia)

 

 

  • 22 de Febrero: Segundo escrutinio para la elección de asambleístas que participarán en la IX Asamblea General

 

 

 

 

 

 

  • Del 22 al 24 de Marzo: Reunión de Asambleístas en Madrid

El “sin papeles”

Pregón de Navidad

Por: Auxiliadora Fernández Fernández. Grupo Mujeres y Teología de Ciudad Real

Pateras a la deriva buscando una vida más digna;
noches  oscuras en el mar, y en las vidas de quienes
se arriesgan a perderlas, porque ya las tienen perdidas…;
esperanzas ahogadas por la avaricia
de quienes hacen negocio a precio de muertes.

Y el Mar Mediterráneo convertido en un inmenso
océano de lágrimas, en tumba de emigrantes y desplazados,
que huyen del hambre, la guerra y la miseria.
Y se topan con la muerte, y descubren con gran decepción,
que no hay sitio en el mundo rico, para quienes carecen de todo.

Casi lo mismo sucedió en Belén, cuando a un matrimonio joven,
emigrante, ella embarazada, se les cerraron todas las puertas,
teniéndose que refugiar en una cuadra de animales,
¡Porque no encontraron sitio!

Y la Navidad llegó entonces. Se alojó en una cuadra,
y apareció la Salvación en el rostro de un Niño
pobre e indefenso,  “sin papeles”.

Ahora llega la Navidad por el mar, en hacinadas pateras
repletas de personas “sin papeles”.
Las que logran salvar su vida, las amontonamos
en inmensos campos de refugiados, las nuevas “cuadras”,
los nuevos “pesebres” de nuestro siglo…..

Tanto hoy como ayer, es noche e invierno,
es mal tiempo para nacer y vivir a la intemperie,
pero es el lugar donde brota la Esperanza.

Porque nuestro Dios se hace uno con todos nosotros,
y con todos los pobres del mundo.
Aparece en nuestra tierra marcado por la debilidad:

Niño desplazado,
en pañales y en un pesebre.

Y desde ahí se hace Buena Noticia,
Salvación para todas las personas,
porque todas tienen nombre propio, aunque no tengan  “papeles”.

¡Feliz Navidad  a cuantas personas acogen, en un Niño “sin papeles”,
a  todos los “sin papeles” de nuestra historia!

Pisar Tierra Sagrada

XVI Jornadas ATE

Descargar (XVI-Jornadas-de-teología-ATE.pdf, PDF, Desconocido)

Amigas y amigos de Jesucristo para el mundo

Por: M. Carmen Martín. Vita et Pax. Madrid

Los grupos Vida y Paz de España han iniciado su andadura en este nuevo curso, entre el mes de septiembre y octubre los seis grupos se han puesto en marcha. Este año el tema del retiro ha sido Amigos y amigas de Jesucristo para el mundo.

Un teólogo llamado Rahner, dijo: “El cristiano del futuro o será un místico, es decir, una persona que ha experimentado algo, o no será cristiano. Porque la espiritualidad del futuro no se apoyará ya en una convicción unánime, evidente y pública, ni en un ambiente religioso generalizado, previo a la experiencia y a la decisión personales”. Pues bien, el futuro del que hablaba Rahner ya está aquí.

Ser místico no es tener visiones o escuchar cosas raras. La mística es un camino de amor con Jesús. Hay una mística del día a día que se vive en lo cotidiano. Dios se hace presente en la rutina de las horas y los días. A esa experiencia personal y sencilla de la fe estamos llamadas todas y todos.

En la actualidad se habla de “una mística de ojos abiertos”, es decir, la fe cristiana es una fe buscadora de justicia. Por eso, los cristianos están llamados a ser místicos, pero no exclusivamente en el sentido de una experiencia individual espiritual, sino en el de una experiencia de solidaridad espiritual. Una mística buscadora de rostros que, con Jesús, va al encuentro de los que sufren. Esta es la mística que experimentó D. Cornelio, él vivió una experiencia profunda de amistad con Jesucristo que le cambió la vida y le llevó a los caminos del mundo. Este itinerario lo cuenta en su libro “Mi Amigo Jesucristo”, en él nos basamos para elaborar el retiro de este año.

Para quienes le conocimos o hemos leído sus escritos, no nos cabe la menor duda de que, para D. Cornelio, Jesucristo fue el fundamento de su vida. Toda ella estuvo centrada en Él, de tal manera, que, podemos decir, era un enamorado de Jesucristo: Yo al Señor lo quería querer con toda mi alma. ¡Vaya que sí! La de veces que se lo había dicho. Lo quería querer y hacía todo lo posible por demostrárselo… (Pág 19).  Estableció con Él, desde el inicio de su experiencia espiritual, una profunda relación de amistad: Y comenzó en mí una verdadera revolución: pensé en ser amigo de Jesucristo (Pág 2).

La relación de amistad de D. Cornelio con Jesucristo le llevará hasta el deseo de vivir de su Vida: Al querer sintetizar para mis recordatorios el ansia de mi vida, saltó en seguida ¡LA VIDA!: ‘concédeme, Señor, vivir de tu Vida’  (pág 33). D. Cornelio encontrará la fuente para vivir de la Vida de Jesucristo, de manera especial, en la Eucaristía: Y yo, que tan bien me sé lo que es vivir sin vivir, me agarro como una lapa a lo que me trajo la Vida, a lo que siento como fuente, como torrente de ella ¡la Eucaristía! (pág 123).

De este Carisma nació el Instituto Secular “Vita et Pax in Christo Jesu” y también nacieron los grupos “Vida y Paz”. Todas las personas que hemos venido detrás de D. Cornelio somos herederas de esta rica tradición. También somos herederas y herederos de la invitación del mismo D. Cornelio a tener nuestra propia experiencia de Jesucristo, nuestro propio itinerario espiritual. No una experiencia cualquiera sino una experiencia honda, dinámica, transformadora, desbordante…

Desde Abraham hasta nosotros, de la mano de algunos amigos de Dios como Sta Teresa, San Ignacio, como San Juan de la Cruz o D. Cornelio, aprendemos que también podemos llegar a ser amigas y amigos de Jesucristo.

La amistad con Jesucristo descentra, desinstala, da prioridad a la necesidad de los otros sobre la propia, es creativa, sitúa como primeros a los últimos, se le hace intolerable la injusticia. En este sentido decimos que este amor es político, porque se traduce en pasión y compromiso por el bien y la dignidad de todos, empezando por las personas más desfavorecidas. ¡Esta es nuestra herencia: ser amigas y amigos de Jesucristo para el mundo!

 

Servicio hasta dar la vida

Domingo 29º del T.O. Ciclo B

Por: Rosa Mary González. Vita et Pax. Tafalla. Navarra

En este domingo las lecturas nos hablan de la importancia de una vida dedicada al servicio con sus consecuencias: “Mi siervo justificará a muchos, cargando con los crímenes de ellos”. “No será así entre vosotros: el que quiera ser grande entre vosotros, sea vuestro servidor”. Sin embargo, la tendencia natural de las personas cuando nos dejamos llevar por las comodidades es la contraria: ser servidos, estar cerca de los que ostentan el poder para poder subir de categoría, disfrutar de los bienes de la tierra aunque tantas personas  no tengan acceso a ellos y evitar todo lo que produce dolor buscando el placer al precio que sea.

El relato del evangelista Marcos de este domingo se sitúa en el final del recorrido de Jesús con sus discípulos antes de su entrada a Jerusalén. Ha sido un camino de enseñanzas: de preguntas y respuestas, de encuentros con las gentes, de curaciones, de manifestaciones. Se podría pensar que ya estaban preparados para emprender su misión; sin embargo, la condición humana, esta vez en búsqueda de poder, aparece en Santiago y Juan haciéndole una petición a Jesús: “Concédenos sentarnos en tu gloria uno a tu derecha y otro a tu izquierda.” Para el evangelista Mateo esa misma petición la hace la madre de los Zebedeos. La madre quería lo mejor para sus hijos y sus hijos querían lo mejor para ellos. Y el resto de sus discípulos, ¿no pretendían  lo mismo aunque no lo expresaran?

A la pregunta de Jesús de si eran  capaces de beber su mismo  cáliz y bautizarse con su mismo bautismo, ellos responden afirmativamente, aunque todavía no sabían el verdadero significado de “beber su mismo cáliz”,  pero Jesús les hace ver que a él no le toca conceder lo que piden.

A partir de esa petición, Jesús les reúne para decirles con claridad cuál tiene que ser la actitud de los que dicen y decimos querer seguir su camino: SERVICIO, hasta dar la vida.

Nos resulta muy fácil detectar y hablar sobre las ansias de poder de los políticos, de los que tienen autoridad en cualquier estamento de la sociedad, de los que buscan subir de categoría aunque sea pisando a los de al lado, de las trampas que realizan para no pagar los impuestos, de la corrupción que existe. Y hacemos muy bien teniendo una actitud crítica en la vida y denunciando cualquier injusticia a la vez que colaboramos para ir construyendo una sociedad más justa. Es nuestro deber de ciudadanía estar alerta y colaborar con todos los grupos comprometidos en exigir una sociedad más justa  y más humana.

Pero aquí Jesús está hablando y enseñando a sus discípulos, a los que van con Él durante todo el camino, a los que van a continuar su misión. Queremos pertenecer a ese  grupo dentro de la Iglesia  y es aquí donde tenemos que trabajar también para ser SERVIDORAS/ES. Un servicio que implica acogida, hospitalidad, empatía, respeto, donación, entrega al estilo de Jesús. Así actuaba Él  y así  nos corresponde actuar. No queremos una Iglesia que desde el poder y una mal entendida autoridad, se aproveche de su situación para todo tipo de abusos: sexuales, dominio, autoritarismo.  El Papa Francisco está siendo muy valiente al enfrentarse y, aunque le duela, denunciar todas estas conductas. Todos y todas tenemos una parcela de poder por pequeña que sea, de ahí la importancia de ser humildes y revisarnos para ver cómo la utilizamos. ¿Por qué se abusa?, ¿por qué en lugar de construir dividimos?, ¿por qué no vivimos la fraternidad? Muchas más preguntas podríamos hacernos y la respuesta del evangelio de hoy es clara y sencilla: actuamos así cuando no vivimos con fidelidad el mensaje del Maestro: “Porque el Hijo del hombre no ha venido a ser servido, sino a servir y dar su vida en rescate por muchos”. Cuando nos alejamos del servicio y buscamos el dominio, perdemos lo más genuino del mensaje de Jesús: Vivir el amor hasta las últimas consecuencias.

Si queremos colaborar en la construcción de una Iglesia más humanizada, más sencilla, más comprensiva, más evangélica, más coherente con las enseñanzas y vida de Jesús, tenemos un largo camino por recorrer; sabiendo que no depende solo de nuestra voluntad, aunque también, sino de dejarnos conducir por Él como su vida entera fue reflejo de la voluntad de su Padre.

 

Sigo diciendo sí al Señor

Experiencia en Madrid, calle Alustante

Por: Ascensión de Vicente. Vita et Pax. Madrid.

Ante la invitación de Mary Carmen a que compartiera mi experiencia de este tiempo en Madrid, me sentía que no tenía gran cosa que decir, pues es una continuación de lo que estaba haciendo en Pamplona, en ese vivir la “misión escondida” que es lo que en este momento me toca.

Como todas sabemos me encuentro en Madrid en la calle Alustante desde el mes de febrero de 2016, compartiendo vida con dos miembros del Consejo, M. Jesús Antón y Mary Carmen Martín, así como con Verena Mukabarisa y Odette Mukeshimana, grupo muy heterogéneo desde varios puntos de vista: edad, misiones, culturas, pero con el mismo objetivo seguir a Jesucristo en Vita et Pax.

Formo parte del Centro Madrid-Ciudad Real-Ceinos del Campo, somos nueve y los encuentros los compartimos entre Campamento, Alustante y Ciudad Real.

Así comencé la andadura, no sin dificultades, con la doble dimensión de reforzar la vida grupal y la misión de acogida que conlleva esta casa y alguna proyección al exterior acompañando a las gentes que viven una dificultad.

En los primeros tiempos en los que las dos compas comenzaban el aprendizaje del castellano, seguimos un programa de clases reforzando lo que en la academia aprendían, compartiendo también algunos temas de formación que Mary Carmen proponía. Así fue todo el primer curso. En el segundo ya veis  que no es necesaria mi aportación a la integración de Odette y Verena, así que sigo con el plan de acogida en la casa, vida de grupo y proyección al exterior.

La  parte hacia el exterior que aún me sentía con fuerzas para realizarla, no tenía ninguna expectativa en esta gran megápolis de Madrid, con muchos interrogantes y cuestionamientos fui viendo por dónde podría dirigir mis pasos y fue en la Parroquia donde vi que podría colaborar. No es fácil pues lo que constatas es que las actividades funcionan, no te espera nadie y yo diría también no eres necesaria, solamente en la medida en que manifiestas tu interés por colaborar y algunas posibilidades, te abren las puertas, además a estas alturas de la vida, y con un desconocimiento total de su funcionamiento, tienes que ir muy poco a poco.

Con todo esto después de unos meses comencé alguna actividad en las que hoy sigo. Colaboro en la Pastoral de la salud, visitando personas incapacitadas, les llevo la Comunión y compartimos vida y fe.

Participo también en la Liturgia, nos reunimos una vez por semana para preparar la celebración de la Eucaristía del domingo. También en el coro de mayores animando algunas celebraciones y en el Consejo Pastoral. Me siento acogida y aporto lo que puedo y por supuesto recibo mucho. Además de esto, participo en los encuentros de CEDIS Madrid y concretamente estoy apuntada al proyecto Lánzate por la justicia en el que participa CEDIS con otros grupos Cáritas, Confer, Manos Unidas, Redes……. en el que todavía no hacemos gran cosa.

A nivel Institucional participo en el Equipo de Difusión del Carisma, EDC, tanto en el grupo de Ciudad Real compartiendo con Pepa y Ascen en la marcha del grupo Vida y Paz,  así como con el equipo coordinador todo lo que esto lleva consigo de encuentros, correspondencia y preparación de temas.

Esta es mi vida y misión en Madrid, es sencilla y no sé hasta cuándo. Intento vivirla con serenidad, aportando lo que soy y tengo, con luces y sombras que nunca faltan, haciendo posible lo que he dicho más arriba, creo que es de Javier Vitoria  vivir “la misión escondida”.

No sé qué más deciros. Madrid cuesta por su tamaño y sus cuestas, pero toda mi vida gira alrededor de donde vivo como si fuera mi pueblo. Comparto con sus gentes y sin grandes aspiraciones intento seguir diciendo el Sí al Señor.

Compartiendo la vida rural

Por: M. Ángeles Sanabria. Vita et Pax. Ceinos (Valladolid)

I. La situación actual

Vivo en un pueblo de cien habitantes. Cada año disminuye su población por muerte o porque se van a una residencia. En la zona hay 81 pueblos, total 21.000 habitantes, de los cuales, 5.000 forman el pueblo más grande. Tenemos 81 parroquias con unos 20 curas al frente. Su pastoral es de puro mantenimiento, o sea, rutinaria: misas, novenas, procesiones, funerales… (Mi párroco que tiene 6 parroquias tuvo 10 funerales en 15 días; 1 bautizo al año o ninguno; de las bodas, si las hay, se encarga el alcalde…).

Gente mayor, mucha resistencia al cambio, mucha soledad, enfermedades, derivaciones a residencias… Los pocos matrimonios jóvenes, por razón de los estudios de los hijos, viven en la ciudad, cuidan la tierra y rebaños de día y por la noche vuelven a Valladolid.

Despoblación creciente y muy preocupante. Intentos de frenarla desde instancias civiles. Desde las instancias religiosas está todo por hacer. Ningún intento.

II. Qué hago yo aquí

Va a hacer cinco años que me jubilé. Los tres primeros años los pasé cuidando a mi padre, totalmente dependiente, con la ayuda de mi hermano, de alguien cercano a la familia y una mujer que contratamos. Mi padre falleció y apareció mi enfermedad, de cuyo tratamiento y consecuencias sigo dependiendo. Entre tanto, la persona que nos ayudaba contrajo una enfermedad rara. La acogimos en casa porque quedó inválida. Hemos tramitado su pensión y el regreso a su país.

Mi quehacer principal es ser ama de casa, sin tiendas en el pueblo, ni carnicería, ni panadería… Tenemos que ir a la compra a Medina de Rioseco a 20 kms o a Valladolid, a 60 kms.

No puedo decir que voy al voluntariado como tal, pero sí que intervengo con muchas personas en su vivir y sufrir cotidiano; unas emigrantes, búlgaras especialmente: mujeres maltratadas, mujeres abandonadas que se ven obligadas a dar su hijo en adopción porque no puede sacarlo adelante… Otras españolas: personas mayores con mucha soledad, depresiones, viudas, problemas familiares, algún problema de sectas…

Visito residencias, de momento a cinco. También estoy encargada de la liturgia en algún pueblo.

En este contexto, el día a día con sus pequeñeces es una historia ante la cual lo más importante es estar, valorando las circunstancias y aprovechándolas para dar testimonio de solidaridad y de fe cristiana. Vivir en el pueblo es una opción que he hecho, las consecuencias, como en todos los sitios, será ir viendo.

III. Qué se podría hacer

La despoblación está en la raíz de casi todos los problemas. Es necesario proporcionar medios a las zonas rurales para que sus gentes no tengan que emigrar, por ejemplo: implantar industrias que den puestos de trabajo, mejorar el transporte público, dar facilidades a las pequeñas explotaciones, posibilitar la integración de los emigrantes y que puedan fijar su residencia en las zonas rurales…

En esta situación la Iglesia parece que no se ha enterado y sigue organizando la pastoral como si los pueblos fuesen como hace cincuenta años: cada uno con su cura y su liturgia. Por eso, es urgente organizar el culto, la catequesis y la pastoral en general, preparando a los seglares para que puedan asumir responsabilidades.

No se está dando pasos desde la Iglesia para luchar contra la despoblación. Su pastoral ignora esta realidad; la escasez de clero ofrece una pastoral rutinaria que solo la gente mayor, cada vez menos, sigue por costumbre. No podemos esperar que el pueblo por sí solo cambie, si antes no se revitaliza la formación y la pastoral desde los seminarios. ¿Quién tiene que promoverlo?

Entre tanto, intentamos poner parches donde nos dejan, como en mi caso. Yo antes hacía celebraciones litúrgicas con un grupo de mujeres, ahora ya no puedo. Los pocos intentos anteriores se han frenado desde arriba.

El homicidio de la indiferencia

Monición introductoria del Papa Francisco a la oración ecuménica del 7 de julio 2018.

Queridos hermanos:

Hemos llegado como peregrinos a Bari, ventana abierta al cercano Oriente, llevando en el corazón a nuestras Iglesias, a los pueblos y a tantas personas que viven en situación de gran sufrimiento. A ellos les decimos: «Estamos cerca de vosotros». Queridos hermanos, os agradezco de corazón por haber venido hasta aquí con generosidad y premura. Y estoy muy agradecido a todos vosotros, que nos hospedáis en esta ciudad, ciudad del encuentro, ciudad de la acogida.

En nuestro camino común nos sostiene la Santa Madre de Dios, venerada aquí como Odegitria: la que muestra el camino. Aquí descansan las reliquias de san Nicolás, obispo de Oriente, cuya veneración surca los mares y atraviesa las fronteras entre las Iglesias. Que el Santo milagroso interceda para curar las heridas que tantos llevan dentro. Aquí contemplamos el horizonte y el mar y nos sentimos impulsados a vivir esta jornada con la mente y el corazón dirigidos a Oriente Medio, encrucijada de civilizaciones y cuna de las grandes religiones monoteístas.

Allí nos visitó el Señor, «sol que nace de lo alto» (Lc 1,78). Desde allí, la luz de la fe se propagó por el mundo entero. Allí han surgido los frescos manantiales de la espiritualidad y del monacato. Allí se conservan ritos antiguos únicos e inestimables riquezas del arte sacro y de la teología; allí pervive la herencia de los grandes Padres en la fe. Esta tradición es un tesoro que hemos de custodiar con todas nuestras fuerzas, porque en Oriente Medio están las raíces de nuestras mismas almas.

Pero sobre esta espléndida región se ha ido concentrando, especialmente en los últimos años, una densa nube de tinieblas: guerra, violencia y destrucción, ocupaciones y diversas formas de fundamentalismo, migraciones forzosas y abandono, y todo esto en medio del silencio de tantos y la complicidad de muchos. Oriente Medio se ha vuelto una tierra de gente que deja la propia tierra. Y existe el riesgo de que se extinga la presencia de nuestros hermanos y hermanas en la fe, desfigurando el mismo rostro de la región, porque un Oriente Medio sin cristianos no sería Oriente Medio.

Esta jornada inicia con la oración, para que la luz divina disipe las tinieblas del mundo. Ya hemos encendido, delante de san Nicolás, la «lámpara de una sola llama», símbolo de la unicidad de la Iglesia. Juntos deseamos encender hoy una llama de esperanza. Que las lámparas que colocaremos sean signo de una luz que aun brilla en la noche. Los cristianos, de hecho, son luz del mundo (cf. Mt 5,14), pero no solo cuando todo a su alrededor es radiante, sino también cuando, en los momentos oscuros de la historia, no se resignan a las tinieblas que todo lo envuelven y alimentan la mecha de la esperanza con el aceite de la oración y del amor. Porque, cuando se tienden las manos hacia el cielo en oración y se da la mano al hermano sin buscar el propio interés, arde y resplandece el fuego del Espíritu, Espíritu de unidad, Espíritu de paz.

Recemos unidos, para pedir al Señor del cielo esa paz que los poderosos de la tierra todavía no han conseguido encontrar. Que desde el curso del Nilo hasta el Valle del Jordán y más allá, pasando por el Orontes, el Tigris y el Éufrates, resuene el grito del Salmo: «La paz contigo» (122,8). Por los hermanos que sufren y por los amigos de cada pueblo y religión, repitamos: La paz contigo. Con el salmista, lo imploramos de modo particular para Jerusalén, la ciudad santa amada por Dios y herida por los hombres, sobre la cual el Señor aún llora: La paz contigo.

La paz: es el grito de tantos Abeles de la actualidad que sube al trono de Dios. Pensando en ellos, no podemos ya más permitirnos decir ―ni en Oriente Medio ni en cualquier otra parte del mundo―: «¿Soy yo el guardián de mi hermano?» (Gn 4,9). La indiferencia mata, y nosotros queremos ser una voz que combate el homicidio de la indiferencia. Queremos dar voz a quien no tiene voz, a quien solo puede tragarse las lágrimas, porque hoy Oriente Medio llora, hoy sufre y calla, mientras otros lo pisotean en busca de poder y riquezas. Para los pequeños, los sencillos, los heridos, para aquellos que tienen a Dios de su parte, nosotros imploramos: La paz contigo. Que el «Dios de todo consuelo» (2Co 1,3), que sana los corazones destrozados y venda las heridas (cf. Sal 147,3), escuche hoy nuestra oración.

Día de África: 25 de mayo

Organizaciones españolas vinculadas al continente africano conmemoran el Día de África llamando la atención sobre la figura de la mujer africana en Madrid

Bajo el lema Mujer: futuro y esperanza, quieren destacar el papel fundamental de la mujer como eje de desarrollo y autoridad desde el sentimiento colectivo de la cultura africana y buscan señalar la importancia de su empoderamiento, protagonismo y liderazgo para el futuro de su propio entorno y el de las siguientes generaciones.

El día 25 de mayo tendrá lugar la representación del musical “Quilombos: El pueblo negro grita libertad”, con la Directora de la Asociación de Mujeres Karibu, Nicole Ndongala como protagonista y el día 27 de mayo se celebrará una Eucaristía africana.

La mujer es una pieza clave para alcanzar el desarrollo económico, la igualdad social y política y obtener la paz en muchos territorios. Sin embargo, en algunas partes del continente, continúa padeciendo sumisión e inferioridad, y en muchas ocasiones estas condiciones son silenciadas. En África, como en el resto del mundo, las mujeres son agentes centrales del desarrollo, en primer lugar simplemente porque representan cerca del 40% de la fuerza laboral. Una cifra que se puede incluso considerar como infravalorada, puesto que una parte de su trabajo, aunque productivo, permanece invisible en las estadísticas oficiales al no estar remunerado.

En el sector agrícola, su contribución es aún más importante, pues las mujeres son el 60% de la fuerza laboral y producen el 80% de la alimentación según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). Es decir que, en sociedades ampliamente dependientes de la producción agrícola nacional, las mujeres tienen un papel clave en el desarrollo económico local y la seguridad alimentaria. Con todo ello, las mujeres africanas mantienen el 90% de la economía, producen el 80% de los alimentos y sustentan a más del 40% de las familias.

La formación y el desarrollo de las mujeres, como cabezas de familia y referentes en sus entornos, suponen un eje clave para el empoderamiento de toda la comunidad. Generar referentes positivos de superacion, autoestima e independencia en las mujeres supone sentar las bases de generaciones presentes y futuras tanto de niños como de niñas.

Por todo ello, con motivo del Día de África, el próximo 26 de mayo, las voluntades de varias entidades cuyo compromiso con el continente africano tiene ya una larga trayectoria: AEFJN (red África Europa Fe y Justicia), la Capellanía Africana, UMOYA – Comités de solidaridad con África Negra, Fundación África Sur, Karibu, Mundo Negro y REDES, nos unimos en la celebración del Día bajo el lema Mujer: futuro y esperanza, las organizaciones buscan hacer visible el rol fundamental de la mujer como eje fundamental para el desarrollo de África.

En palabras de Nicole Ndongala, Directora de la Asociación Karibu, “La mujer africana es por naturaleza una mujer de esperanza. Aunque se encuentre con dificultades, confía en que mañana las cosas van a salir bien.” Ella es la protagonista de uno de los hitos de la celebración que es representación del musical “Quilombos: El pueblo negro grita libertad”, una actualización a la realidad africana que llama a las puertas de Europa en nuestros días, de la “Missa dos quilombos” escrita por Pedro Casaldáliga y con música de Milton Nascimento.

La representación tendrá lugar en el Colegio Sagrado Corazón el día 25 de mayo a las 20h y la entrada es gratuita. Además, se celebrará una Eucaristía africana el domingo 27 en la Parroquia del Purísimo Corazón de María.

Utilizamos cookies propias y de terceros, para realizar el análisis de la navegación de los usuarios. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí. ACEPTAR
Aviso de cookies