Chispas de profecía

Domingo 23º del T.O. Ciclo B

Por: Mª Carmen Martín Gavillero. Vita et Pax. Ciudad Real

En medio de la rutina y cierta apatía provocada por el tiempo ordinario escuchamos las palabras consoladoras del profeta Isaías que nos sacan de nuestros pesimismos y desencantos y nos colocan en el ámbito de la energía y de la pasión. Isaías sabe que nuestras vidas están necesitadas de un horizonte inmenso y de un “corazón que arda” y esto sólo lo puede dar el encuentro con Dios. Mística y profecía pertenecen a nuestro código genético como creyentes.

La verdadera profecía nace de Dios, de la amistad con Él, de la escucha atenta de su Palabra. El profeta pone palabras a la Palabra. Sin embargo, la vocación profética se gesta en el silencio, en la contemplación del mundo y del misterio de Dios. La esencia del silencio es la interioridad. Una palabra que nace de la interioridad del silencio es palabra que pesa, palabra que consuela, palabra que propone, palabra que transforma, palabra que da vida… El profeta lo es del Dios de la Vida por eso, quiere vivir y quiere que vivan. Nos recuerda que estamos hechos para la vida y que la gloria de Dios es que la mujer y el hombre vivan en plenitud.

Los profetas llegan y se hacen presentes en la historia en el momento justo. En el Antiguo Testamento cuando las instituciones se debilitan. Para los hombres y mujeres de ese tiempo los profetas son como los ojos y los oídos de Dios y por supuesto la boca de Dios. Cuestionan y consuelan, prestan especial atención a los débiles, son vigías en la noche y dan la voz de alarma ante el peligro. Centinelas de la aurora y esperanza del caminar del día. Viven en el riesgo y pocos mueren en su casa y en su cama. No hay profetismo sin sufrimiento.

Pareciera que en nuestra época no hay grandes profetas pero no es verdad. Aquí y ahora también es el momento de la historia justo para que la profecía llegue y se haga presente. Por eso, hay hombres y mujeres que son como chispas de profecía en lo cotidiano. Hombres y mujeres, sobre todo, mujeres que logran permanecer aferradas a la realidad, sin brillo y pobre, infundiendo chispas de compasión y solidaridad, de gratuidad y liberación, con una tenacidad que desafía las resistencias más duras, con una paciente confianza que penetra también en los prejuicios más obstinados, con una gratuidad que desarma y desconcierta cada intención mercantil, con una valentía que desaloja al corazón cobarde…

Suavidad y fuerza, fragilidad y resistencia, sueño y realismo, casa y plaza pública… se mezclan y se alimentan en la “cotidianidad profética”. Para permanecer ahí, para continuar compartiendo miedos y lágrimas, esperando y luchando, se necesita una fuerza interior que no se vende en el mercado, sino que se obtiene en el silencio de la oración y en el apoyo mutuo. Este es nuestro momento justo para ser chispas de profecía. Todos los cristianos y cristianas estamos llamados a ser profetas, a vivir al ritmo del corazón de Dios y de la humanidad.

Al anuncio y denuncia de la profecía hoy se añade la renuncia. Para ser chispas de profecía en el siglo XXI tenemos que aprender a renunciar. Renunciar a nuestras propias seguridades, a nuestros propios compromisos con los poderosos y los ricos, compromisos que hacemos de formas diversas y sutiles. Aprender a ser evangelizadas continuamente porque también existen en nosotras oscuridades, caminos de verdad bloqueados por nuestro desencanto y por nuestros miedos. Renunciar a la ingenuidad sin perder la inocencia.

La profecía se vive no sólo de cara a la sociedad, sino también de cara a la institución eclesial. Todas las instituciones tienden a anquilosarse y la Iglesia como institución, también. Nada más lejano a la profecía que el anclarse en las estructuras, en la norma, en la repetición de lo mismo… ¡Cuántas leyes y costumbres pesan sobre la Iglesia que le impiden ser esas chispas de profecía que nuestro mundo necesita hoy!

Ser humanos como Dios quiere, sin más. Y sin menos.

Domingo 22º del T.O. Ciclo B

Por: Paky Lillo. Vita et Pax. Alicante.

El Salmo nos hace una pregunta ¿Quién será digno/a de estar cerca de Dios? Y de las respuestas que nos ofrece, solo una alusión  a las relaciones con Dios: “los que respetan la voluntad de Dios y rechazan el comportamiento de los impíos, por ser estos, los que practican la injusticia.”

Si unimos la primera lectura con el salmo, podemos sintetizar que: Dios se hace cercano para ayudarnos a que nuestras relaciones humanas sean justas; por eso el que practica la justicia es el que puede estar cerca de Dios.

En la segunda lectura nos dice Santiago que “todo don viene de arriba, del Padre…” pero al Reino del Padre siempre se sube bajando, con los ojos y las manos puestos en los débiles y esto supone la ruptura con la injusticia que impera en nuestra sociedad. Santiago nos hace una petición: “No os dejéis contaminar” por lo de afuera.

Eso intentó Jesús, no dejarse contaminar por el mundo en el que vivía, por las normas, por las tradiciones y realmente quiso poner al hombre en primer lugar; en primer lugar su dignidad, su libertad, su creatividad,… aquello que humanizaba, aquello que lo beneficiaba y si para ello hay que romper con lo que nos rodea, pues se hace; aunque se produzca una crisis.

Y nos sigue diciendo que lo que aleja de Dios es hacerse daño a uno mismo y a los demás. Y nos anima a despegarnos de lo cotidiano.

Los fariseos le cuestionan la pureza, y le presentan la necesidad de separar lo profano de lo sagrado, a lo que les va a manifestar que la impureza nace de la mala relación con los demás. Que lo creado es bueno, Dios nos lo dijo. Lo malo nace de nosotros mismos, no está en la creación.

Y se nos presenta un problema, el haber creído tanto en nuestras tradiciones que la Ley de Dios se ve algo ensombrecida y nos resistimos, a veces inconscientemente, a comprender lo que Jesús nos trasmite.

Y los discípulos tampoco entienden, no entendemos muchas de las cosas de Jesús; y vuelve a la carga y les explica que es la buena o la mala intención del hombre, al hacer uso de las cosas, lo que hace que algo sea agradable o desagradable a Dios. En el fondo todos los sabemos, lo tenemos en nuestro código penal: a la pena del  delito se le suma la existencia de la mala fe.

Cuando nos relajamos y nos dejamos guiar únicamente por las tradiciones y normas, corremos el peligro de construir un Dios egoísta que pide su honor aun a costa del bien del hombre, y en nuestro ofrecimiento podemos justificar la injusticia quitándole al otro lo que en derecho le corresponde.

Lo que realmente nos pide la ley de Dios es una muestra de amor al prójimo concreto respondiendo a una necesidad, su necesidad.

Hacer memoria amable

Domingo 21º  T.O. Ciclo B

Por: José Antonio Ruíz Cañamares, sj

El Evangelio de hoy pertenece al final del discurso de Jesús sobre el pan de vida. La gente que lo sigue se ha dado cuenta que seguir al Maestro es entender la vida como Él la entiende, desde la entrega que da vida al mundo. Esto les resulta duro y “desde entonces muchos discípulos se echaron atrás y no volvieron más con él” (v. 66).

También es ocasión para que los doce se replanteen si el camino seguido tras el Maestro merece la pena o no. La posibilidad de cambio de vida y de abandono se les pone delante como algo real. Jesús es consciente de ello y abiertamente se lo plantea: “¿también vosotros queréis marcharos?” (v. 67).

No tiene nada de novedosa esta encrucijada vivida por los discípulos. Siglos antes el pueblo de Israel fue interrogado de la misma forma por Josué: “Elegid a quién queréis servir”. Hacía ya mucho tiempo que el pueblo había salido de Egipto.

También nos pasa a todos los que hemos tomado una opción seria ante la vida, sea desde la fe o desde unos valores claros asumidos personalmente. Llegan momentos de duda, de cansancios, de debilidades, en donde la tentación también nos susurra con más o menos intensidad: ¿podrás aguantar así toda la vida? ¿te merece la pena la dureza y la renuncia que supone vivir así?

La Palabra de este domingo arroja luz sobre estas situaciones. Lo primero que nos dice es que no hay que precipitarse. Ignacio de Loyola acuñó la expresión “en tiempo de desolación no hacer mudanza”. Y lo segundo es que en estas situaciones de duda hay que hacer memoria de cómo nos ha ido en nuestra vida viviendo así y quién es el Dios en el que creemos. Hay que hacer “memoria amable”. Y el pueblo de Israel lo hizo y re-cordando quién era su Dios su respuesta fue clara y firme: “serviremos al Señor que nos sacó de Egipto”. Los doce en boca de Pedro también afirman con claridad: “¿a quién vamos a acudir? sólo Tú tienes palabras de vida eterna”.

El salmo nos hace una invitación de suma importancia: “gustad y ved que bueno es el Señor”. Sin la experiencia interna de haber gustado la bondad del Señor nuestras opciones de vida desde la fe quedan muy amenazadas. Teresa de Jesús decía que en aquellos tiempos “se necesitaban amigos fuertes de Dios”. Hoy quizá más. Ojalá y que el Señor nos dé luz suficiente para valorar la fe y las consecuencias que eso tiene en todas las dimensiones de nuestra vida, para que nunca vacilemos de que hemos tomado la mejor opción, la que mayor plenitud de vida nos aporta, y que nos compensa con creces las renuncias que lleve consigo.

Mi vida cotidiana

Por: Mª Julia Bisbal. Vita et Pax. Alberique (Valencia).

Mª Julia

Mª Julia

Ya sabéis que mi pueblo es Alberique, donde vivo, y el de Salomé. Se encuentra a 39 kms de Valencia, en dirección a Albacete y Alicante.

Tiene una población de 11.000 habitantes, en los que se incluye un número considerable de inmigrantes. Hay muchos niños. Es un pueblo agrícola y además tiene algunas fábricas (cristalería, aluminio, madera, saneamiento, etc ), tenía más, pero a causa de la crisis varias han cerrado, lo que ha repercutido en desaparición de puestos de trabajo. La agricultura pasa por un momento difícil; se está haciendo transformación de cultivos, por ejemplo, menos naranjas y más caquis, buscando los que sean más rentables.

La población inmigrante es rumana y árabe, de diferentes procedencias. Los musulmanes están muy unidos entre sí. Tienen un lugar de culto, que es un almacén preparado para ello. En cuanto a lo social y caritativo acuden al Ayuntamiento y a Cáritas y los niños van al Colegio de las Religiosas. Hay paro laboral que afecta tanto a gente del pueblo como a inmigrantes, algunos de los cuales han regresado a sus países.

Hay dos Centros Estatales y un Colegio concertado de las Hijas de la Caridad. Hay un Instituto de Enseñanza Media y guarderías.

Alberique tiene dos parroquias atendidas por un solo párroco; colaboran dos sacerdotes, que son hijos del pueblo. Hay un grupo de laicos más comprometidos en Catequesis, Liturgia, Coro de niños, Pastoral de la Salud, etc. En cuanto a Formación, todos los años hay un cursillo largo de Sagrada Escritura, sobre todo, Nuevo Testamento.

Colaboro en la parroquia en catequesis de Primera Comunión. Son tres años y tenemos cada catequista los mismos niños durante los tres años. Es un día por semana, el martes; comenzamos a las 5 de la tarde con reunión de las catequistas de cada año. A las 6 menos cuarto llegan los niños hasta las 7 h. de la tarde que acabamos. Todas las catequistas de las dos parroquias tenemos una vez al mes reunión con el párroco. El párroco viene cada 15 días a estar con los niños y cada dos meses tenemos reunión con los padres, coordinada por el párroco. Cada domingo a las 11 hay Misa de niños, a la que voy.

Otra colaboración es en Cáritas. Tenemos economato los martes de 10 a 12 (comprende alimentación y droguería). Son 74 familias las que se benefician de él; acuden 37 familias cada 15 días. Estos números van en aumento, por la necesidad que crece. Pueden gastar en el economato, una cantidad de dinero proporcional a número de miembros de la familia (para evitar “desvíos”).

Una cooperativa valenciana de grandes superficies nos da pan y alimentos frescos que están próximos a caducar. Estos, los repartimos todos los días, a las 10 de la mañana, a 10 familias diferentes cada día. Los lunes de 11 a 12 damos ropa y llevamos un control de las personan que vienen a pedirla.

Cada 15 días tenemos reunión de Cáritas por la noche de 10 a 12, a la que acudimos todos los que colaboramos y el párroco. Yo voy a Cáritas, lunes, martes y jueves.

Hay buen contacto y relación entre las Trabajadoras Sociales del Ayuntamiento y Cáritas. Me pidieron si podía colaborar con ellas porque había niños que no acudían todos los días al colegio y era necesario controlar si las subvenciones y ayudas que se les da, tanto desde el Ayuntamiento como desde Cáritas, están siendo bien utilizadas. Mi colaboración consiste en ir los lunes y jueves a las 8’30h. de la mañana, a las casas de estos niños, que son 8, para ver si los han levantado para ir al Colegio. Los viernes voy a hablar con sus profesores. Estos niños son de etnia gitana pero hijos del pueblo.

A título personal voy a visitar en sus domicilios a cuatro señoras mayores; a una de ellas la acompaño cuando tiene que ir al médico; a otra a la Eucaristía, los sábados por la tarde. Además, acompaño a la Eucaristía del domingo a las 8’30h, a otra señora que está en la Residencia de la Milagrosa, en el mismo Alberique.

Mi compromiso voluntario

Por: Charo Martí. Vita et Pax. Valencia.

Charo Martí

Charo Martí

Desde que me jubilé, los dos primeros años, fui a Manantial, tres días a la semana por las mañanas, echaba una manita a Concha (no sé si todas sabéis que falleció en diciembre). Mientras aproveché para hacer el curso de voluntariado en Cáritas, y ante las “ofertas” que nos hicieron para poder colaborar, me ofrecí para Inmigración, sin especificar nada más. Tardaron casi un año en llamarme. Me ofrecieron la colaboración en un piso semi – tutelado donde viven nueve “muchachos” de África subsahariana.

En ese piso colaboramos nueve o diez voluntarios, la mayoría les dan clases de español. Otras enseñan cocina española y otros dos voluntarios se encargan de la intendencia del piso.

Mi voluntariado en ese piso tiene varias facetas, una de las principales es la acogida cuando llegan nuevos.

Los miércoles les acompaño al mercado para realizar la compra de toda la semana, a la vez, que aprenden vocabulario y poco a poco van aprendiendo a perder el miedo y desenvolverse.

Desde que llegan a Valencia, y al tener derecho desde el primer día a ser atendidos vía urgencias o en la O.N.G Médicos Solidarios, si alguno de ellos presenta algún problema de salud (casi todos lo presentan), les acompaño y después, cuando ya se han empadronado, consiguen la tarjeta sanitaria, y tienen derecho a ser atendidos en la sanidad pública, les acompaño al Centro sanitario. También les acompaño si son remitidos a especialidades o al Hospital.

Aunque mi compromiso “fijo” es el miércoles de mañana, cuando surgen todos estos otros problemas de acompañamientos, si no es a urgencias, lo programo para que no coincida con mi otra responsabilidad con los miembros de mi Centro de Vita et Pax.

Estas actividades voluntarias, me han enriquecido y ayudado para comprender mejor los problemas y “dramas” personales con los que vienen muchos inmigrantes y también me han ayudado a descubrir la gran sensibilidad y profesionalidad de muchos sanitarios y Trabajadores Sociales a la hora de atenderles a ellos y a mí misma, informando y orientando los pasos a seguir.

Otra de mis actividades voluntarias es en lo que en el Instituto Vita et Pax, llamamos Ruanda Fraternidad y en menor escala Lar Santa María de la Bahía. Al formar parte como O.N.G. reconocidas en Valencia estamos comprometidas por estatutos a participar en reuniones y especialmente en las Asambleas y cualquier actividad reivindicativa que se convoque en las cuales me hago presente (alguna vez también ha participado Cecilia).

Convivencia 2015

Por: Secretariados de Formación y Espiritualidad. Vita et Pax.

Como cada año fuimos fieles a la cita y el día 4 de agosto, martes, nos encontramos en la montaña de El Escorial, como si del mismo Yahveh y Moisés se tratara. Teníamos prisa por vernos cara a cara, por abrazarnos, por compartir el tiempo transcurrido, por preguntarnos mil cosas pequeñas que configuran nuestra vida. La cita era entre nosotras, pero también con el propio Dios, por eso, la oración comunitaria del día 5 llevaba por título: El Maestro está aquí y te llama.

Equipo Difusión del Carisma

Equipo Difusión del Carisma

Al día siguiente, el Equipo de Difusión del Carisma (EDC) nos compartió lo que han trabajado en el curso: la andadura de los grupos Vida y Paz, la creación de otro nuevo grupo en Pintor López (Valencia), la elaboración del segundo volumen del material de formación y el encuentro nacional de todos los grupos que tuvo lugar el día 17 mayo. Se les nota contentas, satisfechas del trabajo realizado y también ilusionadas por seguir la tarea con la creatividad y la motivación alta.

Hna Gema

Hna Gema

Ignacio María

Ignacio María

Los dos cursillos de esta convivencia han sido ricos y profundos. El primero: “Esa mujer mística y andariega: Santa Teresa de Jesús”, fue impartido por la Hermana Gema Juan, carmelita y el segundo: “Cómo vivir la pobreza evangélica en el mundo de hoy” por Ignacio María Fernández de Torres. Los dos nos dejaron poso para estimularnos a un mayor compromiso y coherencia de vida.

Reunión de Directoras

Reunión de Directoras

Directoras Valencia

Directoras Valencia

El domingo día 9, la mayoría tuvieron descanso pero otras participaron en la reunión de Directoras. Esta vez el tema de reflexión fue la Corresponsabilidad. Victoria Cañas nos daba la bienvenida y nos decía: Una vez más nos encontramos reunidas para compartir y reflexionar en la vida de nuestros Centros, queriendo entre todas y cada una, desde nuestra misión, seguir buscando desde la corresponsabilidad nuestra mejor manera de servir al Reino.

Compartiendo la vida

Compartiendo la vida

El día 11, martes, fue muy especial. Cuatro de nuestras compañeras nos “compartieron su vida”. Vidas sencillas, corrientes, impregnadas de experiencia de Dios. Cuatro mujeres fieles a su vocación: la secularidad consagrada. También, otra compañera, Carmiña, nos puso al corriente de cómo va en el proceso de elaboración de nuestra historia. Tarea ardua y comprometida que lleva con fidelidad y constancia.

Carmiña

Carmiña

Agnes

Agnes

Este día, en la Eucaristía, tuvimos presente a nuestra compañera Camino y a nuestros familiares y amigos que ya VIVEN. En la monición de entrada se nos decía: Nuestros años ya vividos nos recuerdan que el camino a recorrer es cada día más corto y que el encuentro con los que ya llegaron está cada día más cercano. A ellos les pedimos que nos den su mano y nos acompañen hasta que, en ese encuentro definitivo, sintamos el abrazo de Dios, Padre y Madre…

Información economía

Información economía

El día 14, por la mañana, tuvo lugar la información de economía, un clásico en nuestra convivencia. La Administradora nos dio detallada información de los gastos y las salidas del año. Y, sobre todo, nos animó a ser austeras y a compartir lo que somos y tenemos con las personas más empobrecidas, esto a nivel personal y de grupo.

Bodas de Oro

Bodas de Oro

Y por fin llegó la gran fiesta de la Asunción precedida por la Vigilia. En ella celebramos la fiesta de María, la fiesta de todas nosotras y, especialmente, la fiesta de nuestras compañeras que celebraban sus Bodas de Oro: Jose, Adela, Ana, Mª Angeles y Ramona. La Eucaristía fue una gran fiesta de acción de gracias por la fidelidad de estas mujeres que, habiendo salido de Pamplona, en este momento se encontraban realizando su misión en Guatemala, Brasil, España (Barcelona y Valladolid) y Marruecos.

Fue un día inolvidable, en la comida disfrutamos de una “visita papal”. Este original papa nos aconsejó y animó a ser un Instituto pobre y para los pobres, también nos exhortaba a menos Francisco y más Jesucristo. Entre broma y broma nos fue calando el mensaje.

Visita papal

Visita papal

Visita de amigas

Visita de amigas

Aún tuvimos otro día de trabajo pero poco a poco el día 17 llegó y con él los viajes, las despedidas, los abrazos… ¡ya falta menos para agosto  2016!

Jesús dice: yo soy el PAN DE VIDA

Domingo 20º del T.O. Ciclo B

Por: Teresa Miñana. Vita et Pax. Valencia

Jesús dice: yo soy el PAN DE VIDA. Nosotros con Él vivimos para los demás

A lo largo de los relatos evangélicos podemos identificar a Jesús:

  • Yo soy el que hablo contigo
  • Yo soy la luz del mundo
  • Yo soy la puerta
  • Yo soy el buen pastor
  • Yo soy el pan de vida
  • Yo soy el camino, la verdad y la vida
  • Yo soy la vid verdadera
  • Yo soy la resurrección y la vida
  • Antes de que Abraham fuese Yo soy

Las frases YO SOY forman la base del lenguaje de auto-revelación de Jesús en el evangelio de Juan.

En el Antiguo Testamento, en el desierto, Dios regaló  el pan del cielo a los israelitas. Pero este MANA solamente sustentaba la  vida física. En el Nuevo Testamento es el propio Jesús quien se da a sí mismo, ÉL ES EL PAN VIVO BAJADO DEL CIELO. Él es el pan de Dios, es Dios mismo que se entrega para dar la vida al mundo para siempre.

Este pan vivo se hace paralelo al agua viva que Jesús ofreció a la mujer samaritana.

El lenguaje metafórico que emplea Jesús, dar su carne, hace referencia a su propio sacrificio, a su entrega absoluta de donación a la humanidad: dar su carne es dar su vida.

Este lenguaje recuerda a Juan Bautista cuando se dirige a Jesús: Este es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Es decir: Jesús se entregara para la salvación del mundo.

Pero en el texto evangélico de hoy hay explícita una condición: Os aseguro que si no coméis la carne del Hijo del hombre y  no bebéis su sangre no tendréis vida en vosotros. Exige una respuesta.

Necesitamos solicitar constantemente al Espíritu Fe dinámica, agradecida, para poder aceptar, acoger, comer la carne, la vida de Jesús que es la propia vida de Dios.

Creer en Jesús y seguirle para ser vida de su vida y entregar la propia vida, la propia carne a los demás y colaborar a establecer la dignidad universal.

Animémonos a vivir con las actitudes de Jesús, para saber estar en el mundo conscientes de las realidades que nos rodean, trabajando por la paz y al servicio de los que no tienen el pan de cada día.

Siempre dando gracias y decir con San Pedro “A quién Señor iremos tú tienes  palabras de vida eterna”.

 

 

Dejarse mirar

Fiesta de la Asunción de la Virgen, Ciclo B

Por: Marita Oliver. Vita et Pax – Pamplona

Las lecturas de hoy nos invitan a afinar los sentidos para que nos alcance la vida. Piden una apertura a su acción, tanto dentro de nosotras como a nuestro alrededor, y a lo que ello provoca en nuestro ser.

¡Escucha, hija, mira… él es tu Señor!. Estas palabras del salmo nos introducen en la festividad de hoy, en nuestro ser filial, en esa mirada de Dios que nos hace vernos como hijas y reconocerle como Señor.

En ella se reconoce María: “Se alegra mi espíritu en Dios porque ha mirado la humillación de su esclava”. María se sabe mirada por Dios, y al participar de esa mirada es capaz de verse y reconocerse desde Él, cantar su dicha: proclama mi alma, se alegra mi espíritu, me felicitarán… Y reconocer la acción del Otro: “su misericordia llega generación tras generación…, hace proezas…, dispersa a los soberbios, derriba a los poderosos, enaltece a los humildes…, auxilia”. También en nosotras suscita una narración.

La mirada de Dios le da la identidad de hija, le da la misión y el sentido de su existencia, marca un giro en su vida y, con ella, en la de los demás: “desde ahora…”. Dios siempre nos abre al futuro, en Él aprendemos a reubicarnos. Es la mirada que nos da la existencia, la conciencia del otro y de mí misma, la que nos reconoce en relación y nos permite aprender a mirar y mirarnos desde Él, a dejar que las cosas se recoloquen y nos muestren horizontes.

En este cántico María nos enseña a mirar la vida desde abajo para construirla, a tener una mirada liberadora que se compadece del sufrimiento ajeno, que reconoce la dignidad del otro, que descubre el valor vivificador de lo pequeño y oculto.

¡Escucha, hija, mira… él es tu Señor!. Tanto María como Isabel escuchan, sienten y reconocen la presencia de la otra y la acción de Dios en ellas. En la escucha aprendemos a descentrarnos, a hablar y callar a su tiempo, a bendecir y posibilitar la vida. Aprendemos a hacer de nuestros oídos lugar donde resuenen los sonidos de la vida y empujen nuestra acción.

María que en la escucha observó la necesidad de Isabel, nos habla de esos pies presurosos que no dudan en ponerse en camino, en atender la necesidad que se nos presenta en el escuchar y mirar, y en saber permanecer el tiempo necesario. Queremos que nuestros pies se hagan próximos y revelen al Dios con nosotros.

Este modo de disponernos ante las situaciones: mirar, escuchar, reconocer al otro en su identidad, nos proyecta y nos pone en marcha. Hoy tenemos muchas distracciones -y no solo tecnológicas-, que esconden la pregunta de qué y cómo escuchamos y miramos.

María en su experiencia de Dios rememora su misericordia. Queremos participar de esa memoria agradecida por la misericordia experimentada que nos hace exclamar ¡es el Señor!.

Marcadas por el Espíritu

Domingo 19º del T.O. Ciclo B

Por: M.Carmen Martín Gavillero. Vita et Pax. Ciudad Real

Me impresiona con fuerza esta capacidad que poseemos los seres humanos y que Pablo nos la nombra en la segunda lectura de hoy: poner triste al Espíritu Santo. Y según nos cuenta el mismo apóstol es en la vida cotidiana, sencilla, a través de las relaciones humanas, en los quehaceres que desarrollamos cada día, en las diferentes situaciones que la vida nos presenta… donde desplegamos esa capacidad.

Junto a ella, también la contraria. Si disponemos de la facultad de entristecer al Espíritu Santo, también lo podremos alegrar. Y el mismo Pablo nos indica cómo hacerlo: amando como Cristo nos amó. Amor que le llevó a darse por completo por puro deseo de darnos lo mayor y mejor. Pero esto del amor, no es cosa fácil, por mucho que hablemos y escribamos de ello.

Amar es un trabajo de fondo, es el despliegue de lo más humano de nosotras mismas y, por tanto, un camino largo porque pareciera que el amor no es algo espontáneo en las personas. Hay cosas que pueden conmovernos, mover la bondad que tenemos dentro, situaciones que pueden despertar en nosotras el deseo de actuar, de hacer algo por los demás… Pero amar, amar… si no nacemos de raíz del amor de Dios, no acabaremos de saber lo que es.

Los seres humanos necesitamos un fundamento, una experiencia de amor fundante, para permanecer en el intento de amar. Nos cansamos con cierta facilidad cuando miramos el dolor del mundo, cuando no nos salen las cosas como pensamos, cuando el perdón que ofrecemos no es acogido… y llega un momento en el que nos sale un “basta”. Un basta cansado de ver lo que no podemos resolver, un basta abrumado que quiere escapar.

Necesitamos nacer de un amor mayor para mantenernos en el esfuerzo de desterrar la amargura, de perdonar sin condiciones, de trabajar con ilusión, de mantener la esperanza… porque a veces, más de las que queremos, sólo vamos a percibir el esfuerzo. Nuestro amor necesita un soporte absoluto, un cimiento verdadero para permanecer en el intento de cambiarnos y cambiar el mundo.

Y ahí vuelve a aparecer Jesús, el pan de la vida, para sostenernos. Lo decisivo es tener hambre. El evangelista Juan utiliza un lenguaje fuerte para insistir en la necesidad de alimentar la comunión con Jesucristo. Solo así experimentaremos en nosotras su propia vida, nuestro fundamento. Según él, es necesario comer a Jesús: “El que me come vivirá por /de mí”. Y hoy nos dice: “el que coma de este pan vivirá para siempre”.

Comer a Cristo es mucho más que adelantarnos, a veces, distraídamente a cumplir el rito sacramental de recibir el pan consagrado. Comulgar con Cristo exige un acto de fe de especial intensidad, que se puede vivir en ese momento sacramental pero también en otras experiencias de contacto vital con Jesús.

Lo decisivo es tener hambre de Jesús. Buscar desde lo más profundo encontrarnos con Él. Abrirnos a su verdad para que, como dice Pablo, nos marque con su Espíritu y potencie lo mejor que hay en nosotras. Dejarle que ilumine y transforme las zonas de nuestra vida que siguen conquistadas por el miedo o la resignación.

El signo más claro de que somos personas marcadas por el Espíritu es que siempre, siempre, esta dulce Huésped del ama nos alegra el corazón.

 

Utilizamos cookies propias y de terceros, para realizar el análisis de la navegación de los usuarios. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí. ACEPTAR
Aviso de cookies