En el cayuco

Por: Cecilia Pérez. Vita et Pax. Valencia

Oración de Cecilia Pérez al ser elegida Directora General de Vita et Pax, con su nuevo Equipo de Gobierno.

En el cayuco, Señor, contra viento y marea.
Aquí nos tienes.
Hay dos navarras, una aragonesa, una ruandesa y una valenciana.
Y muchas más que reman con nosotras,
a lo mejor sin muchas fuerzas,
pero seguras, confiadas, sonrientes, felices.
Porque, eso sí, sabemos que el timón
está en tus manos.
Manos y corazón de timonel.
La nueva travesía ha comenzado y queremos
cada anochecer, cada alborada,
descansar en Ti.

Siempre en actitud de servicio

Eucaristía por Mª del Carmen Calabuig Sentandreu. Iglesia del Cementerio Municipal de Valencia.  9 de agosto 2019.

Por: M. Carmen Álvarez Ricart. Vita et Pax. Valencia

Llegó el día de la fe, de la esperanza y del amor total. Confiando en la palabra de Jesucristo, Pan de Vida, Resucitado y Resucitador, encomendamos de manera especial en esta Eucaristía a nuestra querida Carmen, o para muchos, Mary Carmen.

Hija única de Manuel y Carmen, integró armoniosamente su vocación personal de laica consagrada, con el cuidado de sus padres y el acompañamiento de ellos hasta el fin de sus vidas. En su plena juventud, a la hora de elegir el cauce de su entrega total, escogió el Instituto Secular Vita et Pax in Christo Jesu, fundado por el sacerdote secular D. Cornelio Urtasun, al que conoció siendo estudiante de A.T.S. en la Facultad de Medicina. Entendió claramente que el mundo era el lugar propio de su responsabilidad cristiana, y el lugar teológico de su consagración total. Escuchó al Señor que la llamaba por su nombre y le respondió un SÍ, que quiso inspirarse en el de María, la Madre de Jesús y de la Iglesia, guiada por el Espíritu Santo, para gloria de Dios Padre.

En el campo de la Enfermería primero, y después como Médico de cabecera ejerció en diversos lugares de los que destacamos, Ciudad Real en el pueblo de Cinco Casas, y en las guardias en otros pueblos de la contornada, a los que acudía de día y de noche, al volante de su coche, sin miedo a lo solitario ni a la oscuridad, siempre en actitud de servicio.

Como Médico internista, ejerció la profesión en Alcoy en el Hospital Verge dels Lliris, (Virgen de los Lirios) donde dejó huella en los compañeros que siempre le demostraron su amistad y cariño, y  en los pacientes a cuyo bien se entregó desde la ciencia y desde la humanización.

Muertos sus padres, su disponibilidad la llevó a Ruanda, al Centro Médico Social de Biryogo, Kigali, donde durante 11 años,  ejerció la Medicina y docencia en el mudo sanitario, en cuanto estaba a su alcance, además de gestionar proyectos en respuesta a tanta necesidad que le rodeaba. Desde allí nos llegan testimonios muy cálidos.

Como miembro de nuestro Instituto, identificada con su carisma y espiritualidad, aspiró a Vivir de la Vida de Jesucristo y trasmitirla, a tener su mentalidad y sus sentimientos, a contribuir a construir su Paz. Tuvo experiencia de vida individual, grupal y en su familia, a la vez que ejerció a nivel profesional, sus compromisos personales unas veces, e institucionales otras.Para la próxima fiesta de la Inmaculada, preparaba el 50 aniversario de su Oblación (o entrega plena),  pero una tremenda enfermedad la Esclerosis Lateral Amiotrófica o ELA, se cruzó en su camino y ha sido la mediación que la ha llevado a traspasar el umbral de la eternidad, por anticipado, a gran velocidad. Pedimos que goce ya de la Pascua definitiva.

Plenamente consciente de lo que la enfermedad le traía, experimentó que mientras el físico se deterioraba, se desmoronaba, el interior se robustecía y se reafirmaba y hasta muy entrado el proceso, pudo estar pendiente del bien de los y las demás. Nos ha manifestado claramente que ha sido feliz y que moría en paz. Ya al salir de Ruanda el 15 de octubre de 2018, hizo suyas aquellas palabras atribuidas a Santa Teresa, dirigidas al Señor: “Vuestra soy, para Vos nací, ¿Qué mandáis hacer de mí?”.

Convivencia 2019

Por: Instituto Secular Vita et Pax

Todas éramos conscientes que era una Convivencia especial. Acababa de concluir nuestra IX Asamblea General y el corazón estaba alegre y a la expectativa por todo lo vivido, por eso, el título de esta Convivencia era: Ecos de la Asamblea.

Después de los saludos, abrazos y acomodarnos en las habitaciones, el nuevo Consejo de Gobierno, recién estrenado, nos daba la bienvenida. Fue una acogida cálida, sincera, humilde y con el deseo de servir. Cada una tomó la palabra para expresar cómo se sentía ante la nueva misión.

Con la oración comunitaria inicial se nos invitaba a dar un paso al frente: Hay momentos en los que se impone la prudencia o el miedo. Momentos en que se deja a otras personas el protagonismo, el riesgo, las decisiones… Pero hay ciertas ocasiones en las que no se puede seguir esperando para dar un paso al frente. Con la celebración de nuestra IX Asamblea General, Dios ha pasado por Vita et Pax y hemos dado un paso al frente hacia la fraternidad. Ahora tenemos seis años por delante para afianzar ese paso, para que lo soñado en la Asamblea lo podamos ir concretando y haciendo realidad en nuestra vida cotidiana. Hemos dado un paso al frente para seguir llevando a cabo aquellas palabras proféticas del padre Cornelio expresadas en su comentario a la fórmula de la Oblación: Hoy que tantos se preguntan: ¿El amor, dónde está el amor; es posible amar? He aquí que tú y yo estamos en el corazón del mundo amando y siendo fuente del amor, diciéndoles a todos con la elocuencia de nuestro anonimato, de nuestra palabra no dicha sino vivida, ‘ahí tenéis el amor, el amor de Dios’.

Miguel Ángel Vázquez nos puso al tanto de los Medios de Comunicación Social. Internet lo ha transformado todo, en la actualidad tenemos acceso a la información en tiempo real pero esto abre otra brecha en la humanidad: los que tienen acceso a esta información y los que no. Nos animó a tener un pensamiento crítico, a no creernos todo lo que nos dicen, para ello nos dio herramientas para distinguir lo bueno de la ‘bazofia’ y nos animó, sobre todo, a apoyar el periodismo que merece la pena. Tal vez sea poco pero sí podemos participar, como ciudadanas, en esta importante cuestión pública.

Después nos acompañó Justa del Sol, hablándonos del Padrenuestro como origen de la fraternidad, a sentir la importancia de ser y crear fraternidad. Nos animó con pasión a ser profetas de fraternidad. A salir al encuentro, a fomentar la cultura del encuentro profundo. Relacionó la fraternidad y la Eucaristía. No se entiende el Padrenuestro sin la Eucaristía. Cómo ser pan desde la Eucaristía. Jesucristo más que pan, fue pan partido siempre preparado para ser repartido y dejarse comer. Así nosotras, ser pan, dejarse comer, ser y hacer Eucaristía.

El penúltimo día fue muy entrañable, diferentes compañeras nos compartieron su vida: Carmen Álvarez, dedicada, entre otras muchas cosas, al trabajo minucioso y sistemático de poner por escrito la historia de Vita et Pax, nos presentó y repartió el nuevo capítulo que había elaborado en el último año; Specioce nos habló de la Casa de Formación en Ruanda y su experiencia con las chicas que allí viven y conviven; por último Odette y Verena nos emocionaron contándonos sus tres años y medio de estancia en España: estudios, grupo, centro, casas del cuidado…

 

El broche final a la Convivencia la puso la gran fiesta de María del día 15. Con ella nos comprometimos, una vez más, a hacer lo que Él nos diga, a abrir caminos de Fraternidad en el mundo y a ser profetas de Fraternidad.

Buen viaje, buen año y lo mejor para el nuevo Equipo de Consejo.

 

Ecos de la Asamblea

Por: Instituto Secular Vita et Pax

Ha sido una Asamblea cuidadosamente preparada, esperada con anhelo, deseada desde el corazón, con un lema central que nos expresaba a todas: Vita et Pax, un camino de fraternidad en el mundo. Del 19 de julio al 3 de agosto, hemos celebrado nuestra IX Asamblea General: un gran y sencillo acontecimiento del Espíritu. Hemos revisado, marcado el camino para los próximos seis años y hemos elegido a las compañeras que nos animarán en la marcha.

Nos ha acompañado Javier Vitoria, presbítero de la diócesis de Bilbao, teólogo, amigo y hermano mayor; un hombre de Dios que, desde su buen hacer y mejor ser, nos orientaba con sabiduría en las diferentes búsquedas. En su ponencia marco nos decía: La IX Asamblea General se os presenta como una oportunidad del Espíritu –un tiempo de gracia del Señor (‘kairos’)- para que institucional y personalmente reviséis vuestro presente a la luz de la Fraternidad, ofrecimiento de Dios a la Humanidad y razón de vuestra convocatoria en Iglesia y en el Instituto. Pero además estos días son un tiempo favorable para que soñéis vuestro futuro como camino de fraternidad en el mundo…

Desde el inicio nos pusimos a la escucha de Jesús, Él era nuestro fundamento y colocamos su Palabra en el centro de nuestros debates y decisiones y, con nosotras, también estaba María que entre susurros cómplices nos decía ‘haced lo que Él os diga’.

La presencia de D. Cornelio Urtasun, nuestro fundador, la hicimos visible a través de signos y símbolos y se intuía en todos los trabajos y propuestas, leímos sus escritos que con pasión nos decían: ¡Hijas mías, vosotras que no soñáis más que en que Él viva y crezca, vosotras que sabéis tan bien qué necesitáis para ello y tantas veces os encontráis sin ello: pensad en la Virgen corred hacia ella…!

Victoria Cañas, se encargó de darnos la bienvenida con estas palabras: Bienvenidas todas a este momento de gracia para nuestro Instituto. Pensando en esta nueva Asamblea, constatando nuestra realidad, me venía a la mente este comienzo de himno tan conocido… ¿Dinos centinela, qué ves en la noche? Veo que en la ‘noche’ Abrahán intentaba contar las estrellas, escuchaba una promesa. El Señor sacaba a su pueblo de Egipto. Ubicamos el nacimiento de Jesús en la noche y es que la vida llega muchas veces de noche, e incluso Nicodemo se encuentra con Jesús en la noche.

A veces da la impresión de encontrarnos ante una encrucijada tanto en lo social, eclesial e incluso en nuestras Instituciones, de no saber muy bien hacia dónde tirar, con la sensación de que el aceite de nuestras lámparas se va acabando… Pero por muy densa que sea la noche, Dios camina con nosotras, nos conduce hacia la libertad y nos cambia la esterilidad en vida fecunda.

Después de elegir la Mesa de la Asamblea, organizar grupos, aprobar normas de procedimiento, pasamos varios días compartiendo todo lo realizado en los seis años anteriores. Como los discípulos (Mc 6,30-31) le contamos al Maestro y nos contamos entre nosotras lo que habíamos hecho y enseñado a lo largo de esos años. Nosotras también estábamos cansadas y, a la vez, entusiasmadas de la tarea realizada. Todas las misiones referidas eran importantes: las escondidas y las públicas, las de primera y las de última línea, las que arriesgan y las que conservan, las andariegas y las de las sillas de ruedas… todas son importantes si son de Dios.

A continuación, pasamos largos y densos días revisando nuestras estructuras porque no son de cualquier manera, son estructuras al servicio de la fraternidad. Tomamos decisiones institucionales, marcamos objetivos para los próximos seis años y, llegado el momento, el Espíritu nos separó a las cinco compañeras que nos animarán en este sexenio.

Misión cumplida. La Asamblea se clausuró con la Eucaristía de acción de gracias que nos caldeó el corazón y, cansadas pero satisfechas, unas se fueron para sus lugares de origen y para otras aún nos quedaba celebrar juntas nuestra LXVII Convivencia y compartir con el resto de las compañeras los ecos de la Asamblea.

Pero, qué paz

Domingo 20 TO. Ciclo C

Por: Paky Lillo. Vita et Pax. Alicante

Ver a Dios metido en un conflicto de guerras parece algo que choca. ¿Qué hace Dios que se le supone Padre de todos y bueno, el único que es Bueno, en un lugar cómo ese? Ver a Dios entregando su pueblo a un país extranjero, te provoca una y mil preguntas y un nivel alto de estupefacción. ¿Estamos ante un Dios guerrero se preguntarían? Dios llevaba la batuta del caminar de su pueblo porque “no sabemos pedir al Espíritu aquello que nos conviene”. Como buen Padre pone su sabiduría a nuestro servicio. Y manda a su mediador, al profeta Jeremías.

Hay invitaciones de Dios que nos llegan de donde menos esperamos y nos invita a lo que nos parece poco probable y, a veces, nada razonable…, no le entendemos; porque a Dios no se le entiende desde la razón, ni, a veces, desde el corazón…, se le entiende desde las entrañas o sencillamente, nos es necesario una confianza plena. Lo seguro es que Dios no se mueve en un contexto violento, sino en espacios de unión, de invitación a la concordia.

En la carta a los hebreos se nos muestra la imagen de una carrera en la que uno de los participantes ha superado todos los obstáculos y ha alcanzado la meta: Jesús. El tener siempre presente el ejemplo de Jesús y sus enfrentamientos con los responsables del orden (desorden) social injusto, debería servir a todos los creyentes para mantenerse y no decaer en la lucha por un mundo ordenado de acuerdo con el mensaje de Dios.

Lucas nos cuenta en el evangelio que Jesús no ha venido a traer la paz (la sumisión, la permisividad…,) esa paz que no es la verdadera, porque esa paz esconde injusticia.

Los que apostemos por el proyecto de Jesús nos podemos ver enfrentados a aquellos que ofrecen una resistencia insistente a los cambios, a intentar que vivamos en un mundo donde la injusticia desaparezca, es una decisión personal, aunque también podría ser de grupo. Tenemos que apostar por una fraternidad universal y esa actitud podrá llegar a enfrentarnos, incluso a romper con relaciones ya establecidas.

Los cristianos y cristianas de este siglo y siguientes debemos cuestionarnos hasta qué punto estamos dispuestas a complicarnos la vida para ser testigos de la palabra Dios, del mensaje de Jesús, de su buena noticia, porque Jesús vino y con él el conflicto: “Aunque no hemos llegado a la sangre en nuestra lucha por el cambio de este mundo”, porque aunque nuestro tiempo es otro, sí es cierto que pueden surgir sufrimientos y agravios…, ¿estamos dispuestos?

El amor salva una y otra vez

17 Domingo TO. Ciclo C

Por: Mª Ángeles Gallego Bellón. Mujeres y teología de Ciudad Real.

Hoy es un día para gustar y saborear la palabra de Dios, no hay duda, no hay ambages, no hay que interpretar, su mensaje es claro. La positividad, la compasión, la bondad, el amor… están claramente expresados y son el hilo conductor.

En la primera lectura, en esa conversación íntima entre Dios y Abrahán, el Juez de todo el mundo muestra su “debilidad” por el hombre. Nunca el justicialismo podrá superar las entrañas de Misericordia que Dios Padre tiene para con nosotros.

Perdonar hasta Setenta veces siete. Buscar lo pequeño si  es  necesario, para agrandarlo y que sea    motivo de salvación, de Esperanza  y apostar por ello.

Es la primera oferta de Dios para hoy, el perdón sin límite, la oportunidad para que quede claro que, pese a todo, ÉL está  siempre de nuestro lado, con un sentido de la justicia de un padre que tiende la mano siempre para salvar, para “tirar” de nosotros por difíciles que sean las circunstancias y por alejados que nos sintamos a veces.

El salmo continúa diciendo que el Amor salva, que la misericordia es la mejor carta de presentación. Todos estamos llamados a llevar esta máxima a nuestra vida y creérnosla y practicarla y agradecer tener un gran maestro que acoge siempre.

En la segunda lectura, Dios “borra” el protocolo que nos condena. Borremos cada uno de nosotros esos prejuicios que frecuentemente son una losa que me sepulta y sepulta a los demás. Estamos resucitados, perdonados en Cristo. Siempre contamos con la oportunidad de saborear que el amor salva una y otra vez.

Cuenta Jesús a sus discípulos en el evangelio, de forma clara y humilde, cómo ÉL se relaciona con el PADRE con palabras sencillas y sin protocolo, pero llenas de significado. Es el Padre Nuestro, la oración que aglutina todos los matices: respeto, justicia agradecimiento, perdón, amor… cargada de espontaneidad y verdad.

Y una vez más, Jesús nos anima a no tener miedo a pedir. A buscar en la oración de petición un camino que abra nuestro corazón a Dios desde nuestra pequeñez y las limitaciones propias de nuestra humanidad. Confiar en que quien pide recibe, y que siempre escucha nuestras dificultades y necesidades.

Empapémonos de estas palabras y seamos instrumento de perdón y compasión en nuestras vidas. Sólo el amor alumbra lo que perdura, sólo el amor convierte en milagro el barro.

 

Escuchar para servir

16 Domingo T.O. Ciclo C

Por: Blanca B. Lara Narbona. Mujeres y Teología de Ciudad Real

Gén 18, 3 “: Mi Señor, por favor, te ruego que no pases sin detenerte con tu siervo”

Col 1, 25: “Dios me ha nombrado servidor (…) llevar a plenitud la palabra de Dios”

Luc 10, 39-40:“María (…) escuchaba su palabra. Marta (…) afanada con los muchos servicios”

Las lecturas de este domingo nos hablan de escucha atenta al mensaje de Jesús y de servicio entregado a su Reino. Nos hablan de la dinámica de un proceso de madurez espiritual, al que somos convocados en nuestra cotidianidad: “escuchar para servir”.

Dios ha decido recorrer nuestros caminos, adaptarse a nuestros ritmos y caminar junto a nosotros haciéndose peregrino, migrante en un mundo indiferente hacia los caminantes de pies descalzos. Pasa una y otra vez delante de nuestra tienda, como pasó ante la de Abrahán, esperando ser invitado a entrar. Pero nuestra ceguera no percibe ni reconoce Su presencia, nuestra sordera no escucha Su voz y nuestra comodidad se resiste a hacerle sitio y servirle. Nos empeñamos en ser ciegos voluntarios para no verlo entre los despojados, y sordos voluntarios para no escucharlo en los clamores de los sufrientes, porque, escuchar Su llamada nos compromete con la respuesta abierta y generosa de servir, nos compromete a salir de nosotros mismos para centrarnos en el otro y ofrecerle lo mejor de lo que somos y tenemos, para darnos por “desbordamiento” como hacía Jesús.

Pero llegar a sentir el servicio como don, como un modo natural de ser y expresarse es un proceso lento que requiere: tiempo, espacios de intimidad y silencio, y encuentros de escucha atenta con Dios. Encuentros personales, transformadores, en los que, superando la superficialidad hueca de una religiosidad sin sustancia que en nada compromete, podamos sumergirnos y abandonarnos en la hondura de Su misterio abrazando Su voluntad. Solo entonces, podremos “llevar a plenitud su palabra” haciéndola vida, y podremos hacer que el servicio y el amor se hagan uno con Él y en Él.

De servicio entregado y de escucha atenta saben mucho Marta y María. Dos mujeres sencillas, abiertas a la bondad de las palabras de Jesús. Mujeres que abren las puertas de par en par para recibirlo plenamente, como Señor de su casa y de sus vidas. Ambas, igualmente amadas por Jesús, cada una en su singularidad. Ambas, igualmente reconocidas por Él. Ambas, en distintos momentos vitales de un mismo proceso, el de llegar a ser “servidoras de manos contemplativas”, servidoras capaces de unificar la contemplación y la acción, la oración y el servicio, estando con las cosas sin estar en las cosas.

“María tenía que llegar a ser Marta” explica el Maestro Eckhart en su interpretación de este evangelio, por eso dice que: “María se sentó a los pies del Señor y escuchaba sus palabras y aprendía, pues primero estuvo en la escuela y aprendió a vivir. Pero cuando ya hubo aprendido (…) y recibió el Espíritu Santo, entonces empezó a servir”. Marta, sin embargo, ya “estaba en un estado de virtud madura y firme y en un espíritu libre, liberada de todas las cosas”.

Ya seamos Marta o ya seamos María, estemos en el momento vital que estemos, porque, Dios se ha parado ante nuestra tienda y “nos ha nombrado servidores”: Atrevámonos a ser siervos de corazón atento que escuchamos Su voz en medio de los acontecimientos de nuestra vida; atrevámonos a mirar con ojos contemplativos para percibir Su presencia en lo cotidiano y sencillo, en la necesidad y el sufrimiento; atrevámonos a disfrutar de encuentros con Él y los demás en los que reine la esperanza, la alegría, el servicio y la gratitud; atrevámonos a tener unas manos contemplativas, siempre dispuestas, capaces de hacer visible esos signos sencillos que nos demuestran que el Reino de Dios está en medio de nosotros.

Mirada samaritana

15 Domingo T.O. Ciclo C

Por: María Jesús Moreno Beteta. Mujeres y Teología de Ciudad Real

Al inicio de este evangelio hallamos la pregunta que un letrado hace a Jesús “¿Qué he de hacer para heredar la vida eterna?”. Resuena la actitud de muchos de nosotros a la hora de vivir nuestra fe, que podría expresarse en “hasta dónde hay que cumplir para asegurarse la salvación”. Jesús lo interpela con el espíritu de la Ley y él volverá a preguntar “¿Quién es mi prójimo?”

Este evangelio nos cuestiona sobre cómo es nuestra relación con los demás, concretamente con quien está sufriendo y lo encontramos en nuestro camino.

El sacerdote, el levita y el samaritano nos plantean, por un lado, desde dónde miramos y, por otro, qué queremos ver de los demás.

Muchas veces miramos desde la autocomplacencia de sabernos seguros en nuestros lugares existenciales y, en ellos, tenemos los ojos cegados en nuestro bienestar; otras veces, desde la autosuficiencia de creernos fuertes por la posición económica o social y estamos atentos solo a lo que la potencia; otras veces, desde el legalismo del cumplidor, entonces daremos un rodeo para esquivar lo que nos incomode; muchas veces miramos con prejuicios y así nunca conoceremos nada verdadero y hondo del otro; la mayoría de las veces nuestra mirada procede de nuestro propio interés, aquí podríamos encontrar  preguntas tales como ¿qué saco yo de esto? ¿Cómo afecta a mis asuntos el que me comprometa? ¿Por qué tengo que ser yo? ¿No hay instituciones y servicios para resolver esto? Por último, podemos mirar como el samaritano, desde el corazón de nuestra humanidad y sentir en uno mismo el dolor de la situación del otro al que veo como cercano a mí, mi próximo, esto está claro que nos mueve a la acción inmediata y aparca momentáneamente nuestros asuntos, pero atiende al más importante que es ampliar nuestro corazón para que quepa el hermano.

Estas actitudes también están relacionadas con qué queremos ver del otro: podemos considerar su utilidad para nosotros y entonces seremos serviciales, o incluso serviles con aquellos de los que podemos esperar que nos devuelvan el favor o aumente su consideración por nosotros. Cuando miramos al que sufre con la estrechez del utilitarismo sólo podremos ver su inconveniencia o inoportunidad en nuestra vida, pues nunca nos viene bien dedicarnos a un problema del que no vamos a obtener nada. De este modo, el que sufre queda reducido al estereotipo de “problema” del que alejarse. Además, en este caso no se dice nada sobre quién era el apaleado, pero cuando nos encontramos o incluso socorremos a muchos apaleados de la vida no se libran de  nuestro  juicio moral sobre su persona o situación. El samaritano no se plantea nada en relación a sí mismo, ve un ser humano herido y maltratado cuyo dolor le mueve a actuar.

Su entrega incondicional es la que más refleja el modo en que el Dios de Jesús se relaciona con nosotros. Por eso para vivir en su compañía, en su amor, “alcanzar la vida eterna”, Jesús nos dice: “Anda y haz tu lo mismo”.

Agenda verano 2019

Agenda verano 2019 Vita et Pax

Por: Secretariados de Formación y Espiritualidad. Vita et Pax.

  • Del 19 de julio al 3 de agosto: IX Asamblea General. San Lorenzo de El Escorial (Madrid)

         Lema de nuestra Asamblea: Vita et Pax, un camino de fraternidad en el mundo.

  • Del 5 al 16 de agosto: LXVII Convivencia General. El Escorial (Madrid)

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Despojada y libre

13 Domingo T.O. Ciclo C

Por: Mª Carmen Nieto León. Mujeres y Teología de Ciudad Real

La primera lectura nos muestra cómo Eliseo es elegido profeta y se une a Elías. Él que tiene trabajo, familia, y una vida resuelta sigue a Elías y es capaz de desprenderse de todo lo que le ata, sacrifica a los bueyes, que son los que le han estado dando de comer hasta ahora. Eliseo ha aceptado el despojarse de todo para seguir al Señor, para ser un instrumento que ayude a anunciar su Reino de Amor. Esta opción de Eliseo me interpela y me hace pensar si yo, que me erijo en seguidora y que intento mostrar el Reino de Dios, soy capaz de optar por el servicio y despojarme de todas las comodidades que me rodean y que me impiden poner en el centro al Señor y su mensaje.

Toda esta decisión de Eliseo y de Elías se entiende desde el Salmo de hoy, que muestra la confianza en el Señor, en que nos acompaña, en que está siempre a nuestro lado, protegiéndonos, queriéndonos, mostrándonos el camino de la felicidad, de la VIDA plena. Desde esta idea es desde donde se pueden tomar esas opciones en la vida de despojarse y seguir al Señor para ayudarle a construir su Reino de amor.

La segunda lectura nos invita a la libertad, pero una libertad que nos lleve a vivir en plenitud, a nosotros y las personas que nos rodean. La libertad que nos viene del espíritu es la que tiene en cuenta a nuestros hermanos, la que no busca el bien individual, si no el bien común, la que nos ha de ayudar a construir un mundo en el que todas las personas seamos felices. Es sobreponer el bienestar de todos al mío mismo. Ahí está la auténtica libertad y la felicidad que nos vienen del evangelio.

Lucas, en el evangelio, sigue mostrándonos cómo Jesús llama a todo el que se acerca, pero también nos muestra cómo no todos responden a la llamada. Y es que responder a esa llamada es de valientes, de gente entregada que realmente está enamorada de Jesús. El Reino de Dios es para todos, esa es la llamada universal, pero no todas las personas respondemos de igual manera, por eso Dios nos da la libertad de elegir. Él mismo no es bien recibido en muchos lugares y en vez de enfadarse sigue su camino se marcha a otro lugar donde poder ayudar y anunciar su mensaje. No busca venganza, ni castigos, él ha entendido que por encima de todo está la libertad que Dios nos ha dado para que gobernemos nuestras vidas y desde ahí es desde donde hemos de tomar las opciones de seguir anunciando el proyecto de Dios.

¡Qué alegría es saberse despojada y libre para seguir siendo un medio en la construcción del Reino de Dios! ¡Qué suerte los que nos sabemos elegidos y elegidas por el Señor para anunciar su Reino! Habrá que seguir avanzando en despojarnos de todo lo que nos ata para ser más fieles al Mensaje de Felicidad para todas las personas, en especial ser Buena Noticia para las personas que peor lo pasan.

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