Dones del Espíritu Santo

lunes, mayo 9th, 2016

Por: P. Cornelio Urtasun

  1. Don de la sabiduría: “Conocimiento sabroso de las cosas de Dios” (San Bernardo) que perfecciona la virtud de la caridad dándonos gracia para discernir y juzgar acerca de Dios y de las cosas divinas.

Elementos: Luz que ilumina nuestro entendimiento. Gusto que actúa sobre la voluntad a la que hace saborear las cosas divinas.

Efectos de este don: La fe se hace inconmovible. Da firmeza a nuestra esperanza. Aumenta la unidad. Nos fuerza a vivir a Jesucristo en nuestras vidas.

         2. Don de entendimiento: Un DON que por la acción iluminadora del Espíritu Santo nos da una intuición de las verdades reveladas, pero sin declararnos el misterio.

Elementos: Es una mirada iluminada e iluminadora. Mirada penetrante que parece que lee y contempla la entraña del misterio.

Efectos: nos hace penetrar en el interior de las verdades reveladas.

        3. Don de ciencia: El don del Espíritu Santo que ilumina nuestra fe para darnos a conocer las cosas creadas en sus relaciones para con Dios y el valor de esas cosas creadas en sus justas proporciones.

Elementos: No es un conocimiento filosófico por vía de razonamiento. Es la Ciencia de Dios del Prefacio de Pentecostés.

Efectos: el conocimiento de las cosas creadas que nos hablan de su Creador. Mirando su naturaleza vemos en ellas la imagen de Dios: el amanecer, el atardecer, las flores, la música….

         4. Don de consejo: Es el Don del Espíritu Santo que nos da a conocer de una manera pronta y segura lo que conviene hacer, especialmente, en las cosas difíciles, por una especie de intuición sobrenatural.

Elementos: La virtud de la prudencia que discurre, razona y reduce a la vista de lo pasado, en previsión del porvenir. La buena dirección de las acciones concretas en cada caso particular, teniendo en cuenta las circunstancias de personas lugar y tiempo.

Efectos: Ilumina lo que hay que hacer en los casos difíciles. Potencia y vigoriza la razón humana que es falible, incierta y lenta; la ilumina y orienta para que sepa a dónde va, el camino a seguir y la meta a alcanzar.

        5. Don de fortaleza: El don del Espíritu Santo que da al alma coraje y energía para poder hacer, a veces, hasta intrépidamente cosas grandes, a pesar de todas las dificultades, perfeccionando la virtud de la fortaleza.

Elementos: La virtud de la fortaleza. Decisión, seguridad, alegría, esperanza

Efectos: Vivir en estado de sacrificio. El enfrentamiento con el heroísmo.

         6. Don de piedad: es el Don del Espíritu Santo que produce en nuestro corazón un afecto filial para con Dios y una gran ternura para con las personas y cosas divinas de manera que cumplamos con gozo y entusiasmo nuestros deberes religiosos.

Elementos: Amor de ternura para con Dios nuestro Padre, cuya misericordia y bondad percibimos y palpamos y que prende en nosotros.

Efectos: Respeto filial, hijos de un inmenso cariño, esto hace que todo lo de Dios nos sea grato en extremo. Amor de ternura para con las personas y cosas más vinculadas a Dios:

          7. Don te temor: EL Don del Espíritu Santo que nos inclina al respeto filial de Dios, nos aparta de todo pecado en cuanto que desagrada al Señor y nos da una particular sensibilidad para evitar todo cuanto pueda estar en disconformidad con su querer.

Elementos: No es temor llamado servil, es decir, que teme a Dios porque es Juez y puede castigar por nuestros pecados. No es tampoco el miedo al juicio de Dios, provocado por una vida de desorden. Supone un vivo sentimiento de la Grandeza, de la Bondad, de la Misericordia, del Perdón de Dios…

Efectos: Provoca una viva contrición por los pecados cometidos: al alma le duele en el alma la indelicadeza para con Dios.

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