Lidia

sábado, octubre 15th, 2016

Por: Secretariados de Formación y Espiritualidad. Vita et Pax.

Presentamos a la que dicen fue la primera cristiana de Europa. Se llamaba Lidia y era lo que hoy llamaríamos una mujer empresaria. Procedente de Tiatira, vivía en la ciudad de Filipos en el siglo I de nuestra era, comerciaba con tejidos y púrpura y gozaba de buena posición. Su historia aparece en los Hechos de los Apóstoles (capítulo 16) y no se nos habla de su marido, pero sí de su familia y del personal de su casa.

Los Hechos relatan que ella, junto a un grupo de mujeres, se reunía los sábados junto al río. Un grupo de mujeres inquietas que buscaban algo más que bienestar en sus vidas. Y fue un sábado cualquiera que unos desconocidos se les unieron y les hablaron de un tal Jesús. Lidia se hizo bautizar y, con ella, sus familiares.

En Lidia podemos apreciar un bonito proceso de conversión:

  • Ella misma que busca. La persona despierta e inquieta que busca la verdad-Dios con perseverancia y honestidad tarde o temprano la encuentra.
  • “El Señor abrió su corazón”. Ella no lo llamó, ni pidió que vinieran unos misioneros a enseñarla. Es Dios quien sale al encuentro, es Jesucristo quien se adelanta y nos llama. A través de Pablo y sus compañeros, Dios hizo llegar su llamada a Lidia y a su gente.
  • Una vez el corazón está abierto, la siguiente fase es recibir, como lluvia fecunda, las palabras que abren un horizonte nuevo. Lidia atisbó esa vida nueva. Y creyó.
  • La conversión culmina con un gesto en el que Dios derrama su aliento, su Espíritu: Lidia se bautiza, y no solo ella, sino toda su casa.
  • La persona, como buena tierra, da frutos: atrae e invita a otros hacia Dios; abre las puertas de su casa; pone sus bienes a disposición de los demás…

Búsqueda, sed de verdad, apertura, compromiso, acogida del otro, abandono en el Espíritu… este fue el camino de Lidia, éste puede ser también nuestro camino. Una empresaria es capaz muy bien de ocuparse de su casa y de su negocio, ¡y al mismo tiempo ser apóstol y misionera! La secularidad y la consagración se llevan bien. Seguro que si hubiera vivido en esta época, Lidia hubiera pertenecido a un Instituto Secular.

Si quieres ir descubriendo lo que Dios espera de ti, te ofrecemos acompañamiento vocacional a través de nuestro Secretariado de Espiritualidad. Puedes ponerte en contacto con:

  • M. Carmen Martín Gavillero. Teléfono     678 89 88 38.
  • M. Jesús Antón Latorre. Teléfono    660 76 91 28.

Dirección de correo:  vidapaz@vitaetpax.org

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